Librerías. 6 La delicia de leer

Foto: Rafa Crespo

El autor visita esta librería de la calle Juan Agapito y Revilla que abrió sus puertas en 2014.

He venido hasta la Librería La delicia de leer en busca de Italo Svevo (Trieste, 1861- 1928 Motta di Livenza)  quiero mantener una conversación con él sobre lo realmente difícil que es  esta vida para desenvolverse dignamente como una persona corriente, sobre los gustos y preocupaciones que sustituyen a los deseos,  la seguridad del hogar. También sobre la vejez. La vejez no es para gallinas.

 

Si dejas el bullicio de la Calle Mantería y giras a la izquierda aparece una calle llena de vida, una calle con pinta parisina. Juan Agapito y Revilla. Aquí,  en veinte metros tienes peluquerías, gimnasio, preparador de oposiciones,  un centro de danza con nombre exótico: Farah Diva, una tienda de bicicletas, un protésico dental, La Provenza para tomarte un buen café y una librería que hace esquina con la calle Párroco Domicio Cuadrado  que se llama La delicia de leer. Libros usados y agotados. Casa fundada en 2014.

 

Vengo buscando Senectud. Aquí se cuenta cómo Brentani, exhausto por una historia de amor  imposible, se introduce melancólicamente en ese estadio de la vida del hombre que el título de su novela indica: “Aquel vacío, sin embargo, acabó por colmarse. Renació el gusto por la seguridad, por la vida tranquila y la preocupación por sí mismo sustituyó a cualquier otro deseo”.

 

La función de escritor es ser auténtico consigo mismo. Escribir libros que deben ser escritos y leídos para que luego cada cual saque sus propias conclusiones esa es la grandeza de la literatura como método de conocimiento y educativo. Cada lector va recibiendo en función de su carácter, situación y tiempo. Todo está abierto. Italo Svevo se podría decir que tiene un universo propio y una voluntad inquebrantable por ser escritor. Y menudo escritor.

 

Siempre vuelvo a Svevo en tiempos de melancolía. Me permite durante su lectura abrazar a otros. Neruda tiene un verso inolvidable “el destino del hombre es amar y despedirse”. Este libro combina ambos: amor y despedida. Todo lo sencillo complejo conduce a la fascinación.

 

No solo de libros vive el hombre. Doblas la esquina de JAR y te encuentras uno de los lugares más peculiares y auténticos de Valladolid. El Colmao. Entra y tómate un dry martini, ginebra seca y vermú a partes iguales, muy frío. La noche plácida, con un cielo gris marengo preñada de sabores remotos entra por los ojos, la nariz y la boca. ¡Salud!