“No sé cuándo podré volver a Valladolid, asusta ver que en Escocia no hay conciencia respecto al coronavirus”

Jesús Antonio Zalama, con la ciudad de Edimburgo de fondo. TRIBUNA

Jesús Antonio Zalama, profesor de español en la Universidad de Saint Andrews, ha visto cancelado su vuelo de regreso y sigue pendiente de las medidas del Gobierno español

Imaginen la situación. Profesor de universidad en Escocia con apenas 26 años, licenciado en Filología por la Universidad de Valladolid. Residente en Dundee, a unos 17 kilómetros de la facultad de Saint Andrews donde imparte clase desde hace más de medio año. Y desde hace unos días, encerrado en el país sin poder regresar a su casa en el municipio vallisoletano de Villalba de los Alcores. Esta es la historia de Jesús Antonio Zalama, uno de los muchos afectados por la cancelación masiva de vuelos a España.

 

“Todo comienza este pasado lunes, cuando la compañía me cancela un billete que tenía cogido desde hace meses”, explica Jesús, más conocido entre sus amigos como ‘Chusi’. El villalbés tenía prevista su vuelta para este sábado, aprovechando el ‘spring break’ en Escocia. Dos semanas de vacaciones de las que pretendía pasar una en España.

 

“El Gobierno de España ya ha dicho que va a establecer unos vuelos de rescate para quienes queramos volver, pero por ahora no tengo mayor información. Es una situación rocambolesca y no sabes qué hacer”. Efectivamente, la mayoría de aviones se han cancelado dejando en la estacada a muchos españoles sin posibilidad de retorno. “Y es que incluso teniendo esos vuelos de rescate no sabes si es mejor volver a España, donde la situación es peor que en Escocia, pero sabes que va a ser peor aquí pronto al no estarse tomando medidas sanitarias adecuadas”.

 

Ese es precisamente uno de los grandes problemas, vuelo aparte, a los que debe enfrentarse Jesús. Por si no fuera suficiente con la cancelación, en Escocia todavía no ha pegado con fuerza el brote y las medidas de Boris Johnson no ayudan a ser optimista.

 

“Estoy viviendo una situación totalmente extraña, porque estoy concienciado de lo que está ocurriendo en España, me gusta informarme y lo he hecho incluso antes de que estallara todo allí, y por ello estoy preocupado por mi familia y amigos, pero por otro lado aquí en Reino Unido Boris Johnson ha dicho literalmente que nos preparemos para enterrar algunos seres queridos antes de tiempo. Su acción es la inacción”, sigue el joven filólogo.

 

 

“Es cierto que ya se están concienciado al ver que están metiendo la pata, pero ahora mismo estoy en cuerpo y mente en Escocia con la mente puesta en España. Es raro, intento concienciar a la gente de la gravedad del asunto mientras me quedo en casa, haciendo cuarentena, y a lo mejor soy la única persona de toda la ciudad que lo está haciendo”.

 

UNIVERSIDAD DE SAINT ANDREWS

 

La situación en el país vecino no tiene absolutamente nada que ver con España. Confirmado el Estado de Alarma desde hace unos días, con Ejército y Policía ocupando las calles, en Dundee apenas se toman siquiera las mínimas medidas sanitarias. A juicio de Jesús, “van todavía un par de semanas por detrás del resto del mundo”.

 

“En la universidad, por otro lado, ya se nos ha dicho que no va a volver a haber clases presenciales en lo que queda de curso. Las directrices de Escocia y de la Universidad chocan un poco con la mentalidad de Johnson, y de hecho ya se ha dicho a todos los alumnos de fuera que se marchen a sus casas y vuelvan a sus países”, sigue el profesor, quien en todo caso ha seguido trabajando desde su casa. “Estoy de vacaciones con el spring break, pero hay mucho que corregir y son dos semanas que justo han pillado con todo esto en España”.

 

Y la cosa no parece que vaya a ir a mejor. Una vez cerradas las fronteras por tierra, el Gobierno se plantea hacer lo propio para las marítimas y las aéreas, lo cual supondría el no regreso definitivo a la espera de los mencionados vuelos de rescate. Chusi, en todo caso, mantiene la tranquilidad pese a que esté deseando volver a España.

 

“Se hace raro ver que la gente de aquí sigue haciendo vida normal. El pasado viernes unos amigos organizaban una fiesta con cientos de personas y no quise ir. Me llamaron raro e hipocondríaco, pero prefiero que piensen eso que exponerme al virus”. En Reino Unido se han sobrepasado ya los 3.000 infectados por coronavirus con cerca de 150 fallecidos, datos que a juicio del vallisoletano no son fiables. “Ni siquiera se hacen los controles adecuados, lo cierto es que la sanidad escocesa deja mucho que desear”, asegura.

 

Mientras, el tiempo sigue transcurriendo a la espera de una salida que no llega. “La verdad es que se hace rara toda esta situación, sobre todo por la incertidumbre”, cierra. Habrá que esperar un poco más para recibir noticias del Gobierno de Pedro Sánchez.