Las cofradías de Valladolid lamentan que el mal tiempo haya deslucido la Semana Santa 2018

El presidente de la Junta de Cofradías, Felipe Esteban, ha lamentado que la constante amenaza de lluvia haya "deslucido" la Semana Santa vallisoletana, aunque ha asegurado que pondrá todas sus esperanzas para que el tiempo acompañe el próximo año.

 

Durante nueve días, la capital vallisoletana ha acogido alrededor de una treintena de procesiones desde el pasado 23 de marzo hasta este Domingo de Resurrección, fiesta culminante del año litúrgico, en los que los hermanos de 20 cofradías han "sacado a la calle" la pasión de Cristo.

 

Esteban ha confesado que el balance no es precisamente "muy positivo", pues la lluvia ha obligado a las cofradías a tomar la "drástica" decisión de suspender procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor, la "más importante" de todas las que se celebran en Valladolid y la de mayor interés artístico e iconográfico de España.

 

Sin embargo, a pesar de lo controvertido de la medida, Esteban ha asegurado que la decisión fue aprobada de forma "unánime" por representantes de la Directiva de la Junta, de la veintena de Hermandades que procesionan en este desfile y del Museo Nacional de Escultura, que conserva muchas de las tallas que forman los pasos.

 

La jornada del Viernes Santo, el día "grande" de la Semana Santa vallisoletana, comenzaba con lluvia y viento pero había dejado lugar al sol entre nubes que, a lo largo de la mañana, permitieron que se desarrollara con normalidad el Sermón de las Siete Palabras. Sin embargo, a partir de las 17.00 horas una lluvia débil hizo acto de presencia y se intensificó justo cuando se aproximaba la hora de salida de la Procesión General, alrededor de las 19.30 horas.

 

No obstante, la decisión no tomó por sorpresa a las personas que ya se encontraban en el entorno de la iglesia de Las Angustias, habitual punto de partida de la procesión. Además, ha apuntado el director de la Junta de Cofradías, la reacción del público fue "muy educada", pues asumieron que sacar los pasos a la calle ante las malas previsiones habría sido "imprudente", ya que se trata de "joyas en madera policromada".

 

Esta procesión, la más multitudinaria de la Semana Santa vallisoletana y en la que participan todas las cofradías, no se cancelaba desde el año 2013. Sin embargo, hasta el último momento, vallisoletanos y turistas mantuvieron la esperanza de que la lluvia amainara y pudiera permitirse la salida de los cofrades y los pasos a las calles.

 

De hecho, el propio presidente de la Junta de Cofradías ha confesado que confiaba en poder "salvar" la procesión General, del mismo modo que ocurrió con la procesión de Penitencia y Caridad del Jueves Santo, una jornada que también fue "atípica", pero que permitió a la comitiva salir a la calle, aunque tuvo que acortar su recorrido también debido a la previsión de lluvia y anuló su paso por las calles de Rondilla.

 

AMENAZA CONSTANTE DE LLUVIA

 

El "miedo" a la lluvia ha marcado esta Semana Santa en contraposición a los días soleados y las buenas temperaturas de las que disfrutó la capital vallisoletana el pasado año. "Fue un regalo del cielo", ha señalado Esteban pero, por desgracia, "el tiempo no pertenece a nadie", ha apostillado.

 

Pero a pesar de las malas previsiones meteorológicas que han marcado la Semana de Pasión, el tiempo ha respetado su última jornada y el sol ha protagonizado este Domingo Santo, lo que ha permitido que el último acto litúrgico, la procesión del Encuentro de Jesús Resucitado con la Virgen de la Alegría, se desarrolle con normalidad y, a juicio de Esteban, ha "compensado" el resto de jornadas.