La plantación de árboles suprimirá unas 90 plazas de aparcamiento en el centro de Parquesol

Uno de los árboles plantados en Amadeo Arias. SERGIO SANZ

Los trabajos en el barrio de Valladolid comenzaron hace unos meses y avanzan por diferentes calles, en las que algunos vecinos han mostrado su malestar.

El Ayuntamiento de Valladolid afronta en Parquesol un lavado de cara importante, el cual consiste en la plantación de 180 árboles nuevos -puede consultarse en el documento adjunto- y la renovación del firme en diferentes vías. Unos trabajos que producirán cambios importantes en el barrio, como la supresión de plazas de aparcamiento.

 

Así, de los 180 nuevos árboles, unos 90 afectarán a plazas de aparcamiento en la zona centro de Parquesol. La calle más afectada es Eusebio González Suárez, donde se implantarán 65 que suprimirán unos 60 sitios. Le sigue Mateo Seoane Sobral, donde 17 de los 18 quitarán plazas. Además, Amadeo Arias perderá 9 y Núñez de Gumán el Pinciano 4.

 

La situación es complicada para el Ayuntamiento de Valladolid, tal y como reconoció el concejal de Urbanismo, Infraestructuras y Viviendas, Manuel Saravia, a este periódico. “Unos dicen que se quitan demasiados árboles, otros que había que quitar más… Tenemos en Urbanismo un montón de quejas en ese sentido. Y también de que no se quiten plazas de aparcamiento. No existe una solución que satisfaga a todos”, explicó.

 

Lo que sí dejó claro es que “las obras proceden de las peticiones de los presupuestos participativos y que “se explicaron a la asociación vecinal antes de empezar”. “Se estudió detalladamente cada caso, con varias visitas a la zona de técnicos de Parques y Jardines y del Servicio de Espacio Público e Infraestructuras, además de los concejales de Urbanismo y Medio Ambiente”, apuntó.

 

Saravia apostó por ver la remodelación “en conjunto”. “Se quitan árboles por diversas razones, aunque la fundamental es cómo afectan a las aceras, pero también se ponen otros nuevos, con un balance global positivo, señaló.

 

“La actuación es un compromiso entre la conveniencia de mantener árboles, evitar que molesten a los edificios, que las aceras tengan suficiente dimensión, que al cortar las raíces de árboles viejos acaban muriendo, que a veces afectan al alumbrado, que otras veces dificultan la visibilidad de cruces y semáforos, que interesa mantener las plazas de aparcamiento…”, detalló.

 

EL EJEMPLO DE AMADEO ARIAS

 

Una de las calles afectadas es Amadeo Arias, donde “se procede a eliminar 27 árboles que estaban pegados a las fachadas y fueron objeto de protestas por los vecinos por esa razón”. “Afectaban al pavimento, y habían sido objeto de muchas podas. Se dejan 4 en el semicírculo de la plaza, en el cruce, ampliando el alcorque para que se puedan mantener. Y se dejan otros 10 que están bien situados, aunque arreglando el alcorque”, explicó el edil.

 

Mientras, la vía contará con 15 árboles nuevos, con “interdistancia de 20 metros”, alguno de los cuales se sitúa en plazas de aparcamiento para “mantener la separación de las fachadas y mantener el carácter arbolado de las calles”.

 

Las obras en esta vía comenzaron hace unas semanas y, para su desarrollo, los operarios ya tuvieron que ocupar plazas de aparcamiento de forma momentánea. Esta vía, al término de las obras, perderá “un total de 9” sitios para estacionar.

 

VISTO BUENO DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS

 

Por otro lado, la Asociación de Vecinos Ciudad Parquesol, través de su presidente Juan José Álvarez, explicó que esta situación se trató en una asamblea y se dio el visto bueno; decisión que fue “ratificada” a mediados de marzo en otro encuentro de los socios. “Se dijo que se está haciendo bien. Había calles que no tenían ni un triste árbol, como Mateo Seoane Sobral. Dejamos todo en manos de los técnicos, que son los que saben del tema”, apuntó.

 

Álvarez habló del caso de Amadeo Arias, donde la renovación de las aceras viene motivada porque “se plantaron árboles que no tenían que haberse plantado”. “Se trata de los plataneros, que eran baratos y tenían un crecimiento exagerado. Además, contaban con cuatro enfermedades diferentes, por lo que se han suprimido”, explicó.

 

Respecto a cómo afecta a la hora de aparcar, reconoció que “hay comercios que se sienten perjudicados. “Entendemos que en Parquesol, como en todo Valladolid, hay problemas de aparcamiento. Estamos acostumbrados a ir con los coches hasta la puerta. Si la gente está descontenta, está en su derecho de denunciar, expresó.

 

Pero no son todo quejas en el barrio vallisoletano, ya que algunos vecinos consideran "necesario" que haya más árboles, aunque "se pierdan plazas de aparcamiento".

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