La segunda parte del 'informe McLaren' implica a más de 1.000 deportistas rusos

Richard McLaren

La segunda parte del 'informe McLaren', encargado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), señala que más de 1.000 deportistas rusos estuvieron implicados o se beneficiaron de las prácticas dopantes auspiciadas por las autoridades rusas para ocultar positivos.

El pasado 18 de julio, la primera parte de este documento reveló que el laboratorio de Moscú supervisado por el Ministerio de Deportes de Rusia manipuló los resultados analíticos de los atletas rusos durante los Juegos de Invierno de Sochi de 2014 y que el atletismo y la halterofilia fueron los deportes donde más controles fueron trucados.

Cinco meses después, Richard McLaren, abogado deportivo principal responsable de este informe, recalcó este viernes que se tejió un encubrimiento sistemático, perfeccionado en los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, los Mundiales de Atletismo al Aire Libre de Moscú de 2013 y los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi de 2014. Más de 30 deportes estarían implicados, entre ellos el fútbol.

"Podemos ahora confirmar un encubrimiento que data de antes por lo menos de 2011 y que continuó después de los Juegos Olímpicos de Sochi en 2014. Fue un ocultamiento que evolucionó de un caos incontrolado a una conspiración institucionalizada y disciplinada para ganar medallas", apuntó en rueda de prensa Richard McLaren.

Esta segunda parte del informe también presenta pruebas que demostrarían que más de 500 controles positivos se hicieron pasar por negativos, entre ellos los de "atletas muy conocidos y de nivel de élite".

"Hubo un encubrimiento en una escala sin precedentes y la segunda parte de este informa muestra que el número de atletas implicados aumenta, al igual que la amplitud de la conspiración", añadió. "El equipo ruso corrompió los Juegos de Londres a una escala sin precedentes y su extensión probablemente nunca podrá ser plenamente establecida", aseveró McLaren.

Para este, "el deseo de ganar medallas reemplazó su moral colectiva, su límite ético y los valores olímpicos del 'juego limpio'". "Durante años, las competiciones internacionales han sido secuestradas sin saberlo por los rusos. Entrenadores y atletas han jugado en un escenario desigual. Los aficionados y espectadores han sido engañados y es hora de que esto pare", sentenció.

El informe indicó que una técnica de intercambio de muestras de orina utilizada en Sochi se convirtió en práctica habitual en el laboratorio de Moscú que trataba con atletas de élite y remarcó que cuatro medallistas de oro de Sochi tenían muestras con lecturas de sal fisiológicamente imposibles. Así, dos jugadoras del equipo ruso de hockey sobre hielo tenían muestras de orina masculinas y un total de doce medallistas de la cita invernal habrían falsificado sus botes.