Los locales de ocio nocturnos de Valladolid, "condenados" a la desaparición

Gel desinfectante en una discoteca

Así lo aseguran desde la Asociación de Hostelería de Ocio Nocturno, quienes dan un mes para apreciar la evolución de las nuevas medidas de la Junta antes de "cierres masivos"

Todo se remonta a la semana pasada, en la que el Ministerio de Sanidad dejó patente que el ocio nocturno quedaba cerrado en todo el país hasta nuevo aviso. Persianas abajo a las 01.00, no dejando entrar a más clientes a partir de medianoche. ¿Pero cómo afectará esta medida a los empresarios vallisoletanos? ¿Qué recursos les quedan? ¿Tendrán que cerrar? ¿Ven alguna salida factible?

 

Jaime Valentín, gerente de Zvmo y vocal de la Asociación de Hostelería, ve la situación “muy mal, muy cerca del cierre”, se sincera, al tiempo que añade que “es una situación muy insostenible” y que necesitarían “subvenciones o ayudas” porque “hay que pagar la renta, la asesoría y los gastos”.

 

Desde la propia Asociación el sentimiento es idéntico. "Estamos alucinados", aseguran, "nos han quitado un derecho fundamental como es la libertad de empresa”. Y es que este derecho se recoge en el artículo 38 de la Constitución Española y en la Carta Europea de Derechos Fundamentales. “Inconstitucional”, así tilda este cierre inesperado el vocal de la Asociación de Hostelería de Ocio Nocturno.

 

Según ellos no existe razón de cierre porque como dice Valentín “hemos visto las causas y nosotros no somos una causa principal de los rebrotes”. Además, añade que “nadie apoya al ocio nocturno”.

 

Vista la situación, desde la Asociación lo tienen claro. “Nos damos un mes, a ver si nos dejan abrir o nos dan ayudas, o tendremos que cerrar. En septiembre se tomará una decisión”. Lo mismo opina el dueño de distintos locales de referencia en la noche vallisoletana, quien ha preferido no dar su nombre, pero que asegura a TRIBUNA que “casi seguro que uno de sus locales cerrará”.

 

Por ahora lo que ya se sabe es que este jueves realizarán una manifestación a nivel autonómico y no descartan trasladarse a Madrid a protestar. Su opinión ante el cierre y la situación es que se trata de una situación “lamentable porque nos han cerrado sin ningún tipo de ayuda y todo de sorpresa”. Este mismo hostelero anónimo no pide mucho, dice. Afirma que se conforma con una ayuda mínima que le dé para pagar “el alquiler, los gastos y para vivir un poco, porque ahorros ya no hay”.

 

TRES GRUPOS

En el caso de esta persona tiene cuatro bares y, si la situación siguiera así, ya están pensando en traspasar dos. No obstante, se plantea tener que cerrar los cuatro más adelante porque como él señala “la renta de los bares de copas va desde 2.000 euros a 4.000” y la situación, por tanto, “es dramática”.

 

Un poco de luz arroja el testimonio de Rubén de Diego, encargado de la discoteca Coocon, en la calle de la Pasión. Aunque confirma que ellos sí asistirán a las manifestaciones sobre todo por falta de ayudas, sí comprende el cierre del ocio nocturno porque asegura que no todos han hecho las cosas bien. Su local lleva cerrado desde marzo y aunque les permitían abrir con un 30% del aforo no les salía rentable para las dimensiones que tiene el club. 

 

Existen otros casos como el de Ángel Bravo, gerente del antiguo M7 y, ahora renovado The Garden. Cuenta a TRIBUNA que en febrero reformó todo el local sin saber la pandemia que iba a llegar a España, para posteriormente en marzo cerrar y no poder volver a abrir. Bravo ya ha tomado la decisión y, por el momento, dejará el mundo de la hostelería nocturna.

 

La conclusión es que el pensamiento es generalizado. Alguno ya ha cerrado, otros piensan que cerrarán seguro y un tercer grupo que se da de margen el mes de agosto para ver la evolución. Sin embargo lo que parece claro es que la situación no es sostenible para ninguno de ellos.

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