Cyl dots mini

Luz y paciencia

Esta impresionante exposición llamada “Luz y paciencia” exhibe un conjunto de obras   que considero como una de las muestras más rotundas, verdaderas, caleidoscópicas, complejas y variadas que se hayan visto por estos lares. El resultado para el visitante es deslumbrante. Todavía guardo  en mi retina el cuadro de Castilviejo titulado “Casas de pueblo”, donde la luz desempeña un papel esencial no sólo porque afecta a nuestra visión, sino también por su simbolismo.

 

El aire de este cuadro danza como un equilibrista sobre el cordel metálico desafiando  la mirada del visitante  porque muestra a las claras toda la tensión y la sabiduría ancestral del oficio del pintor provocando en su corazón  una conjugación entre la melancolía y la pena.

 

El punto álgido de “Casas de pueblo” es su claroscuro porque constata la sombra y  su potencial expresivo y memorístico. Plinio el Viejo recogió la famosa leyenda sobre el origen del dibujo como delineación de una sombra proyectada. Allí era un rostro, aquí es el recuerdo inevitable  de Fuente el Sol.

 

Este cuadro me produce una fascinación por el  misterio magnético que Castilviejo sabía mostrar,  con  son sus calles despobladas y esa helada geometrización espacial con profundidad aplanada donde destaca los intervalos de luz y sombra que la enmarcar en una lógica horaria  - ¿por qué no? a la hora de la siesta  y logra poner en el mismo plano la materia y el espíritu.

 

No puedo por menos de ver en este cuadro  esa desolación que acompaña a la sombra, convertida desde ese momento en una obsesión “metafísica”, en una sutil belleza  convertida en  punto de vista conceptual.

 

Este cuadro posee una belleza intrínseca. ¿Pero en qué consiste esa belleza?  Es tarea del visitante descifrarlo. Su significado hay que interpretarlo y encontrar su verdad, no su reflejo. Su simbolismo (la despoblación) es un nítido reflejo de los tiempos actuales.

 

Esta exposición tienes muchas cosas buenas y resulta emocionante. Una incompresible belleza recorre La Sala de exposiciones Iglesia del Monasterio de Nuestra Señora del Prado. El visitante tiene para elegir. Hoy Castilviejo, mañana Caneja, Lobo, Zanetti, Sáez, Núñez Larraz, Carralero, Esteban Vicente, Ciruelos…  Su belleza resulta hermosa. A mí, por lo menos, me dejó meditabundo.

 

Valladolid. Sala de Exposiciones Iglesia del Monasterio de Nuestra Señora del Prado. Luz y paciencia. Premios de Castilla y León de las Artes. Hasta el 28 de febrero.

Noticias relacionadas