"La violencia hacia los animales deriva en violencia hacia el ser humano, hay que prevenir desde la educación"
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"La violencia hacia los animales deriva en violencia hacia el ser humano, hay que prevenir desde la educación"

El activista y maestro vallisoletano Chema Lera forma parte de PRODA, el colectivo que ha trabajado para conseguir que la LOMLOE incluya la educación en empatía hacia los animales como forma de prevenir la violencia

El profesor vallisoletano Chema Lera posa junto a dibujos hechos por alumnos en talleres de educación en empatía hacia los animales. M. ORTEGA

El vallisoletano Chema Lera, maestro desde hace más de 30 años y activista por los derechos de los animales en Libera! ONG y Profesionales para la Defensa Animal (PRODA), ve estos días un atisbo de esperanza en la lucha que lleva años ejerciendo. Y es que la educación en empatía hacia los animales se ha incluido, por primera vez, en la nueva ley educativa LOMLOE.

 

Hace años que su inquietud le llevó a buscar la forma de incluir esto en el sistema educativo y encontro la vía para hacerlo junto al resto de profesionales que conforman PRODA. El colectivo, con Lera en sus filas, ha trabajado durante años para que conseguir este pequeño avance que, aseguran, ayudará a prevenir la violencia en todos los sentidos, desde el bullying en las aulas hasta el trato entre personas en las calles y la relación con los animales.

 

A falta de ver cómo se incluirá en los contenidos, hablamos con Lera sobre la educación en empatía hacia los animales que él mismo se ha encargado de llevar a las aulas vallisoletanas a pequeña escala desde hace más de una década,

 

 

PREGUNTA: Frente a la polémica  y el debate generado por la LOMLOE, tú la celebras.

 

RESPUESTA: Claro. Se celebra porque es la primera vez que los derechos de los animales entran de lleno y por motivos propios en una ley, nunca antes habían entrado. Se incluye dentro de los fines, lo cual es bastante importante porque éstos marcan el objetivo que se quiere alcanzar. Además,  está recogido en un apartado donde se habla de la paz,  a lo que hay  que buscarle su pequeña intención porque, qué duda cabe, que el respeto a los animales está muy relacionado con la paz.

Exactamente en el artículo 2 en el apartado K dice “la formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la vida en común, la cohesión social, la cooperación social y solidaria entre los pueblos así como la adquisición de valores que propicien el respeto hacia los seres vivos y los derechos de los animales y al medio ambiente, en particular el valor de los espacios forestales y el desarrollo sostenible”. Es amplio, pero aquí se encuentra todo lo bueno concentrado. Se habla del respeto al medio ambiente, a los derechos humanos y a los animales.  Nunca el binomio derecho de los animales había estado en una ley.


 

P: Está en la ley, pero ¿cómo va a repercutir en las aulas? ¿qué significa?

 

R: Se tiene que ir haciendo el edificio de la ley poco a poco. Además de los fines también hay objetivos. Se han recogido objetivos en Infantil, en Primaria y en Secundaria, han quedado fuera Bachiller y FP, pero sí que está en toda la educación obligatoria. Esos objetivos en cada etapa luego tienen que ser desarrollados en los diferentes contenidos de las asignaturas. Se ha puesto la base, la primera capa, y ahora tienen que venir la de los contenidos, incluyendo esta educación en empatía hacia los animales como forma de prevenir la violencia en todos los sentidos. Se elaborará por un Decreto Ley y si se quiere que la ley empiece a funcionar a principios del curso que viene, tendrán que ponerse manos a la obra no tardando.

 

 

P: ¿Cómo ha sido el proceso para que esto se incluya dentro de la LOMLOE?

 

R: Esto empezó en 2014 en una reunión de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales (APDDA), en unas jornadas tituladas 'Violencia de especie: estrategias educativas para una cultura de paz sin discriminación'. Yo iba con la idea de que se pudiese incluir la empatía hacia los animales dentro del sistema educativo por todo un montón de cosas que son positivas para los animales y las niñas y los niños. Ahí me encontré con Profesionales para la Defensa Animal (PRODA), una asociación que estaba en la misma línea y que tenía un montón de cosas hechas a nivel educativo. La conexión fue automática.

Elaboramos un documento que no vió la luz hasta 2017, ya que somos personas voluntarias que tenemos nuestros trabajos. Luego se convirtió en una Proposición No de Ley que fue aprobada por todos la mayoría de grupos parlamentarios. Era una PNL en la que se instaba a las Cortes a incluir la empatía hacia los animales dentro del currículo educativo. Pero luego llegó el parón con las elecciones. Para la nueva ley desde PRODA hablamos con mucha gente, tocamos muchas puertas para explicar nuestro proyecto, y la ley salió sin incluir todo lo que nos hubiese gustado, pero hicimos alegaciones y las aceptaron.  

La APDDA nos ha ayudado muchísimo, sin ella no lo habríamos podido hacer. Mario Bedera, profesor de la UVa, es uno de sus miembros. Nos hubiera gustado entrar en Bachiller y en FP, pero estamos muy contentos porque se recoge desde los 3 a los 16 años, una cosa que no se había visto.

