Los feriantes de Valladolid: "Queremos trabajar, pero si no nos dejan, que nos ayuden a subsistir"

Un operario instala una atracción de la Feria. TRIBUNA

El colectivo se manifestará el 1 de septiembre en una convocatoria regional y se une a la propuesta del sector a nivel nacional de crear un partido político para tener representación

“Estamos peor que al principio de la pandemia, no recibimos ayuda por ningún lado, estamos olvidados”. Con estas palabras describe Félix Galicia, vicepresidente de la Asociación Provincial de Industriales Feriantes de Valladolid, la situación del sector. Los feriantes, tanto de Valladolid como del resto de Castilla y León, se manifestarán el día 1 de septiembre a la puerta de las Cortes para que sus voces sean escuchadas. Se plantea también a nivel nacional la creación de un partido político para tener representación y que esas voces se escuchen también desde dentro.

 

El vicepresidente de la asociación vallisoletana explica que se ha emitido un documento por registro al gobierno civil para movilizarse el día 1 de Septiembre en frente de las Cortes de Castilla y León. Se congregarán en Valladolid para “hacer una cacerolada y protestar” las asociaciones de feriantes de toda la comunidad castellanoleonesa. “Estamos a la espera de que nos acrediten o no, porque por lo visto somos un problema”. Galicia señala que si no se les autoriza “lo mismo lo hacen por su cuenta”.

 

Cuenta que, lejos de levantar cabeza, los feriantes subsisten con la ayuda de autónomos, “quienes las cobran, porque hay mucha gente que no tiene ni eso y está subsistiendo gracias a ayudas sociales. Félix Galicia lamenta que otros sectores tengan “un paquete de medidas, que se les vaya a dar subvenciones y ayudas” y por el contrario a ellos no. Ni siquiera nos reciben, llevamos un mes y pico esperando a la Junta, intentando hablar con Sanidad  y no nos han recibido, la Feria de Valladolid ya está anulada por la imposibilidad de afrontar las medidas exigidas”, añade el vicepresidente.

 

Lo que piden desde el sector regional a la Junta es alguna “pequeña ayuda”, como se está dando en otras comunidades autónomas y la paralización de créditos hasta que se puedan afrontar. “Hay gente a la que esta pandemia le ha pillado metida en créditos e hipotecas y difícilmente llega el dinero para comer. La opción que nos dan es pedir un fondo ICO, pero si al año que viene tampoco tenemos ingresos, que ya se está corriendo la voz en algunas ciudades de que se van a cancelar los carnavales, nos encontramos con dos letras. Entramos en una espiral de la que es difícil salir”, explica Galicia.

 

“Una ayuda aparte de la de autónomos, para por lo menos cobrar el salario mínimo, y que nos paralicen los créditos que mucha gente tiene, no que nos les perdonen, sino simplemente que los paralicen hasta que podamos trabajar como cualquier persona, señala el vicepresidente de la asociación de Valladolid. Incide en que si carecen de ingresos no pueden afrontar esos créditos y en que ellos quieren trabajar: “Tampoco queremos muchas ayudas, queremos trabajar, pero si no nos dejan, pues que nos ayuden a subsistir, o nos dejen trabajar como en otros lados”.

 

IMPOSIBILIDAD DE TRABAJAR

Galicia explica que no pueden llevar a cabo su actividad porque las medidas que se les exige desde la Junta son inviables y creen que en otros lugares como algunos parques de atracciones – habla de los de la capital española- los protocolos no son tan estrictos. Aforo reducido a 1.000 personas, cámaras de seguridad, distanciamiento social de un metro y medio, son algunos de los puntos que entraban dentro de las condiciones que tendrían que cumplir las instalaciones en el Real de la Feria y por los que los feriantes han decidido no llevarla a cabo, pues era algo “inviable”.  

 

Solo con las familias de feriantes y empleados contamos unas 400 o 500 personas, por lo que ese aforo era imposible de llevar, luego el distanciamiento en las atracciones suponía por ejemplo en una montaña rusa una sola persona por barco en un viaje de montaña rusa, no es rentable”, comenta Félix Galicia.

 

Añade también que la posibilidad de tener que cerrar durante 15 días si se da algún caso positivo supondría un desastre, y gente que viene a trabajar de lejos y que tiene que invertir mucho dinero para poder montar su atracción, no podría afrontar el problema. “Además teníamos que firmar un papel para que todo fuera bajo nuestra responsabilidad, si no saben ni ellos cómo atajarlo, ¿cómo íbamos a hacernos responsables?”, añade el vicepresidente.

 

FUERZA A NIVEL NACIONAL

“Tampoco podemos pedir ayuda a nuestras familias porque están metidos en la feria, estamos todos igual”. Galicia comenta que se está estudiando la posibilidad de crear un partido político “para tener por lo menos una representación en las Cortes o donde sea para que se nos escuche un poquito”.

 

Ante la inactividad de las instituciones dentro del sector, tanto a nivel autonómico como nacional, alrededor de 50 asociaciones del territorio español se han juntado bajo el nombre de UIFE (Unión de Industriales Feriantes de España)“Estamos a nivel nacional para que nos reciba el gobierno pero no hay manera, estamos olvidados, no son capaces ni de recibirnos y sentarse a hablar con nosotros, pero aquí estamos”, concluye el vicepresidente vallisoletano.