Miguel Holguín: "Creo que nadie quiere tener a Santiago Abascal con dos pistolas en el Ayuntamiento"

El alcaldable de Podemos es médico de urgencias de profesión "que siempre ha querido ser médico", padre de tres hijas y "para nada político", y entre sus propuestas lleva el soterramiento y el aumento de la participación ciudadana.

Miguel Holguín, candidato de Podemos a la Alcaldía.

Defina a los candidatos:

 

Pilar del Olmo (PP): Ni quería ser candidata a la alcaldía ni va a seguir en la oposición.

Óscar Puente (PSOE): Hay que ser mucho más humilde.

Manuel Saravia (VTLP): Ser buena persona es importante pero no suficiente.

Martín Fernández Antolín (C´s): Ni se moja ni se deja de mojar.

Javier García (VOX): Desconocido.

Jesús Presencio (Contigo Valladolid): Se ha adecuado bien al hábitat del Ayuntamiento.

Miguel Holguín (Podemos) :Tauro: Cabezota, trabajador y constante.

 

La porra de Tribuna el 26-M:

27 concejales para Podemos.

Se enfrenta al desconocimiento de parte de la ciudadanía, al fantasma de Sí Se Puede y a la no consumación de la confluencia entre su formación y Toma la Palabra. Pero se muestra confiado ante los comicios del próximo domingo. Miguel Holguín (Valladolid, 1977), candidato de Podemos a la Alcaldía de Valladolid, se define como un "tauro: Cabezota, trabajador y constante".

 

- PREGUNTA: Es consciente de que es un candidato desconocido para gran parte de la ciudadanía. ¿Quién es Miguel Holguín?

 

- RESPUESTA: Miguel Holguín es un medico de urgencias del Clínico, que siempre ha querido ser médico, padre de tres niñas y para nada político.

 

- P.: Y se presenta a la Alcaldía.

 

- R.: Y se presenta a la Alcaldía en una candidatura con otras 26 personas que para nada son políticos tampoco. 

 

- P.: Es una candidatura, cuanto menos, curiosa.

 

- R.: Es una candidatura de gente de la calle, de Valladolid, de a pie de calle, que es lo importante. Por eso somos el cambio, porque no venimos aquí a buscar sillones, y lo que tenemos muy claro es lo que queremos para nuestra ciudad, porque vivimos en ella, la vivimos día a día.

 

- P.: Usted no gano las primarias de su partido. sin embargo es el candidato a la alcaldia. ¿Cree que cuenta con el apoyo de las bases?

 

- R.: Esto ya lo hemos explicado más veces. A las primarias a la candidatura de la Alcaldía solo se presentó el secretario general, que decidió ir a la candidatura de las autonómicas, con lo que la cabeza a las municipales quedó descubierta. La mayoría del consejo ciudadano municipal, ratificado por el consejo autonómico decidió que fuera yo el cabeza de lista. Las bases, ahí tenemos cuarenta o cincuenta voluntarios, estamos recibiendo apoyo en redes... Creo que no hay absolutamente ningún problema porque las bases están con el proyecto.

 

- P.: ¿Cómo valora estos ultimos cuatro años de gobierno?

 

- R.: Yo creo que no han acabado de rematar. Sí que es verdad que hubo una regeneración en el Ayuntamiento al abrir las ventanas y que saliera el PP y León de la Riva, pero evidentemente se han quedado por el camino. Creo que no ha habido una labor social importante, y sobre todo han hurtado a la ciudadanía la decisión fundamental de Valladolid, o una de las más importantes, que es el soterramiento.

 

- P.: El gobierno municipal está formado por PSOE y Valladolid Toma La Palabra con el apoyo de Sí Se Puede, plataforma en la que se incluía Podemos. Ahora SSP ha desaparecido. ¿Podría su formación ocupar el lugar de SSP y reeditar el pacto?

 

- R.: Nosotros lo que tenemos claro es que no queremos que entre la derecha de nuevo en el Ayuntamiento, y también tenemos muy claro que no vamos a ser una cortapisa para que siga habiendo un progreso en la ciudad y en el Consistorio. Y que, lógicamente, el único partido que a día de hoy asegura el cambio y el progreso en el Ayuntamiento es Podemos.

 

- P.: Por seguir con alianzas, en España se habla ahora de las tres derechas. ¿Se equilibran fuerzas con las tres izquierdas en Valladolid?