 

 

P: ¿Cómo ha sido este proceso personalmente?

 

R: Un subidón de emociones. Cuando estás dentro del mundo animalista, cuando te conviertes en activista por los derechos de los animales, tu vida emocional se convierte en una montaña rusa. Pasas de la euforia a la miseria en lo que cruzas una calle y ves un gato que se está muriendo atropellado o un perro abandonado, pero esta vez ha tocado lo positivo. A nivel personal es una satisfacción tremenda y, qué duda cabe, que es la confirmación de algo que venía haciendo de hace tiempo y que tenía claro que era bueno.

A nivel profesional es confirmar tu trabajo, lo cual te hace sentirte orgullo. He participado en la elaboración de las alegaciones, como mucha otra gente dentro de PRODA, entre los que hay maestros, policías, guardia civiles, veterinarios... tenemos un amplio espectro de gente que desde diferentes ámbitos trabaja a través de la educación porque se dan cuenta de que es la mejor forma de conseguir algo positivo no solo en el tema de la violencia contra los animales o contra las personas, sino en general.

 

Dibujo de una de las alumnas de los talleres de empatía hacia los animales. 

 

P: Volviendo a lo qué significa la inclusión de la educación en empatía hacia los animales en la nueva ley, ¿cómo va a influir esto en los niños y sociedad?

 

R: Nosotros partimos, y hay un montón de estudios que lo avalan, de que la violencia hacia los animales deriva en la violencia hacia el ser humano y hay que prevenirlo desde la educación. La mayor parte de los asesinos en serie han empezado maltratando animales y cuando se han aburrido han acabado maltratando personas. La mayor parte de la gente que empieza maltratando animales acaba delinquiendo. Esto son estadísticas que maneja la Policía, sobre todo en países anglosajones que es donde más estudios se ha hecho... Lo maneja el FBI. Entonces, partimos de que la violencia hacia los animales la podemos cortar  si rompemos ese primer peldaño y hacemos que no se suba por esa escalera.

Por otro lado, nosotros enseñamos que lo que es diferente hay que respetarlo, que no hace falta que sea igual que tú, que tenga el mismo cuerpo, los mismos rasgos, que hable el mismo idioma. Que lo diferente se valora, que se valora la vida por el mero hecho de estar vivo, que no hay que hacer daño porque duele. Si nosotros enseñamos que hay que valorar al diferente, los niños y niñas van a aprender que otro niño que sea diferente porque, por ejemplo, tenga diversidad funcional o venga de otro país, siente igual y que le gusta que le acaricien y le abracen, como a todos. Entonces, la transferencia es sencilla gracias al concepto de la biofilia. Yo tengo dibujos que me han hecho los niños en los que se ve esto perfectamente. Nosotros partimos de esto.

 

 

P: Un problema que preocupa en las aulas en la actualidad es el bullying...

 

R: Sí... esto nosotros lo hemos enfocado siempre a la prevención de la violencia y el bullying. Subrayar que no tienes que hacer daño a alguien porque sea diferente. Al revés. Por ejemplo, si necesita ayuda por alguna razón, tienes que crear un sentimiento de responsabilidad y ayuda hacia ese compañero.  Igual que puedes ayudar a salir de la clase a una mosca que se ha quedado ahí encerrada o un pájaro, tienes que ayudar a ese otro compañero. La idea es esa, que si tú enseñas que toda vida es respetable, vas a evitar la violencia.

Pregunto a los niños, “¿vosotros qué preferís, abrazar o pegar?”. Ningún niño te dice que pegar. Pero esto hay que cultivarlo, no sirve con decir hay que ser bueno y ya está. Si fuese así de sencillo no habría cárceles ni ejércitos. Hay que cultivarlo en las aulas porque, mientras, la sociedad está vendiendo estereotipos que hacen pensar que solo vale ser el mejor. Al final se va generando ese pensamiento y el alumno piensa, "hay que ser el mejor y voy a hacer lo que sea para serlo”. Eso puede promover el acoso. Contra todo eso hay que trabajar.

 

 

P: Ahora se marca esta educación en empatía hacia los animales para las etapas de Infantil, Primaria y Secundaria. ¿En que tapa es fundamental?

R: Es ideal en todas, pero es fundamental en la última etapa de primaria y principios de la ESO, en la adolescencia, porque es cuando uno se termina de forjar. Es decir, en primaria se pueden poner las bases, pero en la adolescencia, en función de lo que recibas, puedes inclinarte para un lado u otro. Es una etapa donde somos muy vulnerables y dependiendo de hacia dónde y con quién vayas puedes ir por un buen o mal camino.

 

 

P: ¿Cómo se tiene que aplicar esto en las aulas para conseguir los objetivos de los que estamos hablando?

R: Es más fácil de lo que parece. Por ejemplo, cuando tú hablas del cuerpo humano puedes hacerlo desde las diferencias entre el cuerpo humano y el resto de vertebrados. Es lo que se hace ahora. Pero si hablas de semejanzas y de los puntos en común, hablas de acercamiento. Si yo hablo contigo de lo que nos separa, vamos a estar muy separados; si hablamos de lo que nos une, estaremos más cerca.

