María Moya: "Es un adiós momentáneo y espero volver lo antes posible"

La estudiante de la Universidad de Valladolid ha conseguido revalidar el Trofeo Rector de bádminton en su último año como jugadora.

María Moya, a la izquierda, junto a una compañera

Comenzó a jugar al bádminton por obligación y ahora la raqueta es una extremidad más de su cuerpo. Tras catorce años en activo y varias medallas con su nombre, María Moya (21, Santander) plantea un adiós momentáneo al deporte que le vio crecer. Cursando cuarto de carrera en la Universidad de Valladolid, el bádminton se ha convertido en algo secundario para sus intereses. Pese a ello, ha conseguido revalidar el Trofeo Rector de la UVa ganando en la final a tres sets a una compañera de su propio equipo.

 
PREGUNTA: ¿Cuánta importancia tiene este título para su carrera como jugadora de bádminton?

RESPUESTA: Es un título menor, pero debido a mis escasas ambiciones este año, es un premio que no está mal.

 

P.: Está usted en cuarto de carrera, ¿había jugado algún año más el rector de bádminton?

R.: Sí. El año pasado no pude, porque estaba de Erasmus, y en primero tampoco porque estaba lesionada.

 

P.: ¿Cuántas veces y en qué posición quedó?

R.: Como ya le he comentado, esta es mi segunda vez. Y he ganado ambas.

 

P.: Del 1 al 10, ¿qué nivel cree que tiene el Trofeo Rector de Bádminton de la UVa?

R.: Un 6, porque salvo los que jugamos en el equipo de UVa, el resto no están federados y no tienen tanto nivel. Son personas que, o no han jugado nunca, o jugaron hace tiempo pero ya lo han dejado.


P.: ¿Desde qué edad lleva jugando a este deporte y por qué empezó?

R.: Desde los 7 años. Empecé porque en educación física, durante los cursos de quinto y sexto, era obligatorio el bádminton. La hermana de un amigo de mi clase estaba jugando en el equipo de Soto de la Marina, donde yo residía, y me dijo que probásemos a jugar con ella. El entrenador me dijo que tenía maneras de buena jugadora de bádminton; entonces decidí apuntarme. 


P.: ¿Cuál es su mayor logro o del que más orgullosa está?

R.: Cuando estaba en categorías inferiores, gané medalla en algunos Másteres nacionales como el de San Sebastián o Arjonilla (Jaén). Y en el campeonato de España sub-19, en Granollers, junto con mi pareja de mixtos, conseguimos un cuarto puesto que rozó la medalla.

 

 
P.: ¿Algún referente a nivel mundial?

R.: Carolina Marín, como es evidente, es un referente para todo el bádminton español. Sobre todo para el sector femenino. 


P.: No es por descalificarla, ¿pero cree que su altura le puede perjudicar a la hora de competir contra jugadoras más altas?

R.: Por supuesto. No es tan importante como en otros deportes, pero sí tiene sus inconvenientes. Pese a ello, ser bajita también tiene algunas ventajas a la hora de jugar. Por ejemplo, eres más agil o el juego tenso resulta más fácil.

 
P.: ¿Cuál es su próximo objetivo o qué competición está preparando?

R.: Voy a competir en el territorial de Soto de la Marina de Cantabria. Aun así, este año, mis objetivos son escasos, ya que estoy cursando cuarto de carrera y no puedo predisponer todo mi tiempo al bádminton. 


P.: ¿Alguna meta para el futuro?

R.: No, porque por desgracia el año que viene me desvinculo del bádminton al aire a estudiar el máster a otra ciudad. Es un adiós momentáneo y espero volver lo antes posible.