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"Médicos Sin Fronteras salva miles de vidas con solo un programa nutricional"

José Luis Vázquez, ingeniero en Valladolid y expatriado de la ONG, relata su experiencia sobre el terreno en países que desbordan pobreza, miseria, guerras y desesperación. Para conocer qué sucede en estos lugares, MSF propone 'viajar' a algunos de ellos en su última campaña.

"Son profesionales que de la noche a la mañana han visto su vida destrozada. Gente con nombres, apellidos, que tienen su casa, y otra de verano, que salían a la discoteca y a cenar con sus amigos. Y de repente, se acabó todo. Es gente que llegó a su casa y se encontró a sus hijos muertos, empezaron a no tener agua y tuvieron que huir con lo puesto. Venden hasta los zapatos para meterse en una balsa y llegar a un país que les trata como a terroristas".

 

Es el testimonio de José Luis Vázquez sobre la situación que miles de personas, ahora mismo, mientras lees estas líneas, viven. No solo en Siria, sino también en Yemen, en Sudán del Sur y otros muchos países de nuestro mundo. Él es ingeniero, lleva en Valladolid desde 1994, cuando comenzó a trabajar en la industria del automóvil, y desde hace más de diez años ejerce las funciones de logista para Médicos Sin Fronteras (MSF), como expatriado de esta ONG que ha lanzado la campaña Volando Va que invita a viajar a países donde el reto es sobrevivir: al hambre, a la enfermedad, a la violencia, a la guerra.

 

José Luis ha estado en Siria, República del Congo, Sierra Leona (durante la crisis del ébola), Yemen, Kenia, y la República Centroafricana, entre otros. También en Etiopía, donde lo difícil es "comer a diario". Él, inquieto viajero primero, y cooperante después -"donde empecé más por aventura que por otra cosa" , reconoce- se ha encontrado en estas regiones "miseria, pobreza, guerras, desesperación, gente que vive con nada".

 

Las campañas de Médicos Sin Fronteras se pueden clasificar en dos perfiles. "Unas más largas, sobre nutrición, malaria, sida. Y luego tenemos las emergencias, mucho más cortas e intensas en las que el objetivo no es mejorar las condiciones sino devolverlas al nivel en el que estaban antes de lo que causa la emergencia, ya sea un desastre natural, una guerra, una hambruna...".

 

¿Cuántas vidas puede salvar MSF con cada campaña? "Depende la envergadura, pero en un programa nutricional como el que llevamos a Etiopía en 2011, salvas miles. En un cólera, salvas miles de vidas, si te dejan intervenir ya que por ejemplo en Yemen los saudíes han bloqueado el país y no nos han dejado. En proyectos a largo plazo es más complicado estimar". 

 

JOSÉ LUIS VÁZQUEZ, EN LA REDACCIÓN DE TRIBUNA VALLADOLID.

 

Precisamente ese es uno de los problemas que se encuentran las ONG, el cómo gobiernos y otros grupos impiden su trabajo. Para evitar eso, Médicos Sin Fronteras tiene mecanismos para que toda la ayuda llegue a su destino. "La enorme virtud de MSF es que la ayuda llega porque somos nosotros quienes gestionamos nuestros propios proyectos. Si das cinco euros, 4,80 llegan al terreno y los otros veinte céntimos son para hacer las gestiones" explica José Luis Vázquez, quien detalla las dificultades que se encuentran en las zonas a las que acuden, como que grupos armados, gubernamentales, o de ladrones intenten sacar su parte: "Sabes que va a pasar y en cierto punto hasta lo entiendes, llegamos con radios, material de construcción, comida... a sitios donde literalmente no tienen para comer. Intentamos siempre comprar en la comunidad a la que acudimos todos los materiales posibles, es otra forma de que nos acepten y siempre tenemos buena acogida de la gente local, lo que nos permite entrar en sitios donde otras ONGs no tienen acceso. Ven que somos absolutamente neutrales e independientes, imparciales, y que nuestro único objetivo es prestar ayuda humanitaria a todo el mundo".

