Más de 136.000 personas padecen depresión en Castilla y León y es la tercera causa de baja laboral

Lundbeck celebra en Valladolid los 'Diálogos de Escucha Activa: #VivirConDepresión' para incrementar el conocimiento sobre la depresión, trabajar contra el estigma social y compartir experiencias.

Un 6,5% de la población de Castilla y León padece depresión, de acuerdo con los últimos datos de la Encuesta Nacional de Salud de España. Esto significa que más de 136.000 personas de la comunidad sufren esta enfermedad que se manifiesta a nivel emocional, físico y cognitivo dificultando el desarrollo de las actividades cotidianas. La depresión es una enfermedad compleja, multidimensional y heterogénea que en muchos casos conlleva un estigma para las personas que la sufren y que aún es una gran desconocida para la sociedad, a pesar de ser una de las primeras causas de incapacidad en todo el mundo.  Sólo durante el año 2017, más de 8.000 personas solicitaron la baja en Castilla y León por ansiedad, depresión y trastornos adaptativos, convirtiéndola en la tercera causa de incapacidad y la segunda con mayor número de días de ausencia (63,4 días de media), según datos de la Consejería de Sanidad.

 

Ante la necesidad de dar a conocer la depresión como un trastorno que va más allá de una simple alteración del estado de ánimo, se ha inaugurado hoy en Valladolid el ciclo “Diálogos de Escucha Activa: #VivirConDepresión” organizado por Lundbeck.

 

El encuentro, que ha reunido a los principales agentes del ámbito sanitario y social, ha contado con la presencia del Director General de Asistencia Sanitaria de la Gerencia Regional de Salud de la Junta de Castilla y León, Alfonso Montero, quien ha sido el encargado de inaugurar la jornada.

 

Una enfermedad infradiagnosticada y que se detecta habitualmente en Atención Primaria

 

Se estima que alrededor del 50% de los pacientes con depresión no llega a ser tratado correctamente y que hay al menos un 30% de personas afectadas a las que no se les ha diagnosticado el trastorno. Para reducir esta tasa de infradiagnóstico es fundamental el papel de los médicos de atención primaria, que por la cercanía, accesibilidad y atención continuada a lo largo de la vida se encuentran en la mejor posición para la identificación precoz de posibles casos. 

 

Muchas veces se asocia la depresión sólo con la tristeza y el desánimo. Sin embargo, existen otras manifestaciones a nivel somático y cognitivo características de esta enfermedad y que podemos detectar en las consultas de los centros de atención primaria a través de la alta frecuencia de visitas, entre otros factores”, señala la Dra. Sagrario Pérez, médico de atención primaria en el Centro de Salud Canterac. La fatiga, los cambios de peso, las cefaleas o el dolor de estómago son algunos de los síntomas somáticos más habituales. “En el centro de atención primaria vemos un mínimo de cuatro personas afectadas por depresión cada semana, ya sea una consulta relacionada con la enfermedad o por otro motivo que la enmascara”, afirma.

 

Sin embargo, los expertos señalan que tampoco se debe caer en la banalización del término y denominar depresión a sentimientos de irritabilidad, ansiedad o tristeza que corresponden a estados de ánimo o épocas vitales pasajeras y breves. La depresión conlleva síntomas cognitivos como dificultades de atención y concentración, de memoria, de toma de decisiones y planificación que se convierten en complicaciones para el desarrollo del día a día del paciente.

 

Es importante prestar atención a estos problemas que se dan a nivel cognitivo porque suelen quedar relegados en el diagnóstico y el tratamiento”, afirma el Dr. José Antonio Blanco, psiquiatra del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. El especialista explica que “si este tipo de síntomas persisten acaban generando frustración y dificultan que la recuperación sea estable y duradera. El objetivo es lograr una recuperación funcional completa y que el paciente pueda llevar su vida cotidiana con normalidad, incluyendo sus relaciones sociales y su trabajo”.

 

Los prejuicios sociales y el estigma que pesa sobre el enfermo son dos de los motivos por los que muchas personas se resisten a revelar que padecen depresión en su ámbito laboral y entorno social. Por eso, durante el “Diálogo de Escucha Activa: #VivirConDepresión” también se ha hablado de la Guía de Buenas Prácticas de Salud Mental en Entornos Laborales, promovida por la asociación de pacientes El Puente Salud Mental de Valladolid. La inclusión o reincorporación al mercado de trabajo, así como la actitud de los compañeros y la propia empresa tienen una gran importancia para la recuperación de los pacientes.

 

Otro de los temas que se ha abordado durante la jornada es el papel de la administración pública como impulsor de protocolos y procesos en el ámbito de la sanidad para la detección precoz de la depresión y sobre todo la prevención del suicidio. Siro Lleras, Jefe de Servicio de Coordinación Asistencial Sociosanitaria y Salud Mental de la Junta de Castilla y León ha hablado del IV plan de Salud de Castilla y León 2020, que incluye el desarrollo y la implantación del Proceso de Atención y Prevención de la Conducta Suicida. Precisamente el suicidio es la principal y más grave complicación de la enfermedad ya que el riesgo es 20 veces superior en los pacientes con depresión frente a la población general.

 

Todos los participantes han destacado la necesidad de abordar los casos de salud mental con una visión interdisciplinar, integrada por profesionales de diferentes categorías profesionales y niveles asistenciales. El objetivo de los “Diálogos de Escucha Activa: #VivirConDepresión” es ofrecer una perspectiva global, abordando temas como el ámbito laboral, cómo afecta al entorno cercano, la lucha contra el estigma o el manejo del paciente para lograr una recuperación funcional completa.