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Los 'revulsivos' de Real Valladolid y Osasuna ponen picante a un justo empate

Estupiñán despeja un balón ante Fede San Emeterio. PABLO REQUEJO/PHOTOGENIC
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Hervías y Rober Ibáñez marcaron los goles (1-1), tras entrar desde el banquillo, en un igualado partido.

REAL VALLADOLID: Masip; Porro, Olivas, Sali, Nacho; Plano, San Emeterio, Míchel (Alcaraz, min.62), Waldo (Hervías, min.62); Guardiola y Ünal (Sandro, min.82).

OSASUNA: Rubén; Nacho Vidal, David García, Aridane, Estupiñán; Oier, Fran Mérida (Moncayola, min.85); Rubén García (Rober Ibáñez, min.74), Roberto Torres, Brandon (Adrián, min.74); Ávila.

GOLES: 1-0, minuto 65: Hervías; 1-1, minuto 81: Rober Ibáñez.

ÁRBITRO: Munuera Montero. Mostró tarjeta amarilla al visitante Fran Mérida.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 4 de LaLiga Santander, disputado en el Estadio José Zorrilla ante 20.670 espectadores.

No pudo tener un estreno perfecto el 'nuevo' Zorrilla, aunque estuvo cerca. Se adelantó el Real Valladolid con un golazo de Hervías pasada la hora de partido, pero Rober Ibáñez igualó el choque en la recta final para colocar el definitivo 1-1. En un encuentro igualado, marcado por los tantos 'revulsivos', el Pucela logró mantener el empate para sumar un nuevo punto.

 

Campo remodelado, ambiente espectacular... Todo pintaba bien para el Pucela, que además dispuso de la primera ocasión clara en una acción de Ünal, pero el disparo del turco se marchó alto. No estuvo muy acertado después -al nivel del equipo en la primera mitad- y el ataque local desapareció poco después.

 

El juego pasó al área blanquivioleta, donde Osasuna estrelló el balón contra el palo en dos jugadas prácticamente consecutivas. Lo pasó mal el Real Valladolid durante un rato, en el que hasta Masip tuvo que salir de su zona de confort para 'limpiarle' un balón a Ávila tras una buena jugada de los rojillos. Logró sacudirse la presión el Pucela y salir de su área, primero, y de su campo, después, para llegar a la portería de Rubén y ponerle en apuros. Aunque sin demasiada fuerza.

 

Se tranquilizaron las cosas y las llegadas cesaron durante un cuarto de hora; hasta que Osasuna volvió con el martillo. Roberto Torres tuvo dos -Masip salvó una- y Ávila otra en dos jugadas casi seguidas que volvieron a asustar a los blanquivioletas. No acabaron de estar cómodos los de Sergio González, que necesitaban el paso por el vestuario.

 

Y es que les vino bien, al menos para espabilar, puesto que fabricaron una gran jugada nada más comenzar la segunda mitad. Porro deleitó al público con un autopase, cedió el balón a Ünal, este sacó un centro medido y Guardiola, con todo a favor -aunque puede que en fuera de juego-, cabeceó fuera. El "¡uyyyyy!" se escuchó hasta en Parquesol.

 

Pero la acción resultó un espejismo, y Sergio se atrevió con los primeros cambios. No le pudo salir mejor la jugada, ya que Hervías, que entró por Waldo, provocó una falta algo lejana que se atrevió a lanzar directamente a portería. El balón se envenenó, superó a Rubén, tocó el larguero y entró. Golazo. Nada de fortuna, puesto que el extremo avisó a Alcaraz, el otro incorporado, de que lo iba a hacer.

 

Un golazo que hizo estallar a un Zorrilla con ganas de gritar y celebrar. Aunque todavía quedaba casi media hora por delante, y Ávila lo recordó prácticamente en la jugada siguiente, en la que su disparo se marchó cerca del palo. Pero el ritmo volvió a bajar y no hubo casi continuidad en las jugadas.

 

El tiempo pasó para bien de los locales, aunque Osasuna no se rindió. Ávila, el más activo de los rojillos, peleó un balón, lo ganó y lo puso perfecto al corazón del área para que Rober Ibáñez hiciera un pase a la red (1-1), en el partido de los revulsivos. Porque el visitante también entró desde el banquillo y marcó, al igual que previamente hizo Hervías.

 

Restaban menos de 10 minutos para la conclusión y pudo pasar de todo. De hecho, Sergio tenía preparada la entrada de Joaquín, pero tras el gol dio la oportunidad a Sandro, que sustituyó a Ünal. Pero la victoria estuvo más cerca de irse a Pamplona, puesto que Ávila dispuso de dos oportunidades muy claras en la recta final. Masip apareció en el momento justo para salvar el empate y el 1-1 no se movió del marcador.

 

El Pucela acaba la cuarta jornada con 5 puntos, uno menos para el objetivo de la permanencia y un sabor agridulce en su regreso a Zorrilla. La próxima oportunidad para conseguir la victoria la tendrá el sábado 21 (13:00 horas) en el campo del Villarreal.