Mañueco: "Estoy convencido de que el próximo viernes ganaré con claridad"

Foto: De la Peña

Alfonso Fernández Mañueco se presenta ahora como el candidato de la militancia pese a su control del aparato. Y asegura que derrotará a Silván en la primera ronda y llegará al congreso como candidato único a la presidencia.

DESCARTA UNA TERCERA CANDIDATURA

 

Alfonso Fernández Mañueco ha sido tajante al asegurar que no habrá una tercera candidatura, aunque el plazo para presentar los 90 avales necesarios terminaba este viernes a las 20.00 horas y no es probable que concurra nadie más. La pregunta venía por la frase de la presidenta de Cortes y del PP en Segovia, Silvia Clemente, que este mismo viernes ha insinuado que había tiempo para presentar más candidaturas. Finalmente, no la hubo.

Alfonso Fernández Mañueco ha iniciado la última fase de su largo asalto a la presidencia del PP regional con un intento de negar que tiene el control del aparato interno (quince años de secretario general le contemplan) y envistiéndose como el candidato de la militancia, justo ahora que los populares abandonan la elección 'digital' por su primera consulta a las bases, algo inédito en los 30 años que lleva en política el salmantino. Y lo ha hecho con una demostración de optimismo exacerbado: "Estoy convencido de que el próximo viernes ganaré con claridad", ha dicho.

 

Al salmantino se le ha visto confiado en sus fuerzas, quizás consciente de que no se le puede escapar la oportunidad de presidir el PP y ser su candidato a la Junta de Castilla y León en el todavía lejano 2019. Al preguntarle TRIBUNA si no se había planteado una posible derrota, ha sido tajante: "Yo lo tengo muy claro, cuando me presento es porque sé que voy a ganar porque me presento con el apoyo de los afiliados de toda Castilla y León".

 

"Yo lo tengo muy claro, cuando me presento es porque sé que voy a ganar porque me presento con el apoyo de los afiliados de toda Castilla y León"

Presentarse como el candidato de los afiliados es el giro más interesante de su candidatura. Fernández Mañueco está claramente relacionado con el aparato del partido, con su  núcleo más duro, y no podría ser de otra manera siendo su secretario general desde hace quince años. En su primera rueda de prensa como candidato ha intentado alejarse de esa realidad y desasirse de un control del partido que ejerce y que le da ventaja. Eso sí, ha reconocido que ha empezado su candidatura hablando con Rajoy, Herrera y con los nueve presidentes provinciales.

 

En su lugar, se ata al nuevo reglamento interno, que por primera vez da poder a los afiliados para decidir; él ha sido designado siempre por el aparato de turno para los puestos que lleva ocupando 30 años. Y a pesar de ello, va a intentar marcar la diferencia frente a Silván justo por ahí, hasta el punto de que sus afirmaciones significan que el proceso no pasará del día 17 de marzo y que serían los afiliados quienes refrendarían su victoria.

 

Supone Fernández Mañueco que tendrá mayoría de votos, superará a Silván por quince puntos o más o ganará en cinco provincias o más, los supuestos para ser nombrado directamente. La realidad es que hay un acuerdo tácito: el que gane el día 17 entre los afiliados, será presidente y el que no, asumirá su derrota. Ha llegado al punto de, aprovechando una pregunta que presupone movimiento de Silván para lograr apoyos de cargos electos, contraponer sus apoyos "que son los de los afiliados de toda Castilla y León". "Quien elige al presidente son los afiliados", ha dicho... hasta que le han recordado que ha sido él precisamente el que ha sumado el primer apoyo de un cargo: el del presidente del PP en Segovia. "A quien me apoya no le voy a decir que no", ha explicado.

 

La llamada a los afiliados ha sido un hilo conductor de su intervención. "Estamos en un proceso de democracia interna y serán los afiliados quienes elijan al presidente. Los afiliados cuentan", ha dicho. Tras algunas loas a Herrera, al que dio las gracias por ser su secretario general, se ha mostrado convencido de "poder tomar el relevo de Herrera" en el PP. "Ofrezco lo que he hecho en los últimos años, seguir pateando plazas, patios y calles de Castilla y León", por más que su relación natural haya sido más bien con presidentes y sercretarios provinciales. También ha ofrecido su talante de "escuchar, dialogar y acordar" del que tan poco uso hace como alcalde de Salamanca, donde en minoría recurre a decretos y al sustento de C's para gobernar.

 

En cuanto a sus propuestas, ha reconocido que "lógicamente, será continuista porque he sido quince años secretario general" y que también "lógicamente es un momento diferente al de Herrera". Ha basado su decisión en haberlo meditado con su familia, a la que ha dedicado sus primeras frases, y ha destacado el apoyo del presidente provincial, Javier Iglesias, de una afiliada anónima y de César Gómez Barthe, uno de los dirigentes de NNGG y asesor pagado por los fondos del Ayuntamiento.

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