La Tarta de San Lorenzo endulza estos amargos días de ‘no fiestas’ en Valladolid

Tarta de San Lorenzo. @ConfiterosValladolid

Los confiteros de la ciudad notan una bajada en las ventas respecto a otros años de este famoso y festivo postre vallisoletano que se puede comprar hasta el 15 de septiembre.

Una base de hojaldre caramelizado con una crema de naranja, un bizcocho de chocolate lustrado por encima con azúcar y una chocolatina que la identifica. Esta es la tarta oficial de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, un postre que lleva endulzando el paladar de Valladolid desde el año 2000, cuando la Asociación de Confiteros de la ciudad la creó para celebrar estos días.

 

El presidente de esta asociación, Rafael Mesonero, de la Confitería Vitín, explica que se trata de una de las creaciones de los confiteros de Valladolid. Al igual que otras muchas que se han elaborado con motivo de fechas o eventos importantes, como puede ser San Pedro Regalado, la Seminci o Semana Santa.

 

La Tarta de San Lorenzo es en concreto el postre protagonista de estos días de septiembre y desde que apareció no ha faltado en la mesa de muchos vallisoletanos que celebran junto a sus seres queridos los días más festivos del año para la capital castellanoleonesa.

 

“En estos años ya hemos repartido más de 100.000 raciones de regalo”, el presidente recuerda cómo desde 2006 se ha ido haciendo una degustación del postre en la Acera Recoletos. Una degustación que esta vez no se ha podido hacer debido al Covid-19 y que se ha adaptado en forma de sorteo a través de las redes sociales Facebook e instagram en los perfiles de la Asociación, que finaliza el día 9 de septiembre.

 

En cuanto a la venta, esta tarta se vende también en porciones individuales, por lo que es muy difícil calcular el número de tartas que se venden en total cada año en los locales miembro de la Asociación de Confiteros. “Es un motor muy importante para el sector de la pastelería durante la semana de fiestas”, a pesar de ello, Mesonero señala que por el momento sí se ha notado “bastante parón de la venta” este año en el que las Fiestas de Valladolid no se celebran.

 

“Es cierto que lo único que nos queda de ‘no fiesta oficial’ es el postre, entonces no hay ninguna excusa para no celebrarlo”, el confitero anima a celebrar estas fechas desde casa y de manera segura, disfrutando del dulce que reina en San Lorenzo.

 

“La tarta sigue adelante, está a la venta”, aunque sí que están viendo, que desde el día uno de septiembre, cuando se empezaron a vender, que la gente pide pasteles individuales, “tartas reducidas, de cuatro o seis personas, con las medidas que tenemos en Valladolid al no poder reunirse más de 10 o 6 personas, las tartas van en reducción de raciones”. Algo que Rafael considera “lógico” y que es lo que se debe hacer en esta situación.

 

“Estamos todos en el filo de la navaja, no sabes si preparar mucho, preparar poco, pero bueno, lo que sí que queremos desde el gremio de pasteleros es que la gente tenga prudencia, de esta tenemos que salir con mucha paciencia y mucha calma”, concluye el presidente.

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