La venta de pisos con ocupas dentro: la última del mercado inmobiliario de Valladolid

En este bloque de la calle Padre Manjón se venden tres pisos que están ocupados. TRIBUNA

Viviendas ubicadas en las calles Caamaño o Padre Manjón anuncian en portales inmobiliarios su venta a menor coste, pero con ocupas dentro.

El de los ocupas es un tema que sigue generando ríos de tinta y que en la actualidad está en portadas de muchos periódicos. Incluso en Valladolid y provincia han surgido algunas plataformas, como la de Santovenia, que luchan enérgicamente contra este movimiento, que consiste en ocupar una vivienda vacía para instalarse como moradores. Una vez ocupada, los propietarios del inmueble se las ven y se las desean para poder echar a los que, ilegalmente, se han convertido en dueños y señores de la casa. La Ley es ambigua en esta ocasión.

 

La justicia, la ayuda de plataformas como la de Santovenia e incluso empresas que se dedican a ‘desocupar’ las viviendas… son las principales soluciones al problema. Pero en Valladolid, el último grito es el de la venta con regalo dentro. Sí, como lo oyen. ‘Se vende piso con okupas’, es el anuncio de una mobiliaria y no engañan a nadie.

 

Claramente se puede leer: “Se vende vivienda en el sur de Valladolid: 90 metros cuadrados construidos, tres habitaciones, dos baños, muy luminoso y orientación oeste” y alertan: “La vivienda está ocupada”. En este caso es en la calle Caamaño, en el barrio de Las Delicias y el precio es muy asequible, 33.000 euros, si no fuera por el pequeño detalle que lo encarece: sus improvisados inquilinos.

 

Tal y como ha publicado el diario El Español, esta inmobiliaria ofrece otras tres viviendas ocupadas en el mismo edificio, en esta calle en el número 107 de la calle Padre Manjón, también en el mismo barrio vallisoletano. En este caso, los inmuebles podrían estar ocupados al menos desde octubre. Antes de este hecho se encontraban en perfecto estado de revista: von carpintería y parquet nuevos, baños recién reformados y paredes que habían sido pintadas recientemente.

 

Los precios son razonablemente más bajos que lo habitual. El vendedor se deshace de un problema, a pesar de la pérdida económica, el comprador compra a un precio mucho más bajo y el ocupa, quizá, también obtenga un pellizco si llega a un acuerdo con el nuevo dueño de la vivienda.