Los problemas medioambientales se convierten en una cuestión personal para 'La mujer de la montaña' en Seminci

Halla (Halldóra Geirhardsdóttir) es una mujer independiente de cincuenta años que, tras la apariencia de una existencia cotidiana y tranquila, lleva una doble vida como ferviente activista medioambiental.

El director Benedikt Erlingsson convierte los problemas medioambientales en una cuestión personal en 'Kona fer í stríd' (La mujer de la montaña), seudónimo que utiliza la protagonista de este filme que se ha proyectado en la 63 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

 

Halla (Halldóra Geirhardsdóttir) es una mujer independiente de cincuenta años que, tras la apariencia de una existencia cotidiana y tranquila, lleva una doble vida como ferviente activista medioambiental.

 

En secreto y solitario, 'La mujer de la montaña', lidera una campaña contra una empresa local de aluminio y contra el desarrollo industrial. Las acciones de Halla, que en principio responden a simples actos vandálicos, se van recrudeciendo hasta trascender sus propios límites.

 

Así, emprende acciones para combatir lo que ella considera "constantes amenazas contra la naturaleza y la sociedad civil" de la "última generación capaz de parar la guerra contra la Madre Tierra".

 

Al tiempo que siembra la incertidumbre entre la población, consigue que se detengan las negociaciones entre el Gobierno de Islandia y la empresa para construir una nueva fundición de aluminio. Sin embargo, justo cuando empieza a planificar su mayor y más atrevida intervención, recibe una carta inesperada que le obliga a afrontarse al dilema entre cumplir su deseo de ser madre o alcanzar sus objetivos.