Nombres del baloncesto local para una nueva estructura en el CBC Valladolid que 'arrincona' a Hansen

Samuel Puente (a la derecha) durante una entrevista en la Copa Colegial de la que fue embajador.

Samuel Puente encabeza un movimiento que aglutina a diversas tendencias del baloncesto vallisoletano e incluso recupera directivos castigados en la etapa de Javier Casado con el objetivo de poner en marcha la 'nueva' maquinaria de cara a la próxima temporada. 


 

 

EL 'REGRESO' DE PUENTE

 

Samuel Puente vuelve a la primera escena del baloncesto local tras protagonizar, en junio de 2015, un último intento de salvar al histórico CB Valladolid. Incluso, presentó un proyecto a los rectores municipales recién llegados al Ayuntamiento tras el cambio de gobierno municipal.

 

Pese a que tiempo después se ha llegado a reconocer, en diversas fuentes institucionales, que quizá su proyecto tenía más sentido, el nuevo Ayuntamiento pretendía borrar diversas huellas del pasado en el baloncesto de Valladolid, muy ligado a la gestión del PP y el anterior alcalde, y se inclinó más por la nueva apuesta del CBC Valladolid.

 

Samuel Puente llevaba tiempo trabajando en su idea, pero su presentación llevó casi a la vez que el CBC Valladolid y no consiguió el principal objetivo de su propuesta: evitar la sensación de división en el baloncesto local.

 

El Club Baloncesto Ciudad de Valladolid se prepara para afrontar una profunda reestructuración en su organización interna. De la mano de Samuel Puente, jugador y entrenador del desaparecido Club Baloncesto Valladolid, entre otros cargos, trabaja para consolidar una estructura que aglutine nombres y diversas tendencias del basket vallisoletano recuperando incluso a directivos claves y maltratados en el nuevo CBC Valladolid durante la etapa del dimitido Javier Casado.

 

La forzada dimisión de Casado tras su enfrentamiento abierto con el entrenador, Paco García, ha abierto las ventanas del CBC Valladolid para intentar consolidar un proyecto que, con su dictatorial gestión y amparado por el silencio presidencial de Mike Hansen, caminaba hacia el abismo. 

 

Samuel Puente, con la aquiescencia de directivos con peso en la fundación del CBC Valladolid, ha contactado entre otros con Alejandro García Pellitero, empresario, presidente de la Asociación Vallisoletana de Comercio (AVADECO) y que fue una de las víctimas de Javier Casado. García Pellitero tuvo un papel fundamental en la fundación del CBC Valladolid en el verano de 2015, convirtiéndose en una pieza clave a la hora de afrontar y presentar el aval federativo que propició el nacimiento del nuevo club.

 

Otro de los nombres vinculados al nuevo proyecto del CBC Valladolid es Pedro Brizuela. Miembro de una saga ilustre del baloncesto vallisoletano, ya estuvo ligado al CB Valladolid hace años y su presencia estaría destinada a reforzar la parcela deportiva.

 

También se habla de recuperar otros nombres, estos ya en forma de profesionales que podrían trabajar para el CBC Valladolid en su nueva etapa. En sus primeros pasos, el presidente Mike Hansen incorporó desde el CB Valladolid a Saúl Asensio, que meses después fue despedido por Javier Casado. Hansen asumió esta situación con un disfraz de ajuste económico, pero en el club trabajan actualmente dos personas a media jornada con lo cual ese argumento apenas tiene peso y simplemente correspondía a la estrategia de Casado para hacerse con el control absoluto del CBC Valladolid. 

 

EL PAPEL INDEFINIDO DE MIKE HANSEN 

 

Precisamente el papel de Mike Hansen queda ahora en entredicho ante este nuevo planteamiento estructural. Algunas fuentes apuntan a que ya se ha planteado su salida, aunque otras le mantienen en el 'nuevo' club pero como una figura más testimonial. Lo que sí ha hecho Hansen en estos meses ha sido desprenderse de la venda que la maniataba ante la figura de Javier Casado y reconoce que, tras su marcha, el club funciona de otra manera mucho más tranquila y dinámica. Incluso asume que la salida de Casado ha abierto la puerta de entrada a otros colaboradores que antes ni siquiera estudiaban ligarse al club. Lo cierto es que la otrora relación inquebrantable entre Hansen y Casado es hoy inexistente. 

 

En las próximas fechas se dará forma al modelo de club sobre el que trabaja Samuel Puente y para ello se mira a diversos espejos de la ciudad. El rugby es uno de ellos y la manera de vincular a los directivos como socios podría trasladarse a este CBC Valladolid que pretendía recoger las cenizas del CB Valladolid pero que se topó con una realidad más difícil que las ilusiones de sus fundadores. En apenas un año de vida, el nuevo club perdió la categoría deportiva que había comprado a golpe de esfuerzo y talonario y vivió una crisis directiva que no mostraba precisamente un camino de ejemplaridad.

 

Este nuevo modelo pretende vivir de cara a Valladolid y no de espaldas a muchos clubes de la ciudad con quienes no tiene ni relaciones. Los primeros pasos se han dado, incluso, para vincular a históricas empresas vallisoletanas y que gestionen el material deportivo de los diferentes equipos del club. Pequeños pero grandes gestos para construir mientras se deshace todo lo que suene al binomio Hansen-Casado.