Las virtudes del TAC

No construyen carreteras. Ni puentes. No diseñan barcos ni aviones. No fabrican asientos. No han descubierto ninguna vacuna. No han se han hecho ricos en Internet. No han dado nunca la mano a  Carlos de Inglaterra. Tampoco, nunca,  han sabido llegar a fin de mes. ¿Qué hacen en este mundo los artistas? Pues actúan delante del público, eso le hace ser actores y actrices.

 

¿Pero sin los actores y actrices quien nos explicará el mundo? Si vas estos días al Teatro Calderón, al LAVA, al Patio Herreriano, al Museo de Escultura, a la Casa José Zorrilla, al Colegio Lourdes, al IES Núñez de Arce, al CP Isabel La Católica o a la Cúpula del Milenio seguro que La Compañía Matarile, Alex Peña, Paula Mendoza, Jorge Barroso “ Bifu”, Hiraki Sawa o  La Compañía Imperdible , hay más, te encontraras con multitud de preguntas ( el teatro hace preguntas, no da respuestas) y dudas que tendrás que resolver por ti mismo.

 

En la calle alumbra un sol de verano, estamos en agosto. Valladolid es una ciudad llena de teatro, danza, música, poesía e ilusión. Muchos vallisoletanos y forasteras han decidido descubrir por sí mismos que no desvanezca la hermosura de la vida. Celebremos la vida a través de los personajes y escenarios teatrales. Porque el público es crucial en el TAC. Crucial porque todos los espectáculos son un experiencia física que te llevará a momentos de angustia, de desesperación, con escenas agradables y desagradables que en algunos casos te fascinaran y en otros… quién sabe.

 

Ahora, que cada individuo cree que tiene la solución para cada problema, el teatro rinde tributo al conflicto. Esa era la esencia del teatro griego y del teatro de ahora  y  de siempre. Seguro que muchas de las obras que veremos durante el Festival Internacional Teatro y Artes de Calle nos sugerirán preguntas e interrogantes que nos hacemos diariamente. Porque ya sabemos, que el  fracaso  ha residido fundamentalmente en dar respuestas equivocadas a preguntas mal formuladas.

 

El teatro es una ventana para mirar el mundo de otra manera, para saber que la realidad es oblicua, ambigua  y caleidoscópica. De ahí su riqueza. La fuerza de voluntad, el valor, la entrega, la concentración, la valentía, la preparación de los actores y las actrices convierte esta edición del TAC en un acto lleno de generosidad, en  un acto comunitario. Posiblemente lo mejor que tiene el teatro. Porque todo esto un día pasará, claro que pasará.