 

- R.: Tenemos un problema, y es que hemos tenido recientemente unas elecciones estatales en las que es muy difícil, y no se debería hacer, la transferencia de votos o la equiparación con las municipales. A día de hoy hay un partido como VOX que no sabemos qué va a pasar en Valladolid, y creo que en Valladolid se vota más en clave municipal. Con lo cual, ahora mismo hablar de posibles confrontaciones en dos bloques y equiparación de votos es muy aventurado.

 

- P.: ¿Por qué no se consumó la confluencia VTLP- Podemos?

 

- R.: Hubo conversaciones. Lo que sí es evidente es que por el 'timing' de las relaciones, nosotros veníamos de constituir casi de nuevo el partido, de empezar de cero, hacía muy poquito tiempo. Las conversaciones no avanzaban. Por otro lado se quería avanzar más de la cuenta y luego había temas programáticos, como el soterramiento o la derogación de la ordenanza mordaza, que podían ser una importante cortapisa. Luego tanto nuestra asamblea ciudadana como, por unanimidad, el consejo ciudadano municipal decidió que se tenía que medir la marca de Podemos en Valladolid como tal, sin batiburrillos de siglas, ni coaliciones, ni similares.

 

- P.: ¿Cree que la no union de ambas formaciones va a provocar una division de voto? ¿Como va a afectarle a su partido?

 

- R.: Lo que tenemos muy claro es que nuestra base de implantación somos mucho más transversales que Valladolid Toma la Palabra, nuestra base es más amplia. No creo que vaya a dividir el voto para nada y seguimos insistiendo, si alguien quiere un cambio de progreso en el Ayuntamiento tiene que votar a Podemos.

 

- P.: ¿Ve posibilidades de un gobierno PP, Ciudadanos, VOX?

 

- R.: Es un grave riesgo. Pero es también un riesgo que entre la coalición PSOE-Ciudadanos. Y eso sería también un gobierno de derechas. Por eso insistir, a fuerza de ser pesado, que quien asegura que haya un gobierno de progreso aquí somos nosotros.

 

- P.: ¿Es VOX tan horrible como se le pinta?

 

- R.: Pues no hay más que oírles hablar. Aquí en Valladolid, por suerte o por desgracia, no se les ha oído hablar porque no han hecho campaña, están tirando simplemente de los mensajes estatales, pero como he dicho muchas veces y aunque suene un poco así, creo que nadie quiere tener a Santiago Abascal con dos pistolas en el Ayuntamiento.

 

- P.: Valladolid ha perdido población, y con ella dos ediles, de 29 a 27. ¿Cómo cree que va a afectar a la hora de gobernar?

 

- R.: Es otra de las grandes incógnitas por lo que es muy difícil llegar a saber o tener estimaciones de lo que pueda pasar en las elecciones. El haber disminuído dos concejales dificulta todavía más los cálculos. Es un Ayuntamiento más pequeño. Esto hasta el 26 por la noche, muy de noche, no vamos a poder empezar a pensar en el día de mañana.

 

 

- P.: Durante la campaña usted ha asegurado que su objetivo es poner a las personas en el centro de las políticas. ¿Cómo se aplica ese ideal en medidas concretas?

 

- R.: Lo primero: la gente tiene que saber que su voto y su decisión sobre lo que se quiere hacer en Valladolid tiene que pesar igual que el mío si soy alcalde o si soy concejal. Eso es evidente. Hay muchas formas de llevarlo adelante. Necesitamos no solo la regeneración que se produjo hace cuatro años sino una revolución democrática en el sentido de volver a dar las decisiones de ciudad a la ciudadanía. Esto no consiste en un cheque en blanco, que a mi me hagan alcalde el día 26 y hasta dentro de cuatro años nadie me exija. Yo, como le estoy diciendo a la gente con la que me estoy reuniendo en las plazas, usted cuando mete una papeleta está eligiendo un representante suyo en el Ayuntamiento. Tiene que ser usted el que me diga lo que yo tengo que hacer, no yo el que le diga a usted.

 

- P.: Con lo cual, medidas como los presupuestos participativos podrían seguir.

 

- R.: No solo podrían seguir sino que habría que extenderlos, y tiene que ser algo muy inmediato. El tema de los presupuestos participativos está bien, aunque se decide sobre una muy pequeña parte del presupuesto, pero al final la sensación que tiene la gente cuando vota un presupuesto participativo en el 2017 es que hasta dos o tres años después no se ejecuta, con lo cual uno vuelve a tener la sensación de: voto para qué, si al final hasta dentro de tres años no lo voy a ver. Entonces todas esas decisiones que puedan conllevar más de una legislatura tienen que ser tomadas por la gente.

