La UVa finaliza la "cuidadosa" restauración del edificio Reina Sofía con un plan que seguirá con el Colegio Santa Cruz

Las autoridades, a la puerta del Reina Sofía. E.P.

En la fachada principal se ha instalado un sistema electrostático ahuyentador de aves y se han sustituido las carpinterías por nuevas, con "mejores" prestaciones aislantes, a excepción del portón principal, que se ha restaurado in situ.

Las obras de restauración de la fachada y el tejado de la Bilioteca Reina Sofía de la Universidad de Valladolid han concluido con una proceso "cuidadoso" que pretende "respetar" la naturaleza del edificio y se ha llevado a cabo bajo un plan estratégico de la Universidad para conservar su patrimonio cultural, que continuará próximamente con la limpieza del Colegio Mayor Universitario Santa Cruz.

 

Así lo ha señalado este martes el rector de la UVa, Daniel Miguel San José, durante su visita a la Biblioteca, en la que ha indicado que el proceso de restauración y limpieza se ha centrado en las zonas más deterioradas del monumento tales como las cornisas o la peineta, así como en la pérdida de definición del recercado de la portada principal y fachada lateral.

 

Esta iniciativa está dentro del plan de la UVA para conservar su patrimonio, que comenzó con la restauración de la fachada del edificio histórico de la Institución académica, que actualmente alberga la facultad de Derecho, y seguirá próximamente con la limpieza del Colegio Mayor Masculino Santa Cruz, según ha explicado el vicerrector de infraestructuras de la Universidad, Luis Manuel Navas, en declaraciones recogidas por Europa Press.

 

El plan tiene como objetivo "principal" respetar el estado original del edificio, que funcionó como cárcel hasta 1935, por lo que una empresa especializada realiza estudios previos para efectuar los tratamientos específicos para paliar los efectos del paso del tiempo, la contaminación o la climatología en cada monumento, con el fin de que se mantenga en las "mejores" condiciones posibles.

 

En este sentido, dentro de las obras de restauración del edificio Reina Sofía, que ejerce como biblioteca desde los 80, se ha realizado una actuación "de mínimos" que se ha basado en frenar y eliminar los daños, como son el desprendimiento de las cornisas, la falta de estanqueidad de las carpinterías y la falta de saneamiento de la fachada lateral interior que, junto con la fachada principal suma una superficie de unos 700 metros cuadrados.

 

TRABAJOS DE LIMPIEZA

 

La restauración de la fachada principal se ha realizado mediante una sucesión de fases de limpieza, preconsolidación y consolidación, microsellados y mircrosidos, así como la reconstrucción volumétrica de los elementos de cornisa, peineta y portada.

 

Además, se ha reforzado la función protectora de la cornisa mediante la incorporación de una plancha de plomo, que también se ha instaurado en el tímpano de la peineta con el fin de que forme goterón y proteja las líneas principales de volumen.

 

El saneado de la fachada lateral se ha realizado con la protección parcial de la fábrica de mampostería con mortero de cal, que ha dejado el zócalo sin revestir para que actúe como aireación, y a la recuperación de los huecos de ventana, mediante la incorporación de una malla antiaves.

 

Por su parte, en la fachada principal se ha instalado un sistema electrostático ahuyentador de aves y se han sustituido las carpinterías por nuevas, con "mejores" prestaciones aislantes, a excepción del portón principal, que se ha restaurado in situ.

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