‘Mi cuerpo no se mueve, pero mi cabeza vuela’

La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid ha acogido la jornada ‘Mujer y diversidad: Empoderamiento y conocimiento de la realidad de las mujeres con discapacidad’ con motivo del día internacional de la discapacidad, el sábado 3 de diciembre. 


 

Estas jornadas pretenden ser un altavoz para que mujeres con diversidad funcional, empoderadas y activas en la sociedad, puedan expresar sus inquietudes, mostrar su realidad, hacer propuestas y ofrecer a la sociedad en general, una visión en primera persona de su realidad”, esa era la intención principal del evento que se planteaba desde la organización, y se ha conseguido.

 

El Salón de Grados de la Facultad escuchaba atento las palabras de estas personas que tanto han vivido. “Se dice que a las personas discapacitadas con estar atendidas les vale, pero eso es mentira, necesitamos motivaciones”, declaraba la vicepresidenta de ASPACE Valladolid, Rocío Molpeceres, la primera persona con parálisis cerebral que ocupa ese cargo. “Mi  cuerpo no se mueve, pero mi cabeza vuela”, comentaba.

 

Según datos del Informe Olivenza de 2014, un 92,8% de las mujeres con discapacidad en España afirma encontrar barreras para las actividades de ocio. Rocío aseguró que “la participación social de las mujeres es importante porque nosotras sabemos lo que queremos”. “Además es una forma de darnos visibilidad”, aclaraba.

 

También quiso destacar el valor que tiene la fuerza de voluntad, clave en muchos aspectos. Sobre esto hizo hincapié Ana Fernández Sancho, maestra en educación especial y licenciada en psicopedagogía. Un 35,2 por ciento de las mujeres con discapacidad en España se encuentran en situación de desempleo, y sólo un 55,5 por ciento posee estudios universitarios o equivalentes. Esos son los datos que alarman al colectivo.

 

Cristina Chacón Ramos, estudiante de Periodismo en la Universidad de Valladolid deseó destacar la gran importancia que tiene la educación en todas las personas, especialmente las discapacitadas. “La formación nos hace crecer”, era el acertado título de su exposición.  

 

Por su parte, Nerea Martínez Santamaría, diplomada en Educación Social y Máster en sexología. Aprovechó para intentar abrir la mente a los asistentes sobre el tema de la asistencia sexual para las personas con diversidad funcional. “Mejora la autoestima y el reconocimiento corporal del paciente”, afirmó.

 

Explicó que “tendría que legalizarse la figura del asistente sexual, hay que concienciar sobre la necesidad de este servicio”. “No es lo mismo que prostitución, porque hay un trabajo previo y en la persona hay un crecimiento”, sentenció.

 

Sobre la visibilidad del tema de la asistencia sexual también habló María Eugenia Cabezas, licenciada en Psicología. Recalcó que “hay que romper el estereotipo de que los discapacitado somos gente frágil sentimentalmente”. “Desde la mirada de otro me permití volver a desear y a querer ser objeto de deseo”, contó.

 

Dentro de las diferentes discapacidades se quiso hacer así un llamamiento a la igualdad, concienciando a la gente sobre la realidad de estas personas. En el evento colaboran ASPAYM CyL, ASPAYM CyL Juventud, Consejo de la Juventud de Castilla y León y Universidad de Valladolid. 

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