Las reválidas de ESO y Bachillerato se convierten en un examen sin valor

Rajoy anuncia la suspensión de las reválidas, pero ¿qué consecuencias tiene? ¿Se harán los exámenes? ¿Afectará a la prueba de acceso a las universidades? ¿Cuándo será definitivo?

El anuncio hecho este jueves por el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, sobre la suspensión de las reválidas tiene efectos inmediatos y congela el último de los legados de la polémica LOMCE. A efectos prácticos, las reválidas se convierten en exámenes sin valor ya que no será necesario aprobar para conseguir un título: supone la eliminación de estos polémicos exámenes sin que haya llegado a hacer la función para la que fueron pensados. Y sólo la de final de Bachillerato servirá para el acceso a los estudios universitarios.

 

La consecuencia inmediata es que las evaluaciones de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato se suspenden hasta que se alcance el pacto por la educación. La prueba final de 4º de la ESO se seguirá realizando pero tendrá sólo un valor diagnóstico, y ningún valor académico: se pasará a Bachillerato independientemente del resultado, al igual que las de 3º y 6º de Primaria. La de 2º de Bachillerato tampoco contará para obtener el título de bachiller.

 

 

Las reválidas de la ESO correspondientes al curso 2016-17 en convocatoria única estaban fijadas para finalizar antes del 24 de junio y los resultados deberían ser publicados antes del 15 de julio. Las de Bachillerato deberían finalizar antes del 10 de junio y los resultados deberían ser publicados antes del 24 de junio. 

 

La 'ley Wert' ya establecía que este año, el primero de su aplicación, quienes aprobaran 2º de Bachillerato lograrían el título aunque no aprobaran la reválida. Pero no sucedería así a partir de 2018, en la que la prueba sería vinculante. Esta es la mayor novedad tras el anuncio realizado por Rajoy.

 

 

EN CUANTO HAYA GOBIERNO

 

Fuentes del Ministerio de Educación han adelantado que el Gobierno, cuando se constituya, aprobará un decreto que suspenda el calendario de aplicación de la LOMCE para eliminar los efectos académicos de las evaluaciones de ESO y Bachillerato, es decir, para que no sean necesarias para obtener el título de ambas etapas. También han avanzado que la prueba de Bachillerato sólo servirá para acceder a la Universidad y no será obligatoria para los alumnos que no quieran cursar estudios universitarios.

 

Lo que ha avanzado Rajoy en el debate de investidura coincidiría con la LOMCE, que establece que estas pruebas no sean necesarias este curso para lograr el título, pero lo que tiene previsto el próximo Gobierno va más allá, pues la nueva norma servirá para que si en el curso académico que viene (2017-2018) todavía no hay pacto educativo, estas pruebas sigan teniendo sólo una función de diagnóstico. Esta es la verdadera novedad del anuncio de Rajoy: más que una moratoria de las reválidas, supone su supresión sin que hayan llegado a tener el valor académico que pretendía la LOMCE.

 

Desde el Ministerio de Educación han precisado que los servicios jurídicos de este departamento ya tienen preparado este decreto para que sea aprobado cuanto antes y han añadido que aunque la LOMCE es una ley orgánica, su calendario de implantación está en una disposición adicional y no tiene carácter orgánico, de manera que con esta norma se puede modificar.

 

También han explicado que, una vez que arranque la Legislatura, la orden que regula las características de estas evaluaciones se tramitará con carácter de urgencia, después ser dictaminada por el Consejo Escolar del Estado.