Muestras de Laffón y Lootz y una revisión de la colección para iniciar un año "potente" en el Museo Patio Herreriano

E.P.

Incluye la primera exposición organizada conjuntamente con el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

El Museo Patio Herreriano de Valladolid pone en marcha este sábado tres nuevas muestras para un inicio de año 2020 "potente", con dos exposiciones firmadas por la pintora Carmen Laffón y la escultura Eva Lootz, así como una revisión de la colección de Arte Contemporáneo planteada como si se estuviera mostrando en el año 2120.

 

Las muestras se han presentado este viernes en una rueda de prensa en la que la concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid ha destacado este comienzo de año, a su juicio, "absolutamente potente" y con repercusión "tanto nacional como internacional", lo que en conjunto de las tres exposiciones la lleva a hablar de un "acontecimiento cultural verdaderamente potente".

 

Por su parte, el director del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo, Javier Hontoria, ha subrayado que estas tres nuevas muestras definen "de manera nítida" el planteamiento que tiene la nueva dirección, con un "corpus interesante y bien equilibrado".

 

La más extensa de las tres muestras es en realidad una revisión de la Colección Arte Contemporánea diseñada por el escritor y profesor José María Parreño, titulada '2120. La Colección después del Acontecimiento', que se podrá ver hasta el 13 de septiembre en cinco salas del espacio expositivo vallisoletano.

 

Parreño ha explicado que en esta "mirada de la colección" busca que los espectadores entren a ver "una exposición del futuro como si fuera del pasado", en la que se muestran las obras de la colección, la mayoría de ellas de finales del siglo XX y principios del XXI, como si se estuvieran exponiendo dentro de 100 años después de un periodo en el que habrán sucedido cosas "transcendentales" en la relación del ser humano con el medio ambiente.

 

El comisario de esta muestra parte de las previsiones que apuntan a que "lo que ocurra en el siglo XXI va a ser transcendental para el futuro de la humanidad", con una transformación que se vivirá a causa del cambio climático y que dependerá en mucho de "las respuestas que pueda dar la sociedad".

 

El nombre de la muestra parte de uno de los "sobrenombres" que según Parreño se le ha dado ya al siglo XXI como "el siglo del acontecimiento", un eufemismo que, no obstante, "señala la transcendencia de la situación".

 

Así, la muestra sitúa al espectador en un año 2120 en el que se verán cosas como el uso masivo de botellas de plástico para desecharlas posteriormente, la utilización en obras de arte de materiales como la madera que en ese futuro serían "un bien preciado" por su escasez, o imágenes que demuestran que "había animales en libertad, fuera de los zoológicos".

 

El caso de la exposición de la escultora Eva Lootz, 'El reverso de los monumentos y la agonía de las lenguas' se ha destacado especialmente que representa la primera colaboración entre el Patio Herreriano y el Museo Nacional de Escultura, pues está concebida para mostrarse en ambos espacios vallisoletanos.

 

La directora del centro estatal, María Bolaños, ha subrayado que la muestra da inicio de manera "efectiva" a una colaboración y además, en su opinión, supone ocasión idónea para arrancar ese camino que, se ha mostrado segura, dará nuevos frutos en el futuro. Además, ha incidido en que el Museo Patio Herreriano "va consolidarse como una referencia indiscutible".

 

La escultora de origen austriaco pero afincada en España desde hace más de 50 años ha explicado que para ella trabajar en estos espacios supone una "experiencia maravillosa" ya que ha encontrado lugares muy adecuados para dar una narrativa a la idea que quiere transmitir, como es la posible extinción de lenguas y de obras de arte.

 

Así, en el Patio Herreriano expone dos intervenciones tanto en la Capilla de los Condes de Fuensaldaña como en la sala Gil de Hontañón. En la primera expone tres pequeñas montañas de óxido de hierro en distintos colores, con los que propone "una suerte de reverso de la idea de monumento" en el que reflexiona sobre el origen, no solo de las construcciones emblemáticas, sino de las civilizaciones.

 

Mientras, en la segunda, una gran 'lengua' de betún en el suelo se ve flanqueada por otras obras inspiradas en las lenguas "en peligro de extinción en el mundo" y realizadas en diversos materiales. Lootz ha recordado que este viernes precisamente es el Día Internacional de la Lengua materna.

 

En el caso del Museo de Escultura, Lootz ha instalado sobre el suelo de una de las salas una intervención consistente en una pieza que recuerda a los artesonados de los techos del Colegio de San Gregorio, que le llamaron la atención especialmente cuando conoció este centro, junto con la frase 'Si aún quieres ver algo date prisa: todo está desapareciendo', una frase atribuida al pintor francés Paul Cézanne.

 

La tercera exposición es la serie pictórica 'La Sal', de la pintora andaluza Carmen Laffón, concebida y realizada junto al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla y que reúne una docena de obras de gran formato que muestran las salinas de Bonanza situadas en la zona de la desembocadura del río Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

 

Junto a Laffón, que se ha mostrado muy agradecida por poder exponer en el museo vallisoletano, ha estado el director del Centro Andaluz, Juan Antonio Álvarez, que ha destacado el trabajo de la pintora sevillana especialmente con los colores blancos de las salinas, con los que ha "sorprendido" con una gama que va hacia el ocre y el gris.

 

En mayo -estará en el Patio Herreriano hasta el día 3-, esta exposición se desplazará a Sevilla, como parte de un ciclo de tres muestras que se dedicarán a la figura de Laffón, en lo que será, ha apuntado Álvarez, "su año". A ello, la propia autora ha reclamado irónicamente al director del centro museístico que no la "agobie".