 

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ PARA AYUDAR? "INFÓRMATE"

 

Ante el drama de quienes no tienen ni para comer la pregunta es, ¿qué podemos hacer nosotros, como individuos? ¿Qué instrumentos tenemos los vallisoletanos para ayudar en Etiopía, Bangladesh, Nigeria, la República Democrática del Congo o el mar Mediterráneo? ¿Para superar las excusas del 'esa pobreza está muy lejos' y del 'yo también tengo problemas'?

 

José Luis Vázquez lo tiene claro, más allá de aportar dinero a una ONG o colaborar con estas Organizaciones sin ánimo de lucro como colaborador: informarse. "La única manera de ser realmente consciente es hacer el esfuerzo proactivo de estar informado. Porque si estás informado tienes que ser muy insensible para no encontrar por ti mismo la forma de ayudar. Que se tomen diez minutos para ver qué está pasando, que nuestras desgracias en España, multiplicadas por cien, las viven millones de personas. Que la gente que huye de la guerra son médicos, ingenieros, profesores, no es gente con taparrabos que se dedican a poner bombas. Hay que buscar información en fuentes fiables".

 

Precisamente el expatriado de MSF asiente sobre la importancia de poner cara, nombres y apellidos a las personas que sufren hambre -más de 800 millones en el mundo- o que se ahogan en el mar Mediterráneo huyendo de la guerra. "En el Mediterráneo mueren por miles, y no solo no le importa a nadie sino que la Unión Europea cada vez pone más muros a las organizaciones que hacemos su trabajo". 

 

MSF

 

¿Qué parte de responsabilidad tenemos los ciudadanos de países desarrollados respecto a la tragedia diaria que se vive en otros puntos de nuestro planeta? José Luis Vázquez es claro: "Para mi, bastante". Y desarrolla su argumento: "Sus gobernantes tienen su parte, pero el primer mundo tenemos por acción o inacción cierto grado de responsabilidad, dependiendo del país y el problema. Con los refugiados, tenemos toda la culpa del comportamiento inhumano. O el mirar para otro lado en el caso de hambrunas. En general, en todas las partes se podría hacer más y no solo por parte de gobiernos, también de la sociedad civil".

 

La desinformación y la comodidad son dos causas que frenan en el avance hacia el cumplimiento de los Derechos Humanos en el mundo, y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que la ONU se ha comprometido a cumplir para 2030. José Luis, quien ha visto a niños morir de inanición, aborda la complejidad de que los ciudadanos pasen a la acción de una forma activa. "Los gobiernos han conseguido que los DDHH pasen a un cuarto grado de relevancia para nosotros, cuando tendrían que estar al primer nivel. Se ha conseguido abotargarnos con 'que esté yo bien, y lo demás me de igual'. Moldean la realidad, como pasa con los refugiados, los gobiernos han conseguido con un trabajo diario instaurar la idea en la sociedad civil del 'ojo con los refugiados'. Y lo consiguen con nuestra aquiescencia pasiva porque no hacemos el esfuerzo de cuestionarnos si lo que nos dicen es o no verdad".

 

"Contra gobiernos a los que les da igual mentir, como el de Trump, es complicado luchar. Es más fácil colar la mentira de que el 10% de refugiados es yihadista, que explicar la verdad de que son personas jóvenes y trabajadoras. Transmitir que son terroristas mete miedo a la gente y a esos gobiernos les interesa el discurso del miedo, cala más fácilmente. En el Mediterráneo MSF ha dejado de trabajar porque la última gracia del gobierno italiano ha sido hacer firmar a los barcos de ayuda unos códigos de conducta que implicaban llevar personal armado y realizar interrogatorios, y MSF jamás tiene gente armada".

 

Sin embargo el expatriado también destaca "rayos de luz". Por ejemplo, aplaude la valentía de Angela Merkel en Alemania, quien "metió un millón de refugiados" (perdió porcentaje de voto en las últimas elecciones celebradas en 2017). "También Canadá, o Uganda que tiene un millón y medio de refugiados de Sudán del Sur. Ves chispas de esperanza. En España la población civil sí está razonablemente comprometida, pero la Comunidad Europea -premio Princesa de Asturias de la Concordia en 2017- debería hacer mucho más".

 

Yemen, Etiopía, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Colombia, Nigeria, Bangladesh, y Siria te esperan. Coge tu billete, elige tu asiento, y descubrirás paraísos terrenales con "auténticas catástrofes humanitarias eternas".