Los comerciantes contra el corte al tráfico: "No queremos que nos pongan más obstáculos, que ya tenemos muchos"

Paloma Ramos es la portavoz de un grupo de "más de 100" comercios de la zona centro "con gente de todas las ideologías" que ha elevado la voz ante las medidas contra la contaminación al entender que perjudican a sus negocios. Con ella abordamos uno de los retos más grandes a los que se enfrenta Valladolid, el de la calidad de su aire.

Ni siquiera en época de sequía 'llueve' a gusto de todos. La elevada presencia de contaminantes, que tiene su origen principalmente en el tráfico rodado, y la ausencia de lluvias que ha marcado este 2017 han llevado al Ayuntamiento de Valladolid a poner en marcha las medidas contempladas en el 'Plan de acción en situaciones de alerta por contaminación del aire urbano' aprobado el 1 de febrero de este año; lo que ha producido que un grupo de comerciantes se haya organizado para pedir al consistorio que "intente tomar medidas menos agresivas" que el corte total de la circulación en la almendra central.

 

Quien representa a esos comerciantes es Paloma Ramos, segunda generación de una familia que lleva más de 45 años al frente de su negocio. La conversación comienza con la explicación de la postura que asume #NoAValladolidCerradoPorElAyuntamiento (como así se hacen llamar): "Somos un grupo de más de 100 comerciantes que nos hemos juntado para defender nuestros intereses. Cada vez que cortan el centro mucha gente se va a otros sitios a comprar". Y desde el principio insiste en que "somos los primeros que queremos calidad del aire, ya que trabajamos y muchos de nosotros viven en el centro". 

 

Una de las primeras reivindicaciones de este grupo es reunirse con el Ayuntamiento, para lo que consiguieron más de 3.700 firmas. Antes que eso, el 26 de octubre Fecosva, Avadeco, CVE, Apehva (es decir, representación de comercios, hosteleros y empresas de Valladolid) tuvieron un encuentro con las concejalías de Movilidad y Medio Ambiente. Para Paloma Ramos, insuficiente. "No es que no estemos representados por ellos, sino que creemos que hay que ser más firmes", defiende, al tiempo que reconoce que en el grupo que portavocea hay miembros tanto de Fecosva como de Avadeco. 

 

"Queremos intentar buscar una solución buena para el Medio Ambiente, el Ayuntamiento, los negocios y los vecinos. Dialogando se puede llegar a algún acuerdo" expresa Ramos, quien expone sus principales reclamaciones al respecto: "¿Que no queda más remedio que cortar? Que se haga en días en que nos afecte menos, o que avisen con tiempo para organizar actividades y hacer el centro atractivo. Nuestra postura es cortar solo cuando realmente sea imprescindible, el Plan en la situación 2 pone que se puede reducir la velocidad, reducir a un carril, subir de precio la zona ORA... hay cuatro medidas y se toma en muchos caso la más tajante".

 

Además, Paloma Ramos ofrece otras ideas: "Proponer que puedan entrar los coches donde vaya dos ocupantes, restringir por matrículas pares o impares, permitir circular pero solo aparcar en los parking, abrir más estacionamientos disuasorios o acercarlos al centro, o arreglar el parking subterráneo de la Catedral, porque mucha gente no va allí por los malos accesos".

 

UN PLAN DE ACCIÓN MÁS AMPLIO QUE LA LEY

 

Ecologistas en Acción puso de manifiesto este 20 de noviembre que "solo Madrid y Valladolid actúan frente al episodio de contaminación atmosférica" y puso los protocolos de estas ciudades como ejemplo para la veintena de capitales que presentan niveles de dióxido de nitrógeno y ozono por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

Estos planes municipales, como el de Valladolid, tienen su origen en la Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera, que ha sido posteriormente revisada en 2011 y 2015. Paloma Ramos opina que el protocolo vallisoletano "tiene ciertos parámetros que son más restrictivos que la Ley y por eso es más fácil llegar a esas alertas" y afirma al respecto: "La Ley lo permite pero al hacerlo se llega a los límites más díás que otras ciudades, y no es por tener más contaminación".