También si a la hora de usar el lenguaje evitas expresiones como "es que sois unos burros", "eres una zorra", "eres una rata", "me trataste como un perro", etc. Montones de expresiones que usamos a diario... Hay que tratar de eliminar un mensaje que estamos transmitiendo a los niños de que esos animales tienen unas características negativas.  En inglés, por ejemplo, a la hora de hablar de animales se puede hablar de los encerrados o en libertad. Si tú le preguntas a un niño donde está mejor un elefante, si en una jaula de un zoo o en la selva, siempre te va a decir que en la selva. Acostumbremos a eso. Así con todas las asignaturas. También, Si elegimos cuentos en los que siempre machacan a los animales, pero hay otros que no lo hacen.

 

 

P: Se podría pensar que esto no es para tanto, se ha leído la Caperucita Roja de toda la vida.

 

R: Claro que Caperucita Roja ha sido toda la vida, pero es que toda la vida se ha estado haciendo poco bien. Recordemos cuándo se escribió, cómo era aquella sociedad y qué valores tenían, cómo era el trato entre humanos y con los animales. Los tiempos cambian. Se ha normalizado el maltrato hacia los animales...  Si quieres hablar de lo mal que te han tratado dices, por ejemplo, "me trataron como si fuese ganado". Eso deja muy a las claras lo mal que se trata al ganado, pero lo tenemos normalizado. Con los cuentos es exactamente igual. Eso lo vamos transmitiendo, hay que cambiar.

¿Has oído cuando dicen "este terrorista es un lobo solitario"? Ojo, estamos identificando a un terrorista con un animal, estamos trasladando toda su maldad al animal y no tiene ningún sentido. También, una de las cosas que siempre se ha hecho cuando se quería deshumanizar a alguien es asemejarles con los animales. Por ejemplo, se hizo con los judíos en su momento. Se ha hecho en parte también con las mujeres... Hablaban de Ava Gardner como el animal más bello del mundo. La mujer siempre ha sido muy animalizada,… en sentido peyorativo la gata, la víbora. Luego ahí está la sociedad.

 

 

P: Tú ya has llevado a cabo esta educación en empatía a pequeña escala. ¿Cómo reaccionó la comunidad educativa?

 

Aquí, en Valladolid, estuvimos haciendo una experiencia de Cultura de Paz, fui a varios centros. Los niños estaban encantados. Les cuentas cosas siempre desde un punto de vista positivo, no se les ponen imágenes trágicas ni dramáticas. Les muestras cosas sobre los animales, cómo les gusta jugar, cómo se quieren... Cómo pueden tratarlos. Siempre me hacen dibujos y me sorprenden. Los profesores también estaban encantados, las evaluaciones de la actividad fueron muy buenas y siempre se ha querido que se repita. Tampoco he tenido quejas de los padres.

Es algo que funciona bien, es algo que no va contra nadie, solo va contra la violencia. Si hay alguien a quien le molesta esto es porque en su actividad diaria o de ocio, o de lo que sea, practica la violencia como forma de relacionarse o divertirse. Porque esto no va contra nada, solo va a favor de la empatía contra unos seres que sienten y sufren como nosotros.

 

                                  Una de las valoraciones de los talleres impartidos por Lera.

 

P: Hemos hablado de cómo influirá en la sociedad, pero, ¿cómo va a influir en los animales?

 

R: Si tú tienes un mínimo de empatía hacia los animales no vas a maltratar ni a abandonar. Si nosotros reducimos el maltrato y el abandono económicamente estaríamos ahorrando muchísimo dinero a los organismos regionales y nacionales. Pero esto en los animales influye de manera vital, dejándoles vivir tranquilamente. Es una opción que va en contra de la violencia, ayudará a los niños y niñas, a los animales y tendrá su repercusión en la reducción del gasto y de la violencia. No hay ningún país que no quiera que se reduzca la violencia.

 

 

P: ¿Cómo se tienen que formar los profesionales para abordar esta educación en empatía?

 

R: Hay mucha información, está el Instituto de Políticas Públicas de Protección Animal, que hace unos cursos fantásticos, también hay asociaciones como PRODA o la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales  (FAADA). Tenemos un montón de material para quién lo necesite. Pueden contactarnos. Nos gustaría, ahora que parece que esto empieza a rodar, el establecer unos cauces más oficiales de información para el mundo docente e impartir unos curso. No es complicado.

 

 

R: Como has dicho, esto empieza a rodar, ¿cuál es el siguiente paso?

 

R: Que salga el decreto con los contenidos. En ellos tiene que estar reflejado lo que hemos hablado de los fines y los objetivos. Habrá que esperar a ver cómo los recogen y si tenemos que hacer alegaciones, pero espero que no haya que hacer ninguna. La idea no es que se centralice todo en una asignatura sino que todas puedan tener su pequeña parte de empatía hacia los animales.

 

Chema Lera con una manualidad de los talleres de empatía. M. O.