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La transformación de Auvasa en la última década: del diésel y GLP, al híbrido y GNC

La apuesta por el Gas Natural Comprimido para los próximos cinco años evidencia la compleja búsqueda de un combustible eficaz para la flota de autobuses municipales en Valladolid.

La búsqueda del combustible ideal es un pulso constante. Por un lado las empresas extractorias de materias primas, por otro los fabricantes de vehículos, y en tercer lugar los consumidores finales. Del equilibrio entre las tres fuerzas principales se configura la oferta y la demanda, que en los últimos años ha tendido hacia una conciencia medioambiental que ha hecho crecer la preocupación por la movilidad sostenible.

 

Una evolución que se comprueba a través de Auvasa, la empresa municipal de autobuses de Valladolid, y el desarrollo que a lo largo de una década ha tenido su flota.

 

Hace diez años, a finales de octubre de 2008, Valladolid presentó diez nuevos autobuses. Eran movidos a Gas Licuado del Petróleo (GLP, llamado autogas), como la mayoría de los 147 coches que por aquel momento tenía Auvasa. En aquel tiempo donde la crisis económica empezaba a asomar, 107 vehículos eran movidos a GLP mientras que 40 eran de "biodiésel" según publicaba el Ayuntamiento.

 

ESTA ES LA SITUACIÓN A 2018

 

Sin embargo, a día de hoy, los vehículos GLP son cosa del pasado. Según explica Luis Vélez, actual concejal de Movilidad en el Ayuntamiento de Valladolid, "esos autobuses se han dejado de fabricar, no se venden homologados" por lo que se han buscado alternativas.

 

La flota de Auvasa tiene 150 vehículos. "Aproximadamente cien de ellos a GLP, para el suministro no hay problema, tenemos la instalación y los depósitos preparados" explica Vélez, quien desgrana cómo se mueve el resto de coches de transporte colectivo municipal: "Hay un híbrido eléctrico antiguo y cinco híbridos eléctricos de Vectia nuevos -funcionan al 100% eléctricos en espacio urbano-. El resto son diésel (que no biodiésel)los últimos que hemos adquirido bajo normativa Euro6".  

 

En noviembre de este 2018, en palabras del concejal, Valladolid contará con seis nuevos híbridos eléctricos, y ya se ha sacado la licitación para incoporar otros seis más a mediados del año 2019. De esta forma, habrá 18 autobuses híbridos en Auvasa.

 

¿Y cuáles se van a retirar? "Normalmente los más viejos" apunta, pero no necesariamente los diésel más contaminantes: "Los de GLP también son antiguos. Luego intervienen más factores, porque unos dan más problemas que otros".

 

Como recordaba Luis Vélez en esta entrevista de 2017, la flota de Valladolid "es una de las más antiguas de España" con 60 autobuses que, para mayo de 2019, "tendrán más de 20 años" cuando la vida útil de estos vehículos ronda los 12.

 

Y, en esta otra, el concejal indicaba el precio de los autobuses y cómo el aspecto económico impide la adquisición de eléctricos: "No podemos hacer esa inversión".

 

LA APUESTA POR EL GNC

 

Esta semana, el viernes 21 de septiembre, Auvasa aprobó una partida de 4 millones de euros para la construcción de instalaciones y el suministro de Gas Natural Comprimiso (GNC) para los vehículos municipales que se ha comprometido a adquirir en una estrategia a cinco años vista.

 

Ante la imposibilidad de seguir con el GLP, el Ayuntamiento va a apostar por el GNC con la compra de "como mínimo" 30 autobuses entre 2019 y 2023, "parece que tiene futuro este combustible, pero no queremos atarnos, estamos dispuestos a probar cosas nuevas" asegura Vélez.

 

Además, la intención es incorporar también 20 vehículos de limpieza movidos a GNC dentro de mismo plan. [Esta es la situación de la flota municipal en Valladolid, incluyendo a Policía y Bomberos]

 

Por su parte, desde Ecologistas en Acción Valladolid, han saludado esa decisión municipal "que contribuirá a mejorar la calidad del aire" aunque, matizan, "como alternativa transitoria al diésel, hasta poder contar con una flota eléctrica".

 

Atendiendo a los distintivos (cuatro etiquetas) que reparte la Dirección General de Tráfico para determinar el impacto ambiental de cada vehículo, tanto el GLP como el GNC entran en la categoría 'eco', la segunda de menor impacto. En primer lugar se encuentran los vehículos eléctricos, híbridos y a combustión de hidrógeno, con el distintivo '0 emisiones'. Mientras que los diésel Euro6 reciben la etiqueta 'C'. La más contaminante es la 'B'. No obstante, esta es la categoría general para turismos y comerciales ligeros, por lo que puede variar en el caso de autobuses u otros vehículos especiales.