Los acusados en la Operación Racimo refrendan las penas pactadas con el fiscal

Juicio de la Operación Racimo. EUROPA PRESS

Las condenas firmadas oscilan entre los tres años y medio de cárcel y el simple pago de multas por importe de 1.068 euros

Sin sorpresas de última hora, con lo cual el juicio de cinco días previsto en la Audiencia de Valladolid por la 'Operación Racimo' ha quedado concluido en pocos minutos, ya que los nueve encausados han refrendado el acuerdo ya alcanzado con Fiscalía y que contempla una sustancial rebaja de sus condenas, de entre tres años y medio de cárcel para el cabecilla hasta simples multas de poco más de mil euros para los más bajos del escalafón.

 

Los ya condenados, que asumen un conjunto de penas de once años y medio de cárcel, frente a los 55 iniciales, fueron detenidos en 2013 por integrar un grupo organizado dedicado a la venta de vehículos robados cuyos bastidores eran manipulados y estafar a compañías de seguros mediante la simulación de accidentes de tráfico, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La vista de este martes se ha convertido en un mero trámite en el que todos y cada uno de los procesados, en lugar de jugársela en un juicio de resultado imprevisible, ha ido dando el sí a las penas pactadas en los últimos días con la acusación pública y las acusaciones particulares ejercidas por las aseguradoras Pelayo, AXA y Mapfre.

 

El pacto contempla la pena más elevada, tres años y medio y 82.700 euros de multa, frente a los trece iniciales y 200.000 euros, para Rubén A.G, cerebro del grupo y dueño del taller de reparaciones 'RCM' sito en el Polígono Industrial de La Mora, en La Cistérniga, por delitos de pertenencia a grupo criminal, delito continuado de falsedad en documento oficial, delito continuado de estafa y blanqueo de capitales.

 

Otros cuatro empleados del establecimiento, a los que se pedía en principio ocho años y nueves meses de privación de libertad y 175.000 euros de multa, David S.R, Miguel Ángel G.A, José Antonio Ch.S. y José Manuel D.R, se han conformado con dos años de cárcel y sanciones pecuniarias por importe de 43.160 euros, en el caso de los dos primeros por pertenencia a grupo criminal, blanqueo de capitales y delito continuado de falsedad en documento oficial, mientras que el tercero y el cuarto asumen sus condenas por blanqueo, falsedad continuada en documento oficial y delito continuado de estafa.

 

El resto de los encausados, Jorge T.F, Juan Carlos G.A, Ángel P.P. y Sergio de las H.C, han pactado, exclusivamente por delito de estafa, el pago de una multa de 1.068 euros, frente al año y diez meses de cárcel que contemplaba el escrito de calificación provisional de la acusación pública. Además, la sentencia de conformidad alcanzada incluye el pago de indemnizaciones por importe de unos 30.500 euros a favor, en distinta cuantía, de las tres compañías aseguradoras parjudicadas.

 

Se da la circunstancia de que el 'cerebro' del grupo, Rubén A.G, y los también procesados David S.R. y Miguel Ángel G.A, en el marco de la misma 'Operación Racimo', ya fueron condenados en 2016 a penas de cuatro, un año y medio y cuatro años y tres meses de cárcel, respectivamente, por traficar con speed, éxtasis y MDMA desde el taller objeto de las pesquisas policiales. Dicha operación se inició a mediados de 2013 a raíz de la investigación centrada en el taller mecánico 'RCM' de La Cistérniga, así como en otras dos naves contiguas que tenía alquiladas el principal responsable.

 

En aquellas instalaciones se llevaban a cabo labores de manipulación de los vehículos que eran adquiridos de forma ilegal o procedentes de robo, los cuales una vez sustituidos los números de bastidor (contaban con una máquina troqueladora para poder fabricar las diferentes placas de matrículas de los coches manipulados) y previo paso por la ITV, eran puestos de nuevo en circulación. Asimismo, a través del taller se encargaban de estafar a diversas compañías aseguradoras, simulando o provocando siniestros ficticios, para cobrar las indemnizaciones o las reparaciones pertinentes.

 

En el desarrollo de esta operación policial se realizaron dos registros domiciliarios así como el de las tres naves. También fueron intervenidos varios vehículos de alta gama, como un BMW X 6, un BMW X 5, un Jaguar, un Nissan Z350, un VW Passat, un Audi S 8 y un BMW serie 3, así como otros modelos utilizados para las diferentes estafas.