Los comerciantes del mercado de Plaza España esperan una bajada de ventas por el traslado a la calle Muro

Cartel que anuncia el inminente traslado temporal. BORJA DE DIEGO PUENTE

Como han referido desde los diversos puestos, se les ha comunicado que la duración de las obras en la plaza comprenderá entre 35 y 50 días.

El traslado del mercado al aire libre de frutas y verduras de la plaza de España a la calle Muro ya es prácticamente una realidad, dado que el inminente 15 de enero tendrá ya lugar al iniciarse las obras de renaturalización de la marquesina como parte del proyecto 'Urban Green Up' para dar un tono más verde y fresco y con ello mayor vida al centro de la ciudad.

 

Como ya referió TRIBUNA meses antes, esta opción no la veían del todo lógica los propios comerciantes de los puestos, puesto que había otras opciones como la acera de Recoletos o una reagrupación de estos en la misma Plaza España a un lado y al otro realizándose las obras y viceversa como ya se había realizado alguna vez anterior, pero por la decisión es firme: el destino fijado es la calle Muro.

 

Y, por parte de estos comerciantes, con el traslado se prevé una clara bajada en las ventas, como afirma una de ellas: "iremos a peor en las ventas, porque aparte de lo céntrica que es esta ubicación, coincide además con los meses malos por así decirlo, ya que en febrero suele haber menos ventas como vamos sabiendo por experiencia".

 

También lo señala así el resto de sus compañeros, como es el caso de María Puentes, quien prevé "un cambio en las ventas de esta ubicación a la otra porque la gente que es de paso, si pasa y ve que no estamos no sabrá que estamos en el otro lado, y porque esto es más céntrico y esa calle está más escondida". Y de igual manera opina otra de las comerciantes, Mariví, quien cree que en las ventas "se va a notar bastante, porque esta es una zona de mucho paso, con paradas de taxis y autobús, parking… cosas que en la calle Muro no, y de hecho no tienes nada, incluso la mayoría de los locales están cerrados". "La clientela fija de todos los días imagino que seguirá yendo, pero como siempre algo se perderá por el camino", apuntaba.

 

Y tampoco parece que hayan recibido mucha información al respecto del traslado por parte del Ayuntamiento. Como seguía afirmando María Puentes, "se reunió el Ayuntamiento con la junta directiva de la asociación de comerciantes y estuvo pidiendo opciones de a dónde queríamos ir, y una de las que se ocurrieron fue esa debido a que era donde estábamos antes de estar aquí". Pero, más allá de esto, asegura que no ha habido mayor cantidad de información: "nos han informado que el día 15 tenemos que salir de aquí, que luego volveremos, pero tampoco nos han informado mucho más. Nos vamos el miércoles, pero no sabemos en qué condiciones estamos: todavía no sabemos cómo vamos a ir, dónde vamos a aparcar ni establecernos"

 

En esa misma línea se seguía expresando Mariví, quien refería que "se va acercando el día" y tampoco se les "ha informado mucho". Los comerciantes andan esperando "que nos llamen para comentarnos alguna cosilla de cómo va a ir, si nos van a poner alguna carpa o no...", en definitiva, para que antes de que llegue el propio día del traslado estén debidamente informados acerca de cómo va a realizarse y cómo van a estar emplazados en la calle Muro desde el 15 de enero hasta la finalización de las obras en Plaza España.

 

Como iban comentando a TRIBUNA desde los distintos puestos, se les ha notificado que la duración de este traslado sería en torno a entre 35 y 50 días aproximadamente "según duren las obras", en torno a "mes y poco", y afirman que el traslado no se realizará de forma transitoria o gradual, sino que el propio miércoles 15 de enero todos los comerciantes se trasladarán a su emplazamiento temporal. 

 

Por parte de la propia Casa Consistorial, se prevé un impacto positivo en la plaza de España una vez estén finalizadas las obras de remodelación, y se espera que atraiga a un mayor número de gente. Dentro de los propios comerciantes del mercado de la plaza, hay una opinión un tanto diversa acerca de su posible repercusión para ellos: algunos como Mariví aseguran que sí que podrá traer un beneficio "para nosotros y para todo Valladolid, ya que siempre una mejora, que es algo innovador, se supone que va a ser mejor para todos, esperemos". Aunque otros no acaban de tenerlo tan seguro, porque "lo del jardín botánico no sé si lo veo un beneficio, porque ahí arriba quien lo va a ver", y como María Puentes aduce, tampoco saben cómo quedará "ni si acabará siendo beneficio o perjuicio para nosotros”.

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