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Más de una decena de hoteles de la provincia de Valladolid decidieron no abrir tras el confinamiento

Carteles de hoteles en Valladolid. TRIBUNA

Más de 71.000 personas pernoctaron este agosto en la provincia, frente a las 130.882 de 2019. 

Uno de los sectores más afectados por la pandemia es el sector del turismo, que además también es uno de los que más ofrece empleo y servicios a las personas. En Valladolid no ha sido distinto, también se ha notado su caída. Comenzando porque antes de la COVID, en febrero, los hoteles abiertos en la provincia eran un total de 43 y, a su vuelta, en julio abrieron sólo 27. En agosto se animaron unos pocos más y fueron 31. Esto significa que hay más de 10 hoteles que tras el estado de alarma decidieron no volver a abrir sus puertas.

 

En cuanto a la ocupación ocurre lo mismo. Donde el año pasado había un 57% de ocupación en agosto, este año hay un 29% que se ve reflejado en las siguientes cifras extraídas del Instituto Nacional de Estadística: En agosto de este año, hubo 71.729 personas que pernoctaron en los hoteles de la provincia, y, para no variar, el número es muy bajo comparado con agosto de 2019, en el que la ocupación era de 130.882 turistas. Es decir, más de 59.000 personas menos. ¿Os imagináis qué pérdidas está habiendo en el turismo viendo estas cifras?

 

Pero agosto no fue el único mes afectado, la gente tiene miedo y se nota. Aunque desde el Gobierno se ha incitado por las vacaciones en el territorio nacional, Valladolid no ha notado esa subida, en julio había 56.341 personas en comparación con las 111.259 de 2019.

 

En números globales, si sumamos las personas del trimestre de verano de 2019 que son 361.441 y las comparamos con las del 2020, 146.934, hay una diferencia de 214.507 personas entre ambos veranos.

 

Los datos son objetivos, la caída se muestra claramente y la preocupación por el turismo es evidente. El invierno de 2019 se mantuvo en una media de 100.000 turistas, por lo que se espera que en la próxima estación se pueda recuperar, en la medida de lo posible, las pérdidas del verano.