 

- P.: ¿Cuáles son los principales problemas que le encuentra a Valladolid hoy en día?

 

- R.: Yo creo que el primero es la falta de participación ciudadana. A lo mejor no tanto de participación pero sí de decisión ciudadana. No hay un ámbito en el que la ciudadanía pueda decidir. Dos, es fundamental el tema del soterramiento de las vías, que no es que dividan a la ciudad sino que hay dos ciudades divididas por la vía. El tema de la limpieza, que se da muchas vueltas, yo creo que no es tan acuciante, y de hecho vemos las encuestras recientes de la OCU que tampoco lo sitúan como un problema fundamental de Valladolid. Y es muy importante el tema de la vialidad. El tema de la movilidad en Valladolid como problema de salud pública, no un tema ideológico. Es una cosa que también hay que tomar el toro por los cuernos.

 

- P.: Repecto al soterramiento, usted no renuncia a él. Pilar del Olmo dice que es posible y sabe cómo financiarlo. El equipo de Gobierno municipal asegura que no se puede hacer. ¿Cuál es su punto de vista?

 

- R.: Hay una cosa clara: unos dicen que sí, otros dicen que no. No hay cifras claras, ni si quiera la Concejalía en sus informes tiene clara las cifras. Para nada en ningún informe figuran los 1.500 millones famosos de los que habla el señor Puente. Y lo que está claro es que hay que actualizar el proyecto financieramente, económicamente y técnicamente. Y hay que actualizarlo a día de hoy, y saber a día de hoy lo que costaría. No es normal que en otras ciudades se pueda hacer y en Valladolid no se pueda hacer. No es normal que en otras ciudades el Ayuntamiento corra con un 8% de los gastos como en Murcia y aquí con un 25%. Y sobre todo no es normal que esa decisión de ciudad que llevaban PSOE y VLTP en sus programas electorales de hace cuatro años, incluída la consulta ciudadana, se decidiera conculcar todo eso y decidir, con nocturnidad y alevosía, que no se realizaba. Nos plantearon un 135 en toda regla, que es que para enjugar la deuda de Adif, Valladolid tenía que renunciar al soterramiento. Sin consultar a sus ciudadanos, que es lo más grave de todo.

 

- P.: ¿Cree que hay túneles del miedo como dice la candidata Del Olmo?

 

- R.: Sí, los espacios del miedo son más que evidentes. El domingo estuvimos en Pilarica y ver el muro que se ha hecho, yo si tuviese que pasar por allí por la noche me lo plantearía muy mucho. Los túneles sabemos lo que son, son espacios del miedo, por mucho que se quiera vender ahora que al hacerlo más ancho que largo se convierte en una plaza subterránea, mentira. No hay más que oir a todas las personas que pasan por allí. Evidentemente los túneles, esta permeabilización que se pretende lo único que consiste es en seguir creando y fomentando todavía más espacios del miedo, porque vamos a 29 o 27 túneles similares.

 

- P.: Respecto a movilidad. ¿Qué opina de los cortes al tráfico del centro de la ciudad por contaminación? ¿Los mantendría de alcanzar la Alcaldía?

 

- R.: Es un tema de salud pública, no es un tema ideológico. Hay que implementar medidas que hagan que no sea necesario realizar los cortes, porque al final son parches para una situación de salud. Nosotros llevamos en nuestro programa, incluso hay partidos que lo han copiado posteriormente, varios ejes fundamentales. El tema de la pacificación del tráfico: es fundamental aumentar el número de calles a 30 km/h, porque eso permite convivir con la bicicleta y con la peatonalidad. La gestión de la demanda: no vamos a prohibir el uso del coche pero hay que facilitar a los ciudadanos otros medios de transporte mucho más sostenibles y ecológicos. Insistir en el transporte público. Como llevamos en nuestro programa potenciar los BTR, los buses de tránsito rápido, que son buses con menos paradas, con lo que aumenta la velocidad comercial, que es el gran problema del transporte público en Valladolid. En este sentido es fundamental regular el tema de las VTC y del mundo del taxi. Respecto a la bici, Valladolid tiene que ser pionera en una vialidad muy basada en la bicicleta, con carriles en condiciones, no inconexos, en buen estado y fomentar su uso. Y por supuesto la peatonalidad; todo el mundo quiere ir a su trabajo, a su comercio de proximidad andando, y hay que insistir en la peatonalización de muchas calles, porque al final nos va a pillar el toro. En 2023 hay que reducir emisiones, la principal fuente de emisiones en Valladolid es el tráfico rodado, y o somos pioneros o vamos a ir siempre a la cola.

