La UVa, cuarta entidad en el ránking nacional en número de solicitudes de patentes

Según los datos de la Oficina Española de Patentes, es la segunda universidad española que solicitó más patentes y la cuarta entidad a nivel nacional.

La Universidad de Valladolid es, con 29, la cuarta entidad española que mayor número de solicitudes de patentes nacionales presentó en España durante el año 2019, según recoge la Oficina Española de Patentes en su memoria anual.

 
El ranking lo encabeza el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que con 60 concentra el mayor número de solicitudes, seguido de la Universidad Politécnica de Madrid, con 37; y el Sistema Sanitario Público de Andalucía, en tercer lugar con 30.

 
La UVa es, por tanto, la segunda universidad con mayor número de patentes solicitadas en 2019, un puesto con el que ha contribuido a situar a Castilla y León como sexta Comunidad solicitante de patentes, ya que de las 1.264 presentadas en total en toda España, solicitó 57, sólo por detrás de Madrid (279), Cataluña (202), Andalucía (183), Comunidad Valenciana (180) y País Vasco (73).

 
Los datos reflejan también una escalada de cinco puestos respecto a 2018, año en el que la UVa ocupó el 9º puesto del total de solicitantes de patentes a nivel nacional y de tres puestos, en relación a las universidades, escalando del 5ª al 2º.
 

Todo ello se ha llevado a cabo gracias al trabajo de los investigadores y de la Unidad de Patentes de la Universidad de Valladolid, que han contado con el apoyo del Plan TCUE (Transferencia de Conocimiento Universidad-Empresa) 2018-2020, desarrollado en el marco de un programa operativo cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y la Junta de Castilla y León.
 

Algunas de estas patentes destacan por su potencial transferencia hacia la sociedad y porque se han realizado en colaboración con entidades públicas (SACYL) y privadas. Sirvan como ejemplos el Sistema de Filtración Variable (P201830355 and P201930032 y PCT/ES2019/070221) desarrollado por un grupo interdisciplinar formado por investigadores de la UVa (EII-ITAP,ETSIIAA y de la UT de Arquitectura) y de la empresa Vega Ingeniería y diseñado inicialmente para garantizar un aire de ventilación sano en los días más contaminados y para ahorrar energía y mantenimiento en los días limpios, y que puede utilizarse también para situaciones de crisis provocadas por agentes infecciosos como la actual COVID 19.
 

Estas patentes se presentaron en marzo de 2020 a la competición de invenciones Big Innovation Pitch, de Futurebuild Expo en Londres y a la iniciativa #innovacionfrentealvirus puesta en marcha por la Consejería de Educación de la JCyL y la startup OLÉ para hacer frente a los desafíos de la COVID-19.
 

Otra de las patentes, P-201930108/PCT/ES2020/070066 presenta un nuevo Método industrial de síntesis de nanoparticulas metálicas (NP-M) de tamaño graduable, y ha sido desarrollada por investigadores de la UVa (ETSIIAA) en colaboración con la empresa Sistemas de Biotecnología y Recursos Naturales S.L. (SBioRN).
 

Las NP-M tienen numerosas aplicaciones en la industria, en particular en la preparación de productos de consumo, como tintas, plásticos, envases de alimentos, jabones, pastas, alimentos y textiles; y en sectores biomédicos, especialmente debido a su eficacia contra los microbios (bacterias, hongos y virus), su actividad antiinflamatoria y su capacidad de curación de heridas y quemaduras.
 

Otra ventaja adicional de las NP-M es que pueden utilizarse tanto de forma líquida como sólida. Por ejemplo, se pueden mezclar las nanopartículas con material sólido para la síntesis de polímeros, permitiendo la obtención de esmaltes, recubrimientos o pinturas; se pueden encontrar suspendidas en materiales tal como jabón; o en la composición de telas.
 

Un último ejemplo de las 29 patentes presentadas por la UVa en 2019, sería la EP-19383174.0 un test diagnóstico para determinar la presencia de sepsis en pacientes postquirúrgicos en estado de shock, desarrollada en colaboración con el SACYL.
 

Los investigadores han identificado seis genes que pueden ser empleados como biomarcadores moleculares para diagnosticar de forma precoz y precisa la presencia o no de sepsis en las Unidades de Cuidados Críticos (UCIs) y que permitiría acabar con uno de los principales riesgos de mortalidad a los que tienen que enfrentarse los pacientes postquirúrgicos, y que alcanza una tasa del 20-30% (UCIs de países desarrollados). Otra de las ventajas es su precisión en el diagnóstico de la presencia de sepsis en pacientes postquirúrgicos, a partir de una sencilla PCR, una técnica rápida, barata, reproducible y precisa.
 

 
RETORNO ECONÓMICO
 

Además de las patentes nacionales, la UVa presentó también en 2019: tres patentes europeas, un modelo de utilidad y ocho patentes internacionales. Esto último la coloca en el 9º puesto del ranking de entidades solicitantes de patentes internacionales y en el 8º de Universidades. Contabiliza también 92 registros de la propiedad intelectual (sobre todo programas de ordenador (5), textos científicos, páginas web, etc.).
 

Destaca también la firma en 2019 de siete contratos de licencia de patente, muchas de ellas conseguidas en colaboración con empresas cuyos resultados licenciados serán explotados directamente por estas empresas o a través de sublicencias. Así como la colaboración en cotitularidad con diferentes tipos de entidades, entre otras la Universidad de Galway (Irlanda), Citospin, Universidad Politécnica de Cartagena, Universidad Politécnica de Madrid, Bodegas Matarromera, Calidad de Aire, Salud y Confort S.L, SACYL y Fundación Alicia.
 

En 2019 la Universidad de Valladolid tuvo unos ingresos cercanos a los 200.000 euros fruto de los ingresos derivados de la explotación económica de los resultados de investigación, y ello pese a lo complicado que es conseguir que la dinámica de protección y licencia del conocimiento se traduzca a corto plazo en una fuente de retornos cuantiosos. En este sentido, la UVa realiza una importante inversión en protección de los resultados de investigación gracias al apoyo del Plan TCUE, consiguiendo que los retornos supongan el doble de lo invertido.