Miguel Henrique Otero: "Al final nosotros vamos a publicar el titular Venezuela regresa a la Democracia"

El periodista Miguel Henrique Otero, director de El Nacional, único periódico nacional en papel en Venezuela, comparte su visión sobre la situación en el país latinoamericano, el gobierno de Maduro, el papel de la oposición, y el incumplimiento de los Derechos Humanos.  

DAVID LOZANO.

Miguel Henrique Otero llegó a Valladolid. Lo hizo acompañado de Leopoldo López, padre del político opositor venezolano, para conocer la ciudad junto a unos amigos asentados aquí. Unos de esos tres millones que han salido del país en los últimos años.

 

Él es periodista, director de El Nacional, el único periódico impreso que queda en Venezuela. Aunque, de las 128 páginas y los 1.100 trabajadores con los que contaban antes, ahora sobreviven 200 y con un ejemplar diario de 15 páginas. Él cuenta a TRIBUNA cómo vive la realidad de un país que está en el foco informativo.

 

¿Cómo está Venezuela?

 

Es una catástrofe que no tiene nombre. El modelo que ellos implementaron es de destrucción total porque no es socialismo, no es nada. En la práctica es una banda narcotraficante, totalmente delincuencial que ha tomado el país. De hecho la mayoría de los jerarcas del régimen tienen sanciones por temas como narcotráfico, corrupción o Derechos Humanos.

 

Aunque ellos han nivelado los ingresos de la gente por lo bajo, hay una casta social que es multimillonaria. Podríamos decir, en la Unión Soviética había quien vivía mejor que el resto de la población, sí, pero nunca la diferencia fue esa. Tenían ventajas, pero no eran trillonarios.

 

La diferencia entre la cúpula dirigente y el pueblo llano es abismal.

 

Abismal. El ingreso de uno a diez mil. Eso no ha existido en ninguno de los fracasos socialistas en la Historia, esto no es socialismo, es una total aberración. Y además están involucrados en temas como el narcotráfico.

 

Venezuela es el país donde, la cocaína que se produce en la parte este de Colombia, es negociada por jerarcas del gobierno, y es el gran negocio de una serie de individuos. Según la oficina de drogas de las Naciones Unidas en Viena algo así como el 50-60% de la cocaína de Europa llega vía Venezuela, y el régimen es parte del negocio.

 

Esto no es socialismo, es una total aberración. Y además están involucrados en narcotráfico.

 

Uno de los discursos de Maduro es contra la corrupción. Por lo que dice usted, la corrupción está normalizada e instalada.

 

La corrupción es una política de Estado. Es la manera como ellos logran que una élite militar y administrativa se les mantenga fiel, ellos no tienen ideología, no la hay. En la práctica no existe. Una de las maneras de mantener una élite fiel a ellos es a través de la corrupción.

 

Al régimen de Chávez se le atribuyó en su día reducir la pobreza, ¿qué queda ahora bueno del régimen?

 

Él instauró un modelo donde mientras él repartía los ingresos petroleros adicionales por el aumento del precio del barril, que llegó hasta 150 dólares, él repartió ese dinero en los sectores populares. Pero al mismo tiempo fue desmontando el aparato productivo a través de expropiaciones, nacionalizaciones, y una serie de medidas.

 

Esa repartición de dinero realmente mejoró en cierto sentido los ingresos de los sectores populares, así lo reconoció la FAO y otros organismos, pero cuando los precios del petróleo empiezan a caer ya Venezuela es un país importador y ese regalo no tenía contrapartida productiva. Lo que vino después es lo que estamos viendo, un país importador que no tiene divisa para importar. Y una marginalidad que aumentó del 45 al 75% de la población.

 

¿Se vivía mejor en Venezuela antes de la llegada de Chávez, en el 99, o ahora?

 

Chávez mejoró temporalmente las condiciones de los sectores populares. Pero el que diga que ahora se vive mejor que antes de Chávez es un inconsciente, si fuera así no se hubieran ido tres millones de venezolanos.

 

La diáspora venezolana va por tres millones. Y la más importante que sale por Cucuta, en la frontera con Colombia, es el equivalente a la salida del Bernabéu cuando termina un partido pero 14 horas diarias 365 días al año.

 

¿Hubo cambio a mejor, peor o se mantuvo igual con el relevo de Maduro?

