Los transportistas de Castilla y León, contra la obligación de desviarlos por las autopistas de peaje

E.P.

Aseguran que estas medidas van en contra del sector del transporte de mercancías por carretera y perjudican a la mayoría de los profesionales, entre autónomos y empresarios.

La Federación de Transporte de Mercancías por carretera de Castilla y León (FETRACAL) muestra su total rechazo por las medidas que se imponen en diversas comunidades autónomas, entre ellas la de Castilla y León, para desviar el tráfico de camiones por autopistas con el consiguiente cobro de peaje.

 

Aunque desde esta organización empresarial del sector del transporte de mercancías por carretera de Castilla y León no se está en contra del desvío de algunos tramos de carreteras nacionales a autopistas, siempre que sea debidamente bonificado, FETRACAL rechaza que estas medidas tengan un carácter obligatorio.

 

Además, la Federación de Transporte de Mercancías por carretera de Castilla y León respalda la huelga que durará toda esta semana en las carreteras de Guipuzcoa en protesta por los peajes para vehículos pesados que la Diputación guipuzcoana empezará a cobrar en las carreteras N-1 y A-15 a su paso por esta provincia.

 

Para FETRACAL todas estas medidas van en contra del sector del transporte de mercancías por carretera y perjudican a la mayoría de los profesionales, entre autónomos y empresarios, de Castilla y León que llevan años tratando de sobrevivir pese a que en ningún momento se han sentido respaldados.

 

En los últimos meses, también se ha impuesto el desvío de camiones a la autopista de peaje AP-1, en Burgos, aunque se ha bonificado con un 75 por ciento del coste. Además, también se ha restringido el paso por las nacionales N-124 y N-232 y se ha impuesto el desvío a la autopista de peaje AP-68, entre Zambrana y Tudela, en las provincias de Logroño y Vitoria.

 

Esta autopista solo tiene dos áreas de servicio con instalaciones adecuadas para los profesionales del transporte de mercancías por carretera. Desde FETRACAL se manifiesta su postura contraria a que el desvío sea obligatorio y se reclama que, como mínimo, se permita a los camioneros abandonar la autopista para el aprovisionamiento de los vehículos y de los conductores.

 

Por su parte, FETRACAL también apoya la huelga que ha comenzado hoy en Guipuzcoa en protesta por los peajes para vehículos pesados que la Diputación guipuzcoana empezará a cobrar en las carreteras N-1 y A-15 a su paso por esta provincia. Para la Federación de Transporte de Mercancías por carretera de Castilla y León es muy grave esta medida ya que se pretende transformar la N-1 en una carretera de peaje, algo que opinión de esta organización empresarial tiene un único fin, el recaudatorio.