Los sindicatos concentran a más de 100 personas para protestar en Valladolid contra el ERE del Popular

Silbatos, bocinas y petardos en la Calle Santiago para reivindicar una solución al futuro de casi 3.000 personas en toda España, 95 de ellas en Valladolid.


 

Más de un centenar de personas se ha concetrado este jueves 20 de octubre frente a la oficina del banco Popular en la Calle Santiago de Valladolid para protestar contra el expediente de regulación de empleo (ERE) que la entidad va a llevar a cabo y por el que se van a ver afectadas 2.900 personas en España, 95 de ellas en nuestra ciudad.

 

Los dos sindicatos mayoritarios han respaldado esta convocatoria y han mostrado su amargura por las soluciones planteadas desde la administración de la empresa. "En la última negociación nos han hecho una propuesta vergonzosa" analiza Marcos Delgado, de UGT. De las casi 3.000 personas 1.600 serán prejubilaciones y el resto bajas incentivadas según este sindicato, mientras que en Valladolid "se cierran cuatro sucursales, con 22 trabajadores, más la territorial que tiene 63 empleados. Y ninguno de ellos sabe ahora mismo dónde va a ir". La provincia vallisoletana será la más afectada de la región, donde según Delgado se despedirá a "una de cada cuatro personas, 240 de 940".

 

En la misma línea se pronuncia Tomás García, secretario de organización de Comisiones Obreras, quien anuncia más movilizaciones ya que hasta el 6 de noviembre la mesa negociadora sigue abierta. "Vemos la situación negra, el jueges que viene saldremos otra vez, y estudiaremos otro tipo de movilización e incluso la huelga" reconoce, y subraya que "la directiva no quiere negociar, no hay respuesta a las ofertas hechas y no vemos posibilidad de llegar a un acuerdo".

 

García además considera "un poco ruin que el consejero delegado haya anunciado dividendos" para los accionistas del banco (que cotiza en el IBEX 35) para 2017, y explica que el objetivo es "rebajar el número de afectados por el ERE, acorde a la viabilidad de la empresa, y entonces empezaremos a negociar las condiciones de salida". "También estamos preocupados por la gente que queda en el banco, pensamos que no tiene solución a largo plazo", concluye Tomás García, entre el ruido de bocinas, silbidos y petardos.