 

A peor. Maduro ha vivido las consecuencias de ese modelo de Chávez, fracasado y sin sentido. Pero sin la capacidad para reaccionar, y además aislado del mundo. Lo último que hizo, unas medidas donde aumentó el salario básico de los venezolanos 30 veces, de todos, entonces un país que no tiene reservas, producción, hizo aumentar la hiperinflación porque es un dinero que se hace imprimiendo billetes.

 

¿La pobreza en Venezuela es visible? ¿Para todas las capas?

 

Absolutamente. No hay capa social que no esté afectada por el modelo salvo la élite comprometida con el régimen que son un grupo pequeño, ni siquiera un porcentaje, que está metido en el narco o en la corrupción estatal.

 

El que diga que ahora se vive mejor que antes de Chávez es un inconsciente.

 

La diáspora venezolana de la clase media es impresionante. Los sectores populares les cuesta más trabajo salir del país, pero también lo están haciendo en los últimos 12 meses.

 

¿Hay mucha diferencia entre la situación en Caracas y las zonas rurales?

 

No, todo es igual. En las zonas rurales no se puede, es muy difícil explotar el campo con el tema de la inseguridad. Tenemos unas tierras maravillosas pero la gente no las cultiva.

 

Se supone que la política es dar la tierra a la gente

 

Se la da a la gente pero no de forma organizada. Dan tierras muy productivas, las convierten en lotes y en cultivos de subsistencia. Lo que hacen es desaparecer de la actividad económica, porque solo mantiene al que vive ahí, lo saca del circuito económico.

 

SOBRE LA SITUACIÓN DEL PERIODISMO EN VENEZUELA

 

En medios de comunicación, Amnistía Internacional ha dicho que hay una censura y coarto de libertad de expresión evidente. ¿Cómo lo viven desde dentro?

 

Ellos fueron cerrando la ventana del periodismo independiente. Chávez colocó en sus tesis programáticas iniciales lo que llaman la hegemonía comunicacional, el modelo cubano en el largo plazo.

 

Lo primero que fue, mediante legislación, cerrar los medios audiovisuales con una ley discrecional y punitiva con algo que es concesión del Estado. Después fueron contra los periódicos con el suministro de papel y una serie de acciones que pasan por la utilización de los tribunales, amenaza, la acción contra individuo, violencia física, represión administrativa, tributaria y publicitaria… fueron cerrando las ventanas.

 

No hay venezolano que no haya sido víctima de la delincuencia.

 

Hoy en día queda un solo periódico nacional que es el nuestro. Que circula precariamente por tema papel pero que tenemos la primera página web en español de todo el continente.

 

¿La gente lee prensa, quiere informarse?

 

Mucho. Aunque en la web nos tratan de bloquear, se las arreglan para verla.

 

¿El acceso a Internet es libre?

 

Es libre pero creo que cortan Internet puntualmente. Todos los demás periódicos impresos terminaron desapareciendo como impresos y son plataformas web. Las webs son atacadas, y con amenazas inclusive para los tuiteros, uno pone el tuit y corre el riesgo de que se lo lleven preso.

 

Esa vigilancia en Twitter también, en su medida, la vivimos en España.

 

Allá es muy fuerte. Lo que pasa que el tuitero puede estar en cualquier parte del mundo, no puedes bloquear. O bloqueas Twitter o da igual que estés en Caracas o en Taiwán.

 

¿Cuántos periodistas tienen en plantilla?

 

Éramos 1.100 personas hace siete años, teníamos mucho producto. Hoy no llegamos a 200. Hemos ido cerrando producto, restringiendo, sobreviviendo. Hay alguna publicidad, también online, y la venta del ejemplar. Son las tres fuentes de ingresos.

 

¿Qué presiones sufren sus periodistas?

 

Hay una diáspora, una fuga de talento. Algunos periodistas han estado amenazados, pero ellos funcionan así. No hay censura previa sino castigo posterior. Es la dictadura postmoderna. Ellos castigan después y busan para irte cerrando y tratar que desaparezcas con demandas y cosas de esas. Pero al final nosotros vamos a publicar el titular Venezuela regresa a la Democracia.

 

Es una banda que tiene secuestrado a un país.

 

¿Cómo han conseguido aguantar?

