La presión inspectora y el absentismo laboral, dificultades de las empresas vallisoletanas, señala la CVE

Reunión de la CVE. M.MOYA

Tanto la presidenta de la Confederación, Ángela de Miguel, como la candidata al Congreso, Isabel García Tejerina, aluden a la figura del empresario como la principal fuente de "riqueza".

El absentismo laboral supone junto con la presión en las inspecciones dos de los principales problemas en las empresas vallisoletanas. En 2017 conllevó a un coste de más de 140 millones de euros derivado de la Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes, lo que se igualaría a casi 10.000 jornadas anuales de trabajo pérdidas.

 

En cuanto a la presión inspectora, la presidenta de la CVE, Ángela de Miguel, asegura que Valladolid cuenta con una desventaja respecto a regiones limítrofes como Madrid, donde el número de inspectores por empresa es menor. De Miguel coincide con la candidata popular al Congreso de los Diputados, Isabel García Tejerina, en la importancia de la figura de los empresarios para la economía del país: "hay que ponerles una alfombra roja".

 

El papel fundamental de este sector, quienes "generan la principal fuente de riqueza en España", obliga a "hacer las políticas económicas que precisan los empresarios para invertir". La confianza supone un papel fundamental para poder llevarse a cabo, lo que según Tejerina no es posible con una política de gasto "similar al Plan E de Zapatero, que condujo a la quiebra del sistema".

 

La ex Ministra ha hecho alusión en repetidas ocasiones a las medidas establecidas por el actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Asegura que los españoles "están pagando 700 euros a Sánchez para que haga su propia campaña electoral", además de pedir para Castilla y León "una financiación económica que no sea para que luego el socialista contente a los independentistas".

 

Desde el Partido Popular, Tejerina se compromete a bajar el impuesto de sociedades por debajo del 20% mientras que la propuesta de la izquierda es que "el 20% sea el suelo, y a partir de ahí seguir subiendo el impuesto a los empresarios", algo que remaría en contra de este sector y dificultaría su inversión.

 

Además la industria del automóvil, que supone una de las principales fuentes económicas de la provincia de Valladolid, "se está viendo dañada" y está generando "inestabilidad" con la elaboración de anuncios por parte del Gobierno como con la negativa de la fabricación de coches Diesel.