Los datos curiosos de Auvasa: La línea B4, la más larga; la 23, la menos utilizada; y el Fútbol aumenta sus viajeros

Los nuevos autobuses híbridos de Auvasa. SERGIO SANZ

La reestructuración de los servicios y el ascenso del Real Valladolid entre los factores que explican los cambios de uso de los vallisoletanos de su red de autobuses, que llega a extenderse hasta 22 kilómetros de máximo.

La tan reclamada reestructuración de las líneas de Auvasa que se produjo por fin en 2018 ha provocado que algunas cosas sigan igual –como por ejemplo que la línea 1 continúe como la más utilizada-, pero también ha motivado nuevos modos de uso del autobús urbano por parte de los ciudadanos de Valladolid.

 

Si contamos todas, las ordinarias y las especiales, Auvasa cuenta ahora mismo con 52 líneas activas, y la longitud de las mismas llega a variar hasta en casi 22 km entre la más larga y la más corta. Para hacernos una idea, esa sería la distancia entre la capital de la provincia y Portillo o La Mudarra, por citar dos ejemplos.

 

La línea más extensa es la B4, y abarca un total de 25.718 metros que se prolongan desde la Plaza Zorrilla hasta el final del Camino Viejo de Simancas. Con la excepción de la que une el centro con La Cistérniga –la B5-, las líneas búho son relativamente más largas que la media, una circunstancia que se debe al menor número de autobuses activos durante las noches de fin de semana, por lo que, como es lógico, se tienen que cubrir más zonas con menos vehículos. En el lado contrario, el servicio más corto de todos es el H, que enlaza el nuevo Hospital Río Hortega con el Paseo Zorrilla 71, en frente de El Corte Inglés. Esta línea se expande tan solo 3.767 metros.

 

Por su parte, la 19 es la línea que junta los dos puntos más alejados. En ella se puede llegar desde Puente Duero a La Cistérniga, previo paso por el Hospital Río Hortega. La distancia real que separa la localidad vallisoletana y el municipio cirriense es de poco más de 12 km, que se convierten en 19 por carretera.

 

NUEVOS USOS: EL 'BOOM' DEL FÚTBOL

 

A la ya comentada reestructuración se suman otros factores que han provocado interesantes variaciones en la forma que los vallisoletanos cogen el autobús. Uno de ellos ha sido la trayectoria del Real Valladolid, ya que el ascenso del equipo blanquivioleta a la Liga Santander ha influido directamente en el transporte y la movilidad de la ciudad.

 

 

El pasado año, ya en Segunda División, se colgó el cartel de no hay billetes en muchos de los últimos encuentros de la temporada, cuando Valladolid se volvió a ilusionar por volver a ver a su club entre los mejores. Este hecho, se añade a que en la temporada 2018-2019 son 20.000 los abonados del club, más de 8.000 que en la campaña anterior, por lo que las medias de asistencia a Zorrilla se han visto disparadas. Según datos de Auvasa, un 38 % más de viajeros utilizaron el servicio Fútbol, y es de esperar que en 2019 la tendencia continúe al alza, en especial si los pupilos de Sergio consiguen la permanencia.

 

Los servicios a los Polígonos Industriales también han experimentado un aumento de viajeros, en este caso del 5,34 %. El P13 ha sido el servicio que mayor número de usuarios ha tenido el año pasado.

 

La modificación de las líneas 5 y 6, que pasan por La Victoria ha alterado el uso de estos servicios. La primera de ellas experimentó un aumento de un 29,9 % de usuarios, la que más de todas las líneas ordinarias, mientras que la segunda ha visto reducido su número en un 5,5 %.

 

Como dato singular, en 2018, la línea ordinaria menos utilizada fue la 23, que tan solo llegó a 8.456 pasajeros, y une El Corte Inglés con Cañada Real. La diferencia de uso con el servicio principal, el 1, es espectacular, ya que existe  una variación de 4 millones de usuarios, lo que equivaldría a casi un millón más que la población oficial de la ciudad de Madrid.