La UVA pide que la madre de la médica más joven fallecida por COVID-19 recoja el Premio Princesa de Asturias
Tribuna mini Saltar publicidad
Banner va ciudad pro%cc%81xima 800x800 tribuna file
Cyl dots mini

La UVA pide que la madre de la médica más joven fallecida por COVID-19 recoja el Premio Princesa de Asturias

Antonio Largo, rector de la UVa. TRIBUNA

El rector envía una carta a la Fundación para pedir que la madre de Sara Bravo acuda al acto de reconocimiento a la labor de los sanitarios y recuerda a la joven como una "excelente alumna" y "persona absolutamente vocacional"

Una "excelente alumna" y "persona absolutamente vocacional". Así define a Sara Bravo López, la médica más joven fallecida por COVID-19, el rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo, quién ha escrito una carta a la Fundación Princesa de Asturias para que se permita ir a la madre de esta joven zamorana a recoger el Premio de la Concordia que este año se otorga a los profesionales sanitarios por su entrega para afrontar la pandemia.

 

Sara, quién murió con 28 años a causa del virus días después de verse expuesta al atender a unos jóvenes con síntomas en el Centro de Salud de Mota del Cuervo (Cuenca), donde trabajaba, se graduó de Medicina en la institución vallisoletana en julio de 2015. Precisamente ahora, el claustro de profesores de su facultad y el rectorado de la que fue su universidad, reclaman que se considere la posibilidad de que, entre el grupo de personas que recojan el galardón, se encuentre la madre de esta joven sanitaria.

 

"Era una persona absolutamente vocacional, ya que su pasión desde niña fue ser médico para ayudar a los demás. Y eso hizo cuando le pidieron cambiar el turno de guardia en el Centro de Salud de Mota del Cuervo (Cuencas). Esa noche requirieron su asistencia unos jóvenes con síntomas propios del coronavirus. Pocas horas tardó en llamar a su madre, que vive en Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora); ella ya sabía que se había expuesto a la enfermedad", relata el rector de la UVa en la misiva que ha enviado a la directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo.

 

Días después de aquel servicio, la fiebre invadió a la joven y ella misma fue al hospital, donde pensaba que le iban a recetar algo y que podría hacer cuarentena en su domicilio. Sin embargo, "se quedó ingresada, y días después falleció... sola", prosigue Largo en la carta.

 

El rector espera que se considere la petición porque, como se puede leer en la misiva, "Sara Bravo no es sólo la más joven de los médicos fallecidos", sino que "para muchos" se ha convertido en "referente de la lucha de los profesionales de la salud para combatir dessde la primera línea la pandemia". "Creemos que sería un hermoso gesto que su madre, que tanto ha sufrido y sufre con tan dolorosa pérdida, forme parte del grupo que recoja tan merecido premio".