Llamamiento de la empresa vallisoletana Virto Industrial a las fábricas textiles para la confección de mascarillas

El plan de la entidad de Laguna de Duero requiere de tejidos y material para elaborar en torno a 10.000 mascarillas diarias, y aseguran que tienen los talleres y el potencial necesarios.

Virto Industrial es una empresa situada en Laguna de Duero. Está compuesta por varios talleres y se dedican a actividades como el corte o la confección. Y en esta época, los establecimientos de corte y plisado se están convirtiendo en lugares para la creación de mascarillas. Una gran iniciativa que se está poniendo en marcha, a falta de los tejidos y materiales adecuados.

 

La técnica ideada para la elaboración de las mascarillas es mediante un plisado, cuenta Sara Virto, es decir, “el tejido se recoge automáticamente y, luego, se abre. Si este ejercicio lo hace una persona confeccionándolo, tardaría el doble de minutos, ya que plegaría la mascarilla manualmente. Sin embargo, de esta manera, sometemos a nuestras máquinas de plisado y a continuación es poner la goma y demás”.

 

 

Estamos empezando, aún estamos un poquilllo con pinzas; hemos tenido bastantes problemas porque necesitamos un tejido homologado y que sirva. Por ello pedimos ayuda para encontrar el material”, explica Sara. Desde la empresa, hablaron con un proveedor de Santander, el grupo Textil Santanderina, para obtener un tejido adecuado, mas buscan también otros cauces para disponer de los materiales homologados.

 

Sara relata que por su parte “hay muchas ganas de ayudar y de hacer esto, pero nadie nos está ayudando a proveernos de lo que necesitamos. Tenemos todos los prototipos hechos y podemos hacer muchas mascarillas diarias gracias a los talleres que tenemos, sobre todo en el corte y en el plisado”. Ella admite que “hay mucho potencial, pero sin material”. Y desde Tribuna de Valladolid, os pedimos, a quien pueda proporcionarlo, que contacte y se dirija a [email protected]

 

En cuanto a un número determinado de mascarillas, en la entidad aún no saben, pero mediante cálculos han llegado a la conclusión de que, en disposición de los materiales necesarios, podrían hacer en torno a 10.000 mascarillas diarias. Una fuente de protección frente al contagio del COVID-19.