Los partidos de Valladolid abren una campaña incierta para conquistar el Ayuntamiento

Las seis principales formaciones políticas de la ciudad acuden a unos comicios que previsiblemente obligarán a pactar para poder formar gobierno.

Con los ecos de las Elecciones Generales del 28 de abril resonando con fuerza, se abre la batalla para los comicios municipales, que en Valladolid no se presentan ni mucho menos claros para ninguno de los principales partidos de la ciudad.

 

El PSOE buscará revalidar mandato, después de cuatro años en el Gobierno, en coalición con Valladolid Toma la Palabra. Óscar Puente, hombre fuerte de Pedro Sánchez, quiere mantener el bastón de mando de la ciudad, después de una mediática legislatura protagonizada, en gran parte, por el proyecto de integración ferroviaria y por sus polémicas en Twitter.

 

Su principal adversaria para su propósito, es, en principio, Pilar del Olmo. La consejera del PP viene avalada por su trayectoria, ya que ha estado en el Gobierno central y el autonómico, antes de abordar el reto de presentarse a alcaldesa de Valladolid. De conseguirlo, sería un hito en democracia, al convertirse en la primera mujer regidora.

 

El resto de partidos combinan la seguridad con las caras nuevas. Manolo Saravia lidera el proyecto de Valladolid Toma la Palabra con la experiencia de su gestión en estos cuatro años, en los que ha sido concejal de Urbanismo y teniente-alcalde, aunque para algunos haya sido el verdadero primer edil ‘en la sombra.

 

Por su parte, el exrector de la UEMC, Martín Fernández Antolín es la apuesta de Ciudadanos para optar al Ayuntamiento, con un programa centrado en la búsqueda del emprendimiento y la innovación.

 

Podemos esta vez sí se presentará con su marca habitual a las elecciones, después de apoyar a Sí Se Puede hace cuatros años. El encargado de liderar esa lista será Miguel Holguín, médico y sindicalista de UGT.

 

En cuanto a Vox, el ingeniero de Renault Javier García emprende su aventura política municipal con el objetivo de entrar con fuerza en el Consistorio vallisoletano, como ya ha logrado el partido a nivel nacional en el Congreso de los Diputados.

 

Con la tradicional pegada de carteles se da el pistoletazo de salida a una campaña que terminará el 24 de mayo, dos días antes de unas elecciones que parece seguro que obligarán a cualquiera de los interesados a formar alianzas para poder gobernar. El día 26 serán los ciudadanos los que decidirán el margen de maniobra de las mismas.