Luces, globos sonda y visiones de un 1 de enero: los OVNI en Castilla y León

Las páginas del expediente ovni de Villanubla.

Defensa desclasifica todos los 'expedientes OVNI' de los últimos años, con cuatro casos en Castilla y León.

El Ministerio de Defensa acaba de publicar los 80 informes desclasificados de 'Expedientes OVNI', la clasificación con la que se conocen los reportes sobre avistamientos de este tipo de objetos en toda España. Estos expedientes incluyen varios capítulos en Castilla y León con avistamientos en Villalón de Campos, Villanubla, Burgos...

 

El más antiguo es el fechado el 7 de diciembre de 1968 en Villalón de Campos (Valladolid), cuando varios testigos notifican a la base de Villanubla (Valladolid) que sobre las 19:15 horas, y en inmediaciones de la localidad palentina, observan una luz anaranjada que sube hacia el cielo y desaparece a los 3 minutos. No se investigó posteriormente ni figura ninguna hipótesis que permita explicar el caso.

 

En 1970 y 1975 se citan dos avistamientos en Burgos. El 16 de junio de 1970 un piloto que hacía un vuelto para una compañía de fotografia aérea observa un objeto de forma variable, preferentemente lenticular, con brillo, de un diámetro mayor de 15 a 20 metros que permanecía estático de 30.000 a 40.000 pies. El avistamiento duró unos quince minutos, tiempo que permanecieron en zona hasta que tuvieron que abandonarla por plan de vuelos. Ascendió hasta 11.500 pies para obtener tres fotografías del objeto, una de las cuales envió al Ministerio del Aire y es la que figura en el Expediente.

 

Por la descripción que realiza el piloto, corroborada por el fotógrafo, en cuanto a altura, movimiento y forma, así como del estudio de la fotografía, se puede sacar en conclusión de que el objeto podría identificarse como un globo sonda. Noticias de prensa posteriores informan de un globo sonda observado durante varias horas en el cielo de Avila.

 

 

UNA LUZ AMARILLENTA VISTA POR CUATRO SOLDADOS

 

El segundo, el 1 de enero de 1975, es uno de los más destallados. Los testigos son cuatro soldados trasladándose en coche a su destino, Burgos, en la incorporación de un permiso. El conductor observa una luz intensa, de color blanco amarillento y de un tamaño de dos a tres metros de altura y anchura, que caía hacia el suelo (km 14 de la carretera Burgos-Santander); detiene el coche llamando la atención de sus compañeros; al bajarse del vehículo observan la luz parada en el suelo o muy próximo a él. Emprenden la marcha nuevamente y un kilómetro mas tarde vuelven a apearse, observando en la misma dirección tres o cuatro luces mucho menos intensas, pero paradas también a la misma altura.

 

En ningún momento apreciaron objeto alguno sino solamente resplandor. No se tomaron fotografías ni se hizo dibujo alguno. Con posterioridad, ya en la toma de declaración, los testigos realizaron unos trazos (no vienen adjuntados al expediente), en los que aparece algo parecido, según el Juez Informador, a un globo; otro trazó algo que se parece a una campana, parecido al anterior, pero en sentido invertido. Únicamente el conductor del vehículo pudo observar el movimiento de la luz.

 

El último avistamiento documentado en Castilla y León data del 11 de enero de 1984 la torre de control del aeropuerto de Villanubla notificaba la presencia de un objeto estático a 14.000 pies sobre la base. No hay contacto de radar y se pide una comprobación aérea sin resultados.

 

 

EXPEDIENTES OVNI

 

En 1991 se inició un proceso de desclasificación de documentos relativos a los Avistamientos de fenómenos extraños, también conocidos como Expedientes ovni, dado que el Ministerio de Defensa decidió analizarlos y, en su caso, rebajar su nivel de clasificación para ponerlos a disposición de un público que demandaba poder consultar estos documentos. 

 

Se trata de 1.900 páginas de avistamientos de fenómenos extraños dentro del espacio aéreo español, en los que interviene, de algún modo u otro, personal o material del Ejército del Aire. Dichos documentos abarcan fenómenos ocurridos a lo largo de todo el espacio aéreo español desde el primero observado en 1962 en San Javier (Murcia; el Oficial de Vuelos de la B.A. de San Javier a las 22.00 horas observa una luz potente sobre el Monte Cabezo a 500 metros de altura y similar a los faros de aterrizaje de una avión. El último que recoge esta publicación está fechado en 1995 en Morón (Sevilla).

 

Algunos son avistamientos en un solo lugar, mientras que otros abarcan varios puntos de la geografía española, dado que son vistos desde un avión o coinciden en la fecha y descripción en distintas ubicaciones. Pese a su desclasificación, se omiten los datos de las personas declarantes y de los oficiales informadores.