 

Difícilmente. Hay una cantidad de periódicos de América Latina que se han solidarizado, nos han enviado papel, El Universal de México, La Nación de Buenos Aires, O Glovo, Mercurio, Tiempo de Bogotá… hemos conseguido también gente que nos ha ayudado con alguna manera de obtener papel. Pero hemos tenido que reducir tanto tiraje como paginación. Llegamos a tener 128 páginas y ahora el periódico tiene 15.

 

¿Existe Justicia independiente en Venezuela?

 

No, no hay. La dictadura por lo general, monta una estructura judicial ad hoc que es la que criminaliza a los enemigos del régimen. Estos no solo hicieron eso sino que además cambiaron todo el sistema judicial, hoy en día todos son gente afín al régimen con muy baja preparación y una incapacidad crítica. Es un sistema judicial totalmente controlado. Que no es lo que pasa con las dictaduras tradicionales. Con Pérez Jiménez, o Franco, cayó el dictador y la Justicia siguió.

 

SOBRE LA OPOSICIÓN

 

¿Cuál es el perfil del opositor?

 

Tenemos un problema porque la oposición está muy dividida, no ideológicamente ni por protagonismo sino porque cambia en la salida, en lo que proponen como salida del régimen. A veces son electorales, a veces confrontacionales, y varían mucho de posición. Eso hace que pierdan credibilidad. Hoy no sabes quienes son confrontacionales o cuáles quieren una elección, o cuales negociar con Zapatero…

 

¿Es difícil que haya unión en la oposición venezolana?

 

Tiene que consolidarse en una línea. O estamos en la confrontación o estamos en las elecciones.

 

La línea de la confrontación genera una imagen internacional más negativa que la de las elecciones.

 

Creo que la negociación es imposible, es un régimen que es narcotraficante, que no tiene a donde ir cuando salga. No es como los dictadores tradicionales que se iban para España, Portugal, otros países. Estos no tienen. Es una banda que tiene secuestrado a un país, ellos no van a salir negociados. Saldrán por un momento de violencia, sea explosión social, rebelión militar, confrontación entre ellos mismos, o una invasión. Pero nunca van a salir en una negociación donde ellos ceden, no van a ceder el poder. Cederán cualquier cosa, son como los catalanes, lo que no van a ceder es en la independencia. Es parecido. Son gente que la parte fundamental no la van a ceder, y es la más importante.

 

¿La única salida hacia la democracia tiene que pasar por una confrontación?

 

Por una confrontación. Cuál no lo sabemos. Pero por la vía del diálogo y elecciones ya ha ocurrido en todos estos años, muchas veces, y cuando pierden una elección hacen trampas. Cuando hay negociación no hay nada, dividen a la oposición, ganan tiempo pero no se vislumbra ninguna opción de cambio.

 

¿Estaría legitimada esa violencia de la confrontación para cambiar las cosas?

 

Yo creo que sí. Ellos violaron la Constitución, dieron un golpe de Estado. Cuando crearon la Asamblea Nacional Constituyente derogaron en la práctica la Constitución del 99, era la que hizo Chávez y que la aprobaron los venezolanos en referéndum, era la Constitución.

 

Con la ANC la derogan. Rompen el hilo constitucional. Cualquiera que tome el poder en Venezuela, que restituya la Constitución del 99, está restituyendo el hilo constitucional.

 

Creo que la confrontación está legitimada. Ellos violaron la Constitución, dieron un golpe de Estado.

 

¿La criminalidad es un problema real en Venezuela?

 

Real no, súper real. Es el país con mayor criminalidad en el mundo. Las estadísticas de muertes violentas en Venezuela no las supera nadie. Entre las 10 ciudades más peligrosas del mundo, seis están en Venezuela. Y tiene su origen porque la delincuencia es un aliado del régimen en cierto sentido. Ellos usaron la delincuencia para que la clase media abandonara el país y lo lograron.

 

La mayoría de los venezolanos en España están aquí porque les atracaron, secuestraron, violaron a la hija…

 

¿Es frecuente ser víctima de un atraco?

 

No hay venezolano que no haya sido víctima de la delincuencia.

 

¿Y ha sido a raíz de la entrada de Maduro, de Chávez?

 

Empezó con Chávez, tenía un discurso pro delincuencia, y con Maduro continuó. Aunque ellos dicen que están combatiendo y de hecho el país con más ejecuciones extrajudiciales es Venezuela, pero no se sabe si es contra la delincuencia, contra los enemigos del régimen, o contra cualquier persona.

 

Esta es la segunda parte de su entrevista, sobre la repercusión de Venezuela en España.