Los afectados se quejan de que las condiciones del encierro “son infrahumanas”

Varios afectados aseguran que “no se les deja ni ir al baño” y que “tampoco se les está proporcionando agua ni medicamentos”.

Los encierros por parte de los desahuciados en las sucursales de Caja España y Caja Laboral en la céntrica Plaza de España de Valladolid siguen adelante desde la mañana de este jueves.

 

Uno de los casos es el de Julio Hernansanz, que lleva desde primera hora en Caja Laboral. “Hace no mucho tiempo estuve pagando 2.500 euros al año y me quedan 60.000 a deber, pero perdí mi trabajo y fue cuando las cosas se complicaron”, explica.

 

“No pude hacer frente desde entonces a la hipoteca y ha sido cuando me han echado a la calle. Queremos llegar a un acuerdo, pero no es nada fácil”, continúa Julio, que es celíaco y asegura que “además tiene que gastarse mucho dinero en comida especial para él”. Por si fuera poco, su mujer tiene esclerosis.

 

“Les pagaba 300 euros al mes hasta hace poco, lo que podía, pero llega un momento que no me alcanza. No sé si hay posibilidad de que lleguemos a un acuerdo, pero nos vamos a quedar aquí el tiempo que haga falta”. En unas condiciones que, por cierto, aseguran que no son precisamente las mejores.

 

“La Policía está con ellos y las condiciones que estamos pasando son infrahumanas. Nos han cortado la luz, no tenemos agua, hay personas mayores que necesitan medicamentos y no nos están ayudando lo más mínimo”, asegura por su parte Victoria Hernando, abogada de uno de los desahuciados y que también se encuentra encerrada en la oficina de Caja Laboral con cerca de quince personas.

 

“Estamos indignados, no nos proporcionan soluciones y nos tienen aquí de mala manera. Simplemente han mandado a dos hombres que permanecen en la oficina vigilándonos”, concluye Victoria.