Los pequeños comercios, grandes beneficiados con la nueva normativa del pan

La nueva norma, que entra en vigor este lunes,  garantizará a los consumidores la adquisición de productos perfectamente etiquetados y caracterizados.

Esta nueva normativa, tomada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el pasado mes de abril, entra en vigor este lunes 1 de julio afectando directamente al sector panadero.  El nuevo reglamento  consistirá en una reducción del IVA al 4% en el pan integral, un cambio en el significado del ingrediente masa madre y la total seguridad en de que en los panes integrales se utilice harina 100% integral.

 

La nueva norma, que sustituye a la vigente de 1984, pretende dar seguridad al consumidor sobre un producto  cuyo consumo ha bajado un 50% en los últimos 20 años. La principal novedad de esta norma es que se garantiza en los panes que se catalogan como ‘integrales’ la utilización en su totalidad, de harina 100% integral.

 

 Los pequeños comercios vallisoletanos valoran “positivamente” la entrada en vigor de esta nueva normativa, “a partir de ahora los clientes podrán comprar con total seguridad panes integrales o panes elaborados con verdadera masa madre” han comentado los dueños de varias panaderías ubicadas en el centro de la ciudad.

 

“Cuando las personas compran una barra de pan quieren comer pan, y no derivados más baratos como hacen las grandes superficies” aseguraba la dueña de una pequeña panadería. Se aplicará una reducción de 6 puntos, del 10% a 4%, del IVA en panes que contengan harina integral, bajada que los propietarios estimaban como “positiva y necesaria”.

 

“La fidelización con los clientes va a ser todavía mejor, las personas que adquirían el pan en grandes comercios o incluso en gasolineras, se irán acercando a nuestros locales” afirmaban estos panaderos, criticando a las grandes multinacionales que apuestan por  “productos de menor calidad pero mucho más económicos”.

 

Otra de las novedades es la concretización de la definición masa madre. Los panes catalogados como ‘elaborados con masa madre’ deberán contener, como mínimo, un 5% de masa madre y como mucho un 0,2% de levadura de panadería sobre el peso de la harina utilizada para poder emplear ese término.

 

“Los consumidores podrán ver, a partir de ahora, quién sí y quién no emplea estos productos y a partir de ahí decidir si seguir comprando en esos  comercios, desde el lunes podremos saber, con total certeza, lo que estamos comprando” afirmaba la dueña de una pequeña panadería ubicada en los aledaños a la plaza mayor.