Las casetas regionales tienen un sabor especial

Los presidentes de las diferentes casas se muestran contentos con la afluencia de público desde que se iniciaran las Fiestas, aunque esperan que el previsible mal tiempo no termine por mitigar los ánimos estos últimos días.

Pasear por al lado del estadio José Zorrilla desde el pasado sábado se antoja bastante complicado sin que varios aromas terminen colándose por la nariz. Olores que casi llevan en volandas hasta su lugar de procedencia, las casetas regionales, que llevan varios días a pleno rendimiento por mucho que la gente se queje de la crisis. Y es que parece que la recesión económica no existe cuando hablamos de las Fiestas de Valladolid.

 

“No nos podemos quejar de cómo va el asunto. Las previsiones para este año eran un poco pesimistas y de momento la cosa va bastante bien, más o menos como el año pasado, con la ventaja de que este año el primer fin de semana ha hecho muy bueno. Esperemos que siga así, porque las previsiones del tiempo para estos días…”, explica Juan Manuel Gómez, presidente de la Casa de Andalucía.

 

Pese a la buena marcha de las casetas, la bajada de temperaturas y la posibilidad de lluvias hacen temblar a los encargados, cosa que también reconoce la presidenta de la Casa de Burgos, Pilar Barrios. “Más vale que el fin de semana no llueva y que la gente se anime más. Hay que dar gracias a Valladolid porque sigue subiendo a vernos. Solo queda seguir dando buena comida y buenos pinchos, porque tenemos buenos productos y salen bien. La gente sabe lo que quiere, son muchos años, y nuestros pinchos estrella triunfan”.

 

La empanada de morcilla de Burgos, en este caso, triunfa, no hay ninguna duda, pero el olor del bocadillo de lomo con salsa roquefort de la Casa de Extremadura tampoco es fácil de evitar. O el chorizo de la de Segovia. O el de las patatas con ali oli y la sidra de la asturiana. Por posibilidades no es.

 

Pilar tiene claro quiénes son los “culpables” del buen ambiente que se respira en la explanada de las casetas. “La verdad es que los vallisoletanos se portan todo lo bien que pueden portarse, sabemos que las cosas están un poco fastidiadas, pero son fieles a nosotros, vienen y nosotros les atendemos con todo el cariño”.

 

José Manuel también se muestra convencido en ese sentido. “Aquí la gente lo pasa en grande. Está la cosa tan triste hoy día que hace falta alegría para animarnos, no todo va a ser llorar y hablar de la crisis. Aunque gastemos menos al menos disfrutamos. Escuchar musiquita, bailar, estar con los amigos… La gente disfruta y está tranquila”.

 

En la representación extremeña Juan Antonio Delgado, su presidente, no tiene ningún problema en animar a la gente a que venga no solo a su caseta, sino al recinto entero, demostrando la buena sintonía entre todos los comerciantes. “Obviamente recomiendo a la gente que venga a la casa de Extremadura, pero lo importante es que vengan aquí, a cualquiera, y se lo pasen bien”. Aunque bien es cierto que los productos de ibérico y de cerdo, morcilla de Guadalupe, torta de Casar… Bien incitan a quedarse con Juan Antonio.

 

Sea como sea, haga el tiempo que haga y le guste el tipo de tapa que le guste, debería pasarse por las casetas antes del domingo, momento en el que estas echarán el cierre, porque sería un error evitar semejante tentación.