Liderato liguero y semifinales coperas para un inapelable VRAC (0-52)

El Quesos no dio ninguna opción a un voluntarioso Hernani. En el descanso, el partido dejaba un convincente 0-26 que premiaba la concentración del conjunto vallisoletano.

El VRAC Quesos Entrepinares volverá a disputar unas semifinales de la Copa del Rey dos años después. El traspié de la temporada pasada, con prematura eliminación, no se repitió esta vez y el Quesos selló su pase sin dejar ningún tipo de opción a lo que suceda en la última jornada de los implicados en el grupo clasificatorio.

 

A la victoria en la primera jornada frente al Bathco se sumó un nuevo triunfo en Landare Toki frente al Hernani. Una victoria de mérito por las condiciones del terreno de juego, que a los pocos segundos de iniciarse el partido apenas permitía diferenciar a los jugadores de uno y otro equipo. El barro hacía de las suyas. Además, el partido Sub 23 fue un serio aviso para los de Merino, que tuvieron claro desde el primer minuto a qué se enfrentaban. Se adaptaron a las circunstancias a la perfección en todo un golpe de autoridad para el vigente campeón y actual líder de la División de Honor.

 

El pitido inicial de Alfonso Mirat embaló al VRAC, que quería hacer los deberes pronto para evitar disgustos. El Quesos tiró de delantera para complicarle las cosas a un Hernani que se defendía como podía. Así, Nathan Paila consiguió la primera marca antes de que Mirat señalase ensayo de castigo. La superioridad en la melé de los azulones era clara, y los reiterados castigos a muy pocos metros de la zona de ensayo daban por hecho que los primeros cinco puntos llegarían tarde o temprano.

 

Fue Paila, lo dicho, el primero en romper la defensa guipuzcoana. Lo hizo muy cerca de palos y Valetini transformó sin excesivas complicaciones para el 0-7. Si esa primera marca llegaba en el minuto 10, la segunda lo haría en el minuto 20. Hernani se complicó en su veintidós y la presión de KaloKalo Gavidi y José Basso terminó por forzar el error de los jugadores locales, muy solos en la salida del oval. Así, Guido Albertario irrumpió con velocidad para ensayar y situar el 0-12. Ese error del colista se repetiría poco después, pero en su propio campo y cuando intentaban crearle peligro al Entrepinares.

 

En esta ocasión fue Baltazar Taibo el que con inteligencia cazó el oval y recorrió más de medio Landare Toki para ensayar en solitario. Los minutos pasaron con Hernani desgastándose y el VRAC contemporizando, hasta que al borde del descanso llegó un nuevo golpe al marcador que daba tranquilidad y confianza de camino a vestuarios. De nuevo Nathan Paila, y de nuevo Valetini, sumaban con mano y pie respectivamente para el solvente 0-26 con el que se llegaba al intermedio.

 

Tras la reanudación, el guion cambió parcialmente. El VRAC entendió que no necesitaba seguir volcándose en ataque y que le valía con una seria defensa para mantener diferencias, con un ensayo de margen para retener el bonus ofensivo y tres para aguantar la victoria, que era lo realmente importante por lo que había en juego en clave Copa del Rey. Y así fue, los minutos pasaron con un Hernani soñador y alentado desde la grada de Landare Toki para sumar algún punto. Pero el partido se alteró a menos de 20 minutos para el final. Albertario vio la roja por una ahorrable acción no solo del jugador del VRAC, sino de varios componentes del Hernani que no fueron amonestados.

 

La inferioridad no achantó al VRAC, que siguió a lo suyo y cerró el partido con cuatro ensayos en los últimos 10 minutos: de Pablo César Gutiérrez, dos de John Wessel-Bell y el postrero de Baltazar Taibo que cerraban el partido con un contundente 0-52.