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Las estudiantes de la USAL en Odontólogos Sin Fronteras vuelven a casa: "Es una de las mejores sensaciones que se puede experimentar"

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Alicia Martín y Marta Serna, salmantina y vallisoletana respectivamente, han regresado después de un mes de voluntariado en Perú

La aventura de las estudiantes de Odontología de la Universidad de Salamanca, Alicia Martín y Marta Serna, ha llegado a su fin. Atrás quedan tres semanas de labor de voluntariado bajo las siglas de la ONG Odontólogos Sin Fronteras en tierras peruanas, que han servido como prácticas laborales y como fundamentalmente vivencias muy complicadas de aprender en las aulas. Hemos querido hablar con ellas para que nos cuenten de primera mano, ya en suelo español, cómo ha transcurrido y qué valoración pueden dar de lo aprendido.

 

Salmantina y vallisoletana respectivamente, se embarcaron hace un mes en un voluntariado que cambiaría sus vidas. En Tribuna seguimos todo el proceso e ilustramos la labor gratuita odontológica que las jóvenes alumnas han brindado a los habitantes más desfavorecidos de Pucacaca, una población del Departamento de San Martín del país andino.

 

Serna lo cataloga como “un pueblo perdido de Perú que me ha servido para refrescar la memoria”, además de para recordar que son afortunadas: “el agua caliente o un simple sofá vuelven a tener el valor que se merecen”, comenta.

 

Alicia opina lo mismo: “actividades tan simples como tener agua corriente en casa siempre que queramos, variedades de comida o comodidades cotidianas que tenemos tan normalizadas no les damos importancia”, añade la salmantina. “Es gente que vive el triple de feliz con muchas menos cosas, no tenemos que compadecernos de ellos ni sentir lástima, tan solo compartir con ellos”, concluye Serna.

 

Alicia Martín opina de la doble ayuda de la experiencia: “Nos ha servido tanto a nivel personal como a nivel profesional para valorar las cosas que nos rodean”. Las condiciones en las que la población peruana vive en aquella remota localidad “ha sido un golpe de realidad para todos los voluntarios”, comenta. Además, espera hacer aportado su granito de arena para mejorar la vida de las personas que han tratado.

 

Hemos aprendido a convivir con situaciones que creo que ninguno de los voluntarios esperábamos encontrarnos y aunque ha habido días duros, cualquier cosa mala se compensaba con mil buenas, con el compañerismo y el trabajo en equipo”, responde Martín.

 

En definitiva, un voluntariado que “te cambia la forma de ver las cosas y te deja una de las mejores sensaciones que se pueden experimentar”, concluye.

Comentarios

Muy grandes 14/08/2019 08:19 #1
Grandes y buena gente. Un referente.

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