Le estrella un vaso en el ojo por ser un "moro de mierda" y no darle un cigarro

Condenado

El joven condenado rechazó ante el tribunal ser una persona racista y se ha defendido negando la agresión y atribuyendo todo a "la mala suerte" de una noche en la que había bebido demasiado.

La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha rechazado el agravante de racismo en la sentencia que condena a nueve de años prisión por un delito de lesiones con alevosía a un vecino de Bailén (Jaén), F.J.F.R., de 31 años, que provocó la pérdida de un ojo a otro joven saharaui al que golpeó con un vaso por ser "un moro de mierda" que no le había querido dar un cigarro.

 

La sentencia rechaza el agravante de racismo solicitado por el Ministerio Fiscal y acusación particular al entender que no ha quedado acreditado que el incidente estuviera motivado por ser la víctima de raza árabe "sino por haberle negado un cigarro, negativa que molestó al acusado y por eso lo insultó con la expresión 'moro de mierda".

 

Sí recoge el agravante de alevosía por considerar que el acusado actuó de "una manera sorpresiva" y "sin posibilidad de defensa" ya que le agredió por detrás con el vaso de cristal que le reventó en la cara. La sentencia condena también al acusado a indemnizar a la víctima en 33.645 euros.

 

El joven condenado rechazó ante el tribunal ser una persona racista y se ha defendido negando la agresión y atribuyendo todo a "la mala suerte" de una noche en la que había bebido demasiado y a una puerta que al abrirse hizo que él golpeara "sin querer" a la víctima con un vaso en la cara, lo que le ha supuesto la pérdida del ojo derecho.

 

Indicó que todo se debió a que "la mala suerte que le di con el vaso al salir" y reiteró en varias ocasiones que él salió del pub a fumar y tomar el aire, pero "sin intención de pegarle a nadie". Además añadió que esa noche iba muy bebido ya que había consumido del orden de entre 15 y 20 cubatas.

 

La víctima, cuya visión del ojo derecho ha quedado reducida a un 0,05 relató que esa noche el acusado, al que no conocía de nada, le pidió un cigarro llamándole "moro de mierda" y que él se lo recriminó verbalmente sin que la cosa llegara más. Acto seguido, estando en la puerta de la discoteca, "se abrió la puerta y por detrás le rompió el vaso en el ojo".

 

Como consecuencia de la lesión, la víctima, de 25 años, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y estuvo cinco días ingresados, además de otros 35 días de reposo absoluto.