Mañueco, candidato con todo en contra (también las encuestas)

Salamanca.- Mañueco este martes en rueda de prensa

El PP confirma a Mañueco como su cabeza de lista electoral con el panorama más adverso: las encuestas ya le otorgan una debacle en Castilla y León y confirman que el PSOE se ha puesto por delante en las nacionales.

Alfonso Fernández Mañueco está un paso más cerca de ser el próximo aspirante del PP a la Junta en sustitución de Juan Vicente Herrera. Las afirmaciones del nuevo presidente popular, Pablo Casado, sobre la idoneidad del también alcalde de Salamanca para ser el candidato en las próximas elecciones autonómicas, han sido rápidamente celebradas como una confirmación que, en todo caso, es oficiosa. Un peldaño más que no le aleja ni le acerca de una candidatura que, por otra parte, se da por sentada desde hace más de un año, cuando fue elegido presidente de los populares de Castilla y León.

 

La realidad es que no se puede esperar lo contrario, así que puede que el acto del domingo en Ávila sea la confirmación tácita que Casado brinde al futuro candidato en Castilla y León, igual que piensa hacer con el resto de autonomías. El nuevo presidente popular se apresuró a decir tras el congreso en el que fue elegido que respetaría lo decidido en los congresos autonómicos, en los que el presidente es siempre la primera opción para encabezar los carteles electorales.

 

Mientras tanto, el alcalde salmantino se afana por demostrar su 'Casadismo'. Igual que se ha celebrado el gesto del pasado domingo como una ratificación, los esfuerzos para subirse al carro del nuevo presidente y aprovechar su impulso son notables. Declarar la fidelidad al nuevo líder ante un electorado propio que, al 43%, se decantó por la opción alternativa se antoja vital para reforzar las posibilidades electorales. Ni que decir tiene que la anterior situación, de desorientación en el PP, era peor punto de partida.

 

 

Contra las encuestas

 

Lo que sí ha cambiado es la perspectiva desde la que afronta la llegada a esa candidatura. Cuando fue elegido presidente regional del PP en marzo de 2017, no sólo aventuraba una llegada anticipada a la presidencia de la Junta, sino que lo hacía con su partido en el Gobierno central y como fuerza predominante en la comunidad. Sin embargo, casi año y medio después Mariano Rajoy ya no es presidente del Gobierno, el PP ha elegido nuevo líder ante la salida precipitada del gallego de la política, los escándalos políticos han sacudido la comunidad de Madrid y hay un nuevo Gobierno, con el PSOE. Y la recuperación de los socialistas y el empuje de Cs amenazan con cambiar el equilibrio de fuerzas. Y eso se nota en las encuestas.

 

Las primeras aproximaciones demoscópicas a lo que puede pasar el ya cercano mayo de 2019 pintan un panorama muy diferente al que conoció el PP año y medio atrás, y mucho más adverso. Según una encuesta publicada el pasado día 12 de julio, en las próximas elecciones autonómicas el PP perdería casi 10 representantes y se quedaría con un 33% en intención de voto y entre 31-32 escaños, el peor resultado de su historia. El  PSOE se le acercaría más que nunca, a menos de cuatro puntos, con más del 29% de los votos y conservaría 25-26 escaños. Y Cs duplicaría el resultado de 2015 y alcanzaría el 22% de los votos y 17 escaños. 

 

En resumen, el PP con Mañueco como candidato cosecharía su peor resultado de siempre, quedaría lejos de la mayoría absoluta y estaría expuesto a un posible pacto entre PSOE y Cs para cerrarle el paso del poder en la Junta. Sí conservaría la condición de fuerza más votada, pero muy lejos de ser la mayoritaria.

 

En cuanto al panorama nacional, el vuelco podría ser todavía mayor. Según una encuesta publicada este domingo, el PSOE ganaría las elecciones generales, de celebrarse ahora, con un 26,6 por ciento de votos, situándose 2,2 puntos por encima del PP, que se quedaría con el 24,4 por ciento de los sufragios. El partido de Pedro Sánchez lograría 3,9 puntos más de intención de voto respecto a las elecciones generales de 2016, cuando se quedó con el 22,7 por ciento de los sufragios, mientras que el PP perdería 8,6 puntos en relación a dichos comicios, cuando obtuvo el 33 por ciento de votos.