 

- P.: También hay denuncias de vecinos de varios varrios por la reducción de plazas de aparcamiento para ensanchar aceras o plantar nuevos árboles, especialmente de Parquesol.

 

- R.: Lo que tengo claro es que mientras haya vecinos que se quejan, el problema existe. Lo que no vamos a justificar o a explicar otra cosa que no sea que si los vecinos lo dicen es que ese problema está, porque ellos son los que lo viven. De ahí la importancia de dar la voz a la ciudadanía y que no sea yo el que tiene que ensanchar una acera o plantar más árboles si me están demandando un problema de aparcamiento.

 

- P.: Este lunes se ha celebrado un pleno extraordinario para la aprobación del PGOU. ¿Le parece lícito celebrar esta sesión a seis días de los comicios, o es una medida electoralista?

 

- R.: Se lo dije el otro día al señor Puente, me alegro de que un gobierno esté trabajando hasta el último día, pero la sensación y la sospecha de: lo que no has hecho en cuatro años no lo hagas cuando a lo mejor te vas, creo que un carácter electoralista puede tener. Pasa con el PGOU, pasa con el plan de apoyo al comercio de proximidad... Si está trabajado, perfecto. Pero da la sensación de que lo que no has hecho en cuatro años, no lo hagas como un mal estudiante en la última semana.

 

- P.: Póngase ahora en el 27 de mayo. Usted ha ganado las elecciones y es el nuevo alcalde de la ciudad. ¿Qué es lo primero que haría?

 

- R.: Lo primero, el día 26 de mayo daría las gracias a la gente que ha confiado en nosotros y a la gente que está trabajando con nosotros, y a mi candidatura, porque estaríamos los 27 en el Ayuntamiento. Y lo siguiente, explicar a la gente que, a partir de ahí, nosotros somos sus representantes y que estamos ahí para hacer lo que quiera la ciudadanía, porque yo entiendo el municipalismo así. No puede ser que nosotros cambiemos lo que quiere la ciudadanía y venderles una cosa que no es. Nuestra labor es intentar realizar lo que nos pidan los ciudadanos.

 

- P.: ¿Cuáles son las tres medidas más urgentes que necesita Valladolid?

 

- R.: (Suspira) La primera medida fundamental es paralizar las pearmibilizaciones y hacer un estudio serio sobre el soterramiento. Poner un mecanismo práctico, rápido y eficiente de decisión ciudadana, es fundamental el tema de las consultas ciudadanas. Y en tercer lugar, desde el primer momento empezar a hablar ya con el resto de formaciones políticas, asociaciones vecinales y federaciones de comerciantes para fijar un plan de vialidad que nos ponga en el mapa como pionero.

 

- P.: Además de los presupuestos participativos, ¿hay alguna cosa que dejaría tal y como está tras el Gobierno socialista?

 

- R.: El tema de la remunicipalización del agua nos abre la puerta a seguir avanzando en ese aspecto. Es fundamental remunicipalizar el servicio de atención a domicilio, ya no solo que siga siendo municipal, sino la gestión pública. Es fundamental remunicipalizar los servicios funerarios que tanto problema están generando en Valladolid. Hay que insistir en que la gestión pública es mucho mejor que la privada, porque aunque pueda ser más costoso económicamente, sus beneficios repercuten a todos. Y lo hemos visto con la gestión del agua, no ha aumentado el coste del servicio, los trabajadores tienen mucha más protección y los beneficios repercuten en todos.

 

- P.: En materia de fiscalidad, no sé si tiene prevista alguna subida o bajada de tasas.

 

- R.: La fiscalidad en Valladolid no es de las más altas ni si quiera del territorio. No creo que ninguna empresa, si hablamos de empresarios, dentro de sus premisas para implantarse o no en Valladolid se encuentren los impuestos. Lo que sí que es evidente es que hay que fomentar medidas de progresividad fiscal y que quien más tenga más pague. También hay que implementar medidas para incrementar el uso de espacios, favorecer cierto tipo de fiscalidad, pero teniendo muy claro que lo fundamental es la progresividad fiscal.