 

Los datos indican que Valladolid está en el top 10 de ciudades con el aire más viciado. Y sus estaciones de medición, cinco, miden seis contaminantes atmosféricos (dióxido de azufre, partículas, óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, ozono, y benceno) de los 14 que contempla la Ley. En este escenario, la OMS, que es quien fija los límites, calcula que en el mundo mueren al año 1,3 millones de personas a causa de la contaminación atmosférica urbana. En Valladolid, un estudio de la UVa citado por Ecologistas en Acción concluyó que entre 1999 y 2008 (con niveles de contaminación más altos que ahora) murieron al año 300 personas directamente relacionadas con la mala calidad del aire. La Agencia Europea del Medio Ambiente informó este año que, en 2014, la contaminación atmosférica causó la muerte prematura de 399.000 ciudadanos de la Unión Europea.

 

"NOS PARECE INJUSTO QUE SIEMPRE SE CORTE EL CENTRO"

 

Desde #NoAValladolidCerradoPorElAyuntamiento valoran que "nadie se quiere exponer al riesgo aunque creo que a veces se exagera con el tema", pero dejan claro que "nadie se pone en contra de la salud".

 

Eso sí, Ramos mantiene firme su postura: "Cualquiera que conozca Madrid y Valladolid entiende que algo tiene que fallar en el plan de contaminación. Defiendo la calidad del Medio Ambiente, la primera interesada soy yo, pero no se puede comparar con Madrid". Y expone otro de sus argumentos principales: "Nos parece injusto que siempre corten el centro".

 

"En la almendra central no hay ninguna estación de medición, eso para empezar. Si los valores más altos están en Arco Ladrillo, Vega Sicilia... que corten ahí. Si realmente hay que cortar que se corte pero donde haga falta, o que se implante un sistema rotatorio".

 

UN GRUPO ABIERTO A IDEAS Y CONSCIENTE DE LOS PROBLEMAS DEL PEQUEÑO COMERCIO

 

"Parece que nos quejamos por quejar, pero solo queremos que nuestros negocios funcionen, no que nos pongan más obstáculos, que ya tenemos muchos" indica Paloma Ramos, quien destaca sobre el grupo de comerciantes: "Nos han querido tachar de hacer política pero tenemos gente de todos los colores, todas las ideologías. Todas las ideas son bienvenidas y son buenas, escuchamos cualquier aportación".

 

Los comerciantes son conscientes, porque lo viven de primera mano, que las dificultades que tiene el pequeño negocio son muchas. "Las grandes superficies evidentemente hacen daño, también tenemos probemas con Internet, y con la apertura de domingos. Sobre peatonalizar el centro, hay ideas para todo, si consiguiéramos que fuese como la calle Santiago a lo mejor no importaba que fuese peatonal, pero hay que ser consciente de lo que es cada calle. Hay ciudades que tienen el centro cortado al tráfico pero buenos accesos y muchos aparcamientos".

 

Según las cifras que maneja Paloma Ramos, los días de cierre al tráfico (seis en total, tres de ellos en domingo) "las pérdidas han sido el 30 al 50%, algunos comerciantes dicen que más. Los comerciantes preferimos que se corte los domingos que no abrimos, pero también están los hosteleros, que es su día fuerte". Y concluye: "Un centro sin comercio es un centro sin vida, se apaga. Ahora vemos más locales vacíos y pedimos al Ayuntamiento que ayude al pequeño comercio a hacer más actividades y revitalizarlo".

 

De momento, todo apunta a que el viento y la lluvia se llevará la contaminación este fin de semana y dará una tregua a la ciudad, que necesita el agua no solo para llenar los embalses de la región sino también para limpiar su atmósfera. Pero si la sequía se prolonga, el problema de la contaminación amenaza con ser una constante para la salud de los ciudadanos y la de los negocios del centro hasta que se implanten soluciones sostenibles que permitan emitir menos gases a nuestro cielo.

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