Cyl dots mini

Las diferentes confesiones cristianas de Valladolid se unen en oración "por la unidad"

Las iglesias y confesiones cristianas de Valladolid celebran desde hoy, jueves 18 de enero, hasta el día 25, el Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos, una iniciativa ecuménica de carácter mundial que se viene conmemorando anualmente desde 1908 y que en este 2018 tiene por lema 'Fue tu diestra quien lo hizo, Señor, resplandeciente de poder' (Ex 15, 16).

 

El objetivo de la semana es, hoy, como hace 110 años, rezar juntos para avanzar en la plena unidad de los creyentes en Jesucristo.

 

Entre las ocho celebraciones ecuménicas programadas destaca la Interconfesional, el sábado, 20 de enero, en la parroquia del Santísimo Salvador, en la que, entre otros pastores, tomará parte Ricardo Blázquez, cardenal arzobispo de Valladolid.

 

"A la novedad del curso pasado de dar entrada a la juvenil parroquia de La Cistérniga--añade el director del Secretariado Diocesano de Ecumenismo, Pablo López--se suman ahora tres buenas nuevas. Rejuvenecemos nuestro itinerario de oración con la incorporación de un colegio, el de La Inmaculada de los hermanos Maristas. Otras dos novedades serán la organización conjunta de oraciones, por un lado, de parte de las dos parroquias ortodoxas, y, por otro, de parte de las dos comunidades de carismáticos. Además, nuestros hermanos focolares vuelven a organizar una de las oraciones".

 

En Valladolid hay dos parroquias ortodoxas, una rumana y otra del Patriarcado de Constantinopla. Además, hay cerca de 40 comunidades protestantes, varias comunidades de la Iglesia de Filadelfia, cuyos fieles son, en su mayoría, de etnia gitana y una comunidad de la Iglesia Anglicana.

 

INICIATIVA QUE DATA DE 1908

 

La propuesta nació en 1908 por iniciativa de Paul Wattson, fundador de una comunidad anglicana que posteriormente entró a formar parte de la Iglesia católica. Después, con la bendición de san Pío X, la idea fue promovida y animada por Benedicto XV con el breve Romanorum Pontificum, del 25 de febrero de 1916.

 

Enriquecida a lo largo de los años, la celebración hoy se desarrolla a través de la colaboración de un grupo mixto compuesto por representantes de la Iglesia católica y por un grupo ecuménico encargado de preparar los materiales para la oración.

 

Sobre todo desde el Concilio Vaticano II los diversos papas han destacado la naturaleza del don divino de la unidad de los cristianos. Así pues, no es una estrategia o un adorno espiritual sino el centro de la obra misma de Cristo y parte de la responsabilidad de todo bautizado.