La UVa celebra el primer encuentro para avanzar en un proyecto que combina movilidad sostenible y ciencia

El rector de la UVa durante la Semana de la Movilidad 2017.

Urban Air es un programa hispano portugués que consiste en un "innovador" sistema de préstamo de unas bicicletas que miden la calidad del aire. Este martes 3 de octubre, la primera reunión, en Valladolid.

Mañana martes 3 de octubre, a partir de las 9.30 horas en la Residencia Universitaria Reyes Católicos de la UVA, tendrá lugar la primera reunión del proyecto europeo del programa Interreg España-Portugal (POCTEP) denominado Urban Air, que consiste en la puesta en marcha de un sistema innovador de gestión de la movilidad mediante bicicletas y que a la vez medirá la calidad del aire en las rutas.

 

En este primer encuentro, presidido por el vicerrector de Patrimonio e Infraestructuras de la UVA, Luis Manuel Navas, estarán presentes miembros de todos los socios con los que cuenta el proyecto: además de la Universidad de Valladolid, la Fundación CARTIF; GMV, Grupo Mecánica del Vuelo Sistemas, S.A.U.; Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN); Universidade da Beira Interior; ENFORCE - Engenharia da Energia, S.A. y Agência Regional de Energia e Ambiente do Centro.

 

La Universidad de Valladolid es la coordinadora principal del innovador Proyecto Europeo Interreg Urban Air, que ha sido aprobado recientemente sobre movilidad sostenible. Se trata de una acción que va a desarrollar con la Universidade da Beira Interior (Portugal) para aplicar alternativas innovadoras en la movilidad urbana que sean viables y que demuestren que las universidades pueden convertirse en un ejemplo para el desarrollo de propuestas de movilidad sostenible de las ciudades en las que están presentes.

 

En el caso de la UVA, se pondrá en marcha un sistema optimizado de gestión de la movilidad 4.0 mediante bicicletas que incorporará un innovador sistema de préstamo, que a diferencia del existente actualmente, no necesitará de estaciones fijas, sino que se controlará a través de un sistema de geoposicionamiento y antirrobo embarcado en la bicicleta, y de aplicaciones móviles que mostrarán a los usuarios la situación de las bicicletas en un plano y cuáles están disponibles para tomar prestadas.

 

Además llevará integrado un sistema de sensores que obtendrá información de los principales contaminantes gaseosos de la ciudad, lo que ayudará a crear una red de sensores a bajo coste que indicarán la calidad del aire y las mejores rutas a seguir por los ciclistas.