Nadia Lee Cohen en La Pasión

La duración de la vida se puede manipular porque los genes pueden ser manipulados. Es cierto que la muerte no es proceso biológico inevitable. Hay especies que no tienen proceso de envejecimiento, como los celentéreos, las actinias de mar que pueden vivir eternamente. Hubo un momento que pudimos llegar a sentirnos inmortales.

 

El universo de Nadia Lee Cohen es el universo de las mujeres. Estas mujeres que aparecen en las fotografías de La Sala de Exposiciones de La Pasión quieren vivir por los menos 400 o 500 años. Algunas fotografías de NLC son magníficas gracias a su libertad formal e imaginación narrativa, de efervescencia sensual y pura fantasía. Su mundo fotográfico está en convulsión perpetua con lo que le rodea. La furia del tiempo aparece en los rostros como si fueran cuchilladas y sus miradas dolientes atraviesan la mirada del espectador que en muchas ocasiones no sabe qué pensar. Solo mira y mira y ve mucho sufrimiento.

 

Estas fotografía hablan de la vida y por eso el público acude  a verlas. Son mujeres corrientes que el tiempo ha transformado en muchos casos a su pesar. Obsesionadas por la imagen y por la comida, van y vienen fracasando continuamente. En sus cuerpos y sus rostros están sus biografías. El gesto es lo que importa. El cuerpo como metáfora de estos tiempos convulsos y tapa bocas.

 

El mundo de Nadia Lee Cohen está en estas fotografías, todo lo que sucede fuera de ellas no tiene interés. Destacaría un rasgo que me ha llamado mucho la atención. En todas ellas veo estrategias para perseverar en la esperanza. Y otra cosa. El inevitable juicio moral, ¿aunque, quién siente envidia de las personas tristes? 

 

Estas fotografías son una metáfora de un mundo que invitan al espectador a la introspección. Le hace preguntas. Lo que hace preguntas es mejor que lo que las responde. La mente juega un papel importante cuando estás delante de las fotografías. Es celebre esa frase de que “no vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos”. Cada persona que ve la exposición: el estudiante, el fiscal, el maestro, el dependiente, el que está en ERTE, el desocupado, el turista… ve mundos distintos.

 

Leibniz tenía una idea que se puede resumir así: todo lo que afirmemos sobre la realidad es cierto, mientras que es falso todo lo que le negamos. ¡Piénsalo!

 

PD. El tiempo con Ignacio San José era un tiempo ganado. In memoriam.