La suerte y Masip permiten al Pucela sacar un punto de San Mamés

Unai Simón despeja en la acción que acabó siendo el 1-1. R.VALLADOLID

Un gol en propia puerta y una gran intervención del portero blanquivioleta en los minutos finales sirvieron para que el Real Valladolid empatase contra el Athletic Club (1-1).

ATHLETIC CLUB: Simón; Capa, Yeray, Íñigo Martínez, Balenziaga; Dani García, Unai López (Aduriz, min.77); Muniain, Raúl García (Larra, min.86), Córdoba (Beñat, min.66); Williams.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano (Porro, min.68), Olivas, Sali, Nacho; Plano, Joaquín, Míchel, Toni (De Frutos, min.68); Guardiola (Anuar, min.85) y Ünal.

GOLES: 1-0, minuto 33: Williams; 1-1, minuto 71: Íñigo Martínez (p.p.).

ÁRBITRO: Gil Manzano. Mostró tarjeta amarilla a los locales Yeray y Aduriz, y a los visitantes Sali, Masip y Joaquín. También fue amonestado el entrenador del Real Valladolid, Sergio González.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 9 de LaLiga Santander, disputado en San Mamés.

Cualquiera hubiera firmado el empate en San Mamés antes del partido, pero más todavía después de cómo se desarrolló el encuentro. El Athletic Club buscó más la victoria y fue superior al Real Valladolid en la primera parte, donde marcó por medio de Williams. Aunque le dio alas en la segunda y, tras una jugada desafortunada, acabó encajando el 1-1 en propia meta. Ese resultado fue el final gracias a una gran intervención de Masip en los minutos finales, que permitió a su equipo sumar por cuarta jornada consecutiva.

 

Poco tardó en tener la primera el Athletic, tras un centro de Williams desde la derecha que remató forzado -y desviado- Córdoba. Y es que los locales entraron bastante mejor al partido, creando peligro a base de llegadas por los laterales. En una de ellas, por suerte para el Pucela, los dos protagonistas anteriores no alcanzaron a contactar con el balón del exblanquivioleta Balenziaga.

 

El Real Valladolid también sufrió en acciones a balón parado desde los costados, pero también se libró del gol en contra en un remate de Yeray que se marchó rozando el palo. No le duró nada la pelota a los de Sergio González en el inicio, en el que vio cómo su rival la movió hasta encontrar los espacios necesarios para ganar metros hasta el área blanquivioleta.

 

El bloqueo del Pucela con el balón fue tal que hasta un pase fácil derivó en una contra peligrosa conducida por Muniain, que recibió el balón de Guardiola. Ahí se produjo la primera intervención de Masip, ya que el ‘10’ rojiblanco asistió a Raúl García en la frontal del área y el portero repelió como pudo el potente y peligroso disparo.

 

Del posible 1-0 se pasó a rozar el 0-1. Yeray se resbaló en el peor momento y Ünal se quedó solo ante Unai Simón, pero el turco definió al medio y el meta local rechazó el balón. Una de esas ocasiones que se tienen una vez cada varios partidos y de las que el conjunto blanquivioleta no pude permitirse el lujo de desaprovecharlas.

 

Pese al grave error, los pucelanos despertaron con el balón; aunque resultó un espejismo, ya que el Athletic volvió a la carga. Eso sí, el 1-0 llegó prácticamente de la nada, en un balón largo de Unai López, tras rápida salida, para Williams al que Olivas no llegó y en el Sali perdió la batalla con el delantero, lo que sirvió para llegar al área y, tras acomodarse el balón, superar a Masip. Casi parecido a Ünal.

 

El gol dejó tocado a los de Sergio, que no supieron reaccionar antes del descanso. Aunque sí lo hicieron tras él llegando al área rojiblanca, pero sin demasiado peligro. De hecho, fue de nuevo el Athletic quien metió más miedo, en un duro disparo de Muniain desde fuera del área que obligó a Masip a repelerlo.

 

EL ATHLETIC SE QUEMÓ

 

Los locales jugaron con el resultado y eso dio alas al Pucela, que acabó dando un paso adelante tras el doble cambio de Moyano y Toni por Porro y De Frutos, quien debutó. Tres minutos después, tras mover bien el balón en el borde del área, Unai Simón despejó mal un centro de Nacho, la pelota golpeó en Íñigo Martínez y acabó en la red (1-1).

 

Un premio buscado y que, por las circunstancias del Real Valladolid con el gol, llegó de la manera más extraña. Pero un pellizco de fortuna siempre viene bien y la acción cambió el guion del partido. Al Athletic le entraron las prisas por volver a adelantarse en el marcador, después de haberse relajado durante gran parte de la segunda mitad, y eso le vino bien a los de Sergio.

 

Pero tuvieron que aguantar el último chaparrón ante un equipo volcado. Masip se hizo gigante antes del 90’ y salvó el pellejo de Olivas, quien cometió una pérdida que permitió ganar metros a Muniain hasta acomodarse el esférico en la frontal y buscar el gol. Pero el portero blanquivioleta sacó una mano maravillosa para despejar a córner.

 

Sufrió el Pucela, pero finalmente pudo rascar un punto muy importante en un partido sin brillo y en el que bien pudo perder. El empate coloca a los de Sergio González con 11 tras 9 jornadas y le sirve para sumar antes de otro partido muy complicado, el que tendrá lugar en Zorrilla el próximo sábado (18:30 horas) frente a la